lunes, 24 de julio de 2017

MAÑANA YA SÍ....
¡COMENZAMOS A CAMINAR!


El 25 de Julio marca tradicionalmente, para toda ITALIA, el comienzo de la llamada MARCIA FRACESCANA, evento por el que miles de personas, especialmente jóvenes, se ponen en camino, como peregrinos, en un peregrinar que involucra a todas las regiones, con la esperanza de llegar a ASÍS, entre los día 1 y 2 de Agosto, fecha en que,según la tradición, San FRANCISCO mereció, de Jesucristo, y posteriormente de la Iglesia, un jubileo de perdón de todos los pecados a quienes peregrinaran a la PORCIÚNCULA. Posteriormente este privilegio se extendió por la Iglesia "a todos los que con las condiciones generales de cualquier jubileo: Confesar, comulgar y rezar por las intenciones del Sumo Pontífice, visitasen cualquier monasterio, convento, capilla, parroquia, iglesia o lugar franciscano del mundo el día 2 de Agosto de cada año".

El Viernes III de Cuaresma del año 2013 recibimos un regalo inmerecidísimo (yo a este diá en el calendario lo llamo, desde entonces, de broma "De Translatione Portiunculae Ad Granatensis Sede") en atención a nuestra labor difusora de la espiritualidad franciscana y nuestro compromiso de sostener y ayudar a los pobres, la Comunidad Franciscana de ASÍS, por medio de su Guardián (como llaman los franciscanos a los superiores de sus casas) Fray BRUNO OTTAVI nos remitía una reliquia, un fragmento auténtico, de la pequeña iglesita de la PORCIÚNCULA, el corazón mismo de FRANCISCO hecho piedra en ASÍS, junto con este bendito don el superior nos dirigía estas palabras:



Auguro a lei i a tutti i vostri membri ogni bene e la forza dello Spirito Santo per aiutare quelle persone che si trovano in difficoltà (...) Voglio gradire  i miei saluti e la promessa di una preghiera alla Porziuncola, luogo amato a modo particolare da San FRANCESCO, per lei e tutti i vostri membri.

Le deseo a usted y a todos sus miembros todo el bien y la fuerza del Espíritu Santo para ayudar a aquellas personas que se encuentran en dificultad (...) Quiero añadir a mis saludos la promesa de una oración en la Porciúncula, lugar amado de forma especial por San FRANCISCO, por usted y todos sus miembros.


Nos sentimos honrados, y más pobres por ello, somos tan pobres, tan mínimos, que tenemos "una porción de la porciúncula" ¡Se puede aspirar a menos, se puede tener más! Por la presencia de este fragmento del "corazón hecho piedra de FRANCISCO en ASÍS" legítimamente también nos podemos considerar "lugar franciscano" a efectos de jubileo, por eso abrimos esta peregrinación a todos vosotros. 




Los peregrinos, del camino verdadero, los de ir avanzando -como dice el lema de este año "UN PASO AD OLTRE"- es decir, paso a paso, llegarán a ASÍS sin aliento, desfallecidos por el camino; con los ojos brillantes, por la emoción de haber llegado a buen puerto; las piernas temblando, con el corazón latiendo a mil, experimentando amor, acogida, alegría, y misericordia. Pero todo ello no sería posible, ni comprensible, si detrás no se hubiese dejado el camino que cada uno carga en su mochila, en las ampollas causadas en los pies por el polvo, las piedras y los obstáculos del camino, el sudor pegado al cuerpo, porque todo ello exterioriza en el cuerpo un camino de conversión y penitencia que involucra al ser entero. Así era San FRANCISCO, en el cuerpo y en el corazón, un "alter Christus", un otro Cristo, que dicen los cronistas que "desnudo no se hallaría en él, entre la delgadez, aunque fibrosidad de su cuerpo, lo demacrado y sufrido, y las marcas de las llagas, diferencia entre él mismo y nuestro Señor"


Es un camino duro, el esfuerzo de la caminata se ve recompensado por un entorno privilegiado en esos bosques solitarios, en esos ríos, casi para ir cantando el "laudato si" franciscano... y en el silencio del camino, cada uno con sus pensamientos, ir comprendiendo y escuchando el misterio de Cristo Crucificado, viviendo la solidaridad y la atención a los que están en dificultad, en el mismo camino que tú, ser apoyo para alguien que cojea, compartir el agua, ofrecer un pañuelo, prestar un bastón, curar cada noche las heridas de los pies, todo eso  crea en los peregrinos un espíritu que une, fortalece, se cae las máscaras y nos mostramos como somos, débiles y frágiles, necesitados de los demás. Peregrinar es tiempo de silencio, el entorno en el que volver a leer, paso a paso, nuestra propia existencia a la luz de la Palabra, que es guía, maestra y compañera de camino. Los peregrinos a fuerza de ir caminando mirándose los pies, vuelven a leer sus vidas a la luz de su experiencia anterior, se reconocen como lo que son: Frágiles, inconsistentes, valientes unas veces, traicioneros, las menos, hermosos, llenos de esperanza, y la mezcla de tantos sentimientos, en tanta gente, aglutinada, en un mismo entorno, nos ayuda a descubrirnos como el rebaño de Cristo, que ha mandado a la Iglesia "apacienta mi rebaño". 

Muchos de vosotros, lo mismo que nosotros, no podremos hacer este año la peregrinación físicamente en ASÍS, por eso a partir de mañana os invitamos a poneros en camino, con nosotros de una forma "diferente" ¡Algo se nos ocurrirá! Puede que se realice en Metro o autobús para ir a trabajar... puede que el polvo del camino sea esa capa de rutina que nos oprime y agobia día... puede que el sudor sean los afanes de cada día, que no por rutinarios, tienen que ser los más agradables... puede que en vez de bosques y ríos idílicos tengas que caminar entre semáforos, tráfico, viandantes por la acera... puede que no entres por la puerta de la PORCIÚNCULA, pero bastará con que entres por la puerta de tu propia casa... eso sí, seguro, que con un corazón nuevo... de eso se trata, a eso te invitamos.