sábado, 22 de julio de 2017

MARÍA MAGDALENA, Apóstol de los Apóstoles
¡Y muy querida por las princesas!


Celebramos hoy a Santa MARÍA MAGDALENA, "la Apóstol de los Apóstoles", la primera en encontrar al Señor resucitado, que le encargó (Juan 20,1-2.11-18):

Anda, ve a mis hermanos y diles: 
"Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro"

Leyendo un comentario al Evangelio de hoy, de San ROMANO, el meloda, (entre los Siglos V y VI) llamado con este sobrenombre porque fue uno de los autores de himnos más grandes de la Iglesia. Era oriundo de la ciudad de EMESA (la actualmente malograda HOMS, en SIRIA, famosa por su destrucción y bombardeos recibidos) y judío, aunque fue bautizado ya de niño, no se sabe si sus padres se habrían convertido también. Posteriormente residió en BEIRUT, donde recibió el diaconado. Sus himnos se caracterizan por su audacia literaria, sus metáforas, sus analogías, con muchas comparaciones no usadas antes, presentan ciertos semitismos, que denotarían su origen judío y son de una profunda teología. Pues cantando a MARÍA MAGDALENA, en uno de sus himnos (nº 40) leemos al Señor diciéndoles a MARÍA MAGDALENA, justificando el ser "Apóstol entre los Apóstoles", la primera en anunciar la resurrección:

Que tu lengua, desde ahora, proclame estas cosas 
y las explique a los hijos del Reino que están esperando 
que me despierte, yo, el Viviente. 
Date prisa, María, reúne a mis discípulos. 
En ti tengo una trompeta de potente voz; 
haz sonar un canto de paz 
en los oídos temerosos de mis amigos escondidos, 
despiértales como de un sueño, 
para que vengan a encontrarme. 
Vete y di: "El esposo se ha desvelado, 
saliendo del sepulcro. 
Apóstoles, quitaos de encima la tristeza mortal, 
porque se ha levantado, 
aquel que ofrece a los hombres caídos la resurrección".

MARÍA MAGDALENA va al encuentro de los apóstoles y refiere el anuncio de la resurrección con las siguientes palabras:

De repente mi luto se ha cambiado en danza, 
todo se ha convertido en gozo y alegría. 
No dudo en decirlo: He recibido la misma gloria que Moisés. 
He visto, sí, he visto, 
no sobre el monte, sino en el sepulcro, 
velado no por la nube, sino por un cuerpo, 
al Señor de los seres inmortales y de las nubes, 
su Señor de ayer, de ahora y para siempre. 
Me ha dicho: "¡Date prisa, María! 
Como una paloma llevando un ramo de olivo, 
ve a anunciar la buena nueva a los descendientes de Noé. 
Diles que la muerte ha sido destruida 
y que él ha resucitado, 
aquel que ofrece a los hombres caídos la resurrección"


Me ha llamado, pese a la belleza de todo el himno, la atención, el llamar a MARÍA MAGDALENA "paloma con ramo de olivo", como he pretendido buscar en San GOOGLE, bendito, que lo tiene todo escrito, alguna imagen de MARÍA MAGDALENA portando una rama de olivo, éste me ha devuelto como resultado el MONASTERIO ORTODOXO de Santa MARÍA MAGDALENA, en el MONTE DE LOS OLIVOS, en TIERRA SANTA. Lo pudimos ver, aunque no visitar, por las prisas, cuando estuvimos en el MONTE DE LOS OLIVOS en nuestra peregrinación a TIERRA SANTA. Como una cosa me ha llevado a la otra, os refiero algunas pinceladas del mismo:

El Monasterio fue construida en 1886 por el zar ALEJANDRO III para honrar a su madre, la emperatriz MARÍA ALEXANDROVNA de RUSIA. Fue construido siguiendo el diseño del arquitecto DAVID GRIMM siguiendo el estilo tradicional ruso, con sus célebres cúpulas en forma de cebollas, que son un total de siete y doradas. En la iglesia se exhiben las reliquias de dos santas mártires para la Iglesia rusa, la gran duquesa ELIZABETH FEODOROVNA (esposa del Gran Duque SERGIO ALEXANDREVICH) y su hermana VARVAR YALOVLEVA; la primera al enviudar de su esposo, y a pesar de ser miembro de la familia real, fundó un Monasterio en MOSCÚ para dedicarse a las obras de caridad, fue asesinada durante la Revolución Rusa, junto con otras religiosas, una de ellas su hermana, como hemos dicho, y sus restos fueron trasladados para protegerlos al Monasterio en JERUSALÉN. Decir además que ella era tía abuela del actual DUQUE DE EDIMBURGO, rey consorte de la actual Reina ISABEL II de INGLATERRA.

Por esta misma razón, está también enterrada en el Monasterio ALICE DE BATTEMBERG, la madre del DUQUE DE EDIMBURGO, quien en el año 1930 fue diagnosticada de esquizofrenia, e ingresada en un sanatorio de SUIZA. Tras recuperarse y recibir el alta, nunca más volvió a convivir con su esposo. Durante la II GUERRA MUNDIAL ella se encontraba en GRECIA, donde había fundado un Monasterio Ortodoxo de religiosas enfermeras y que llamó la Orden de MARTA y MARÍA. Por su labor protegiendo, escondiendo y ayudando a huir a judíos es también declarada "Justa entre las naciones" por la institución YAD VASHEM. Al terminar la II GUERRA MUNDIAL su congregación religiosa, formada básicamente por enfermeras, no tenía mucha razón de ser, disminuyen los ingresos y se queda sola nuevamente, por lo que es invitada por su hijo y su nuera, la reina ISABEL II de INGLATERRA a vivir con ellos en el PALACIO DE BUCKINGHAM.

A pesar de ello siguió manteniendo una vida austera, en palacio vestía con un sayal gris, al modo de las religiosas ortodoxas, causando sorpresa entre el servicio, y la propia Reina, que de broma le solía decir "¡Qué monja más rara que fuma y juega a las cartas con el servicio!".

Falleció en el año 1969, aunque había manifestado querer ser enterrada en el Monasterio de Santa MARÍA MAGDALENA, en JERUSALÉN, una de sus hijas, la princesa GEORGINA DE HANNOVER, le dijo una vez que "era un sitio muy lejano para ir a visitarla" ella respondió "¡Oh, querida, no te creas, hay un servicio de autobuses que funciona muy bien!"

Su deseo fue cumplido, por fin, en el año 1988.