sábado, 29 de julio de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA

Hoy os voy a dar un consejo del peregrino que es mío, de mi experiencia personal, tanto de peregrino por la vida, como peregrino por ciudad, como peregrino por caminos de verdad... lo mismo que el Papa FRANCISCO insiste siempre en que nos costumbremos a llevar siempre con nosotros, en el bolsillo, en el bolso, en la mochila, día a día, un Evangelio de bolsillo para "acostubrarnos a tenerlo a mano, y leerlo en los tiempos muertos del día, en el bus, en el metro, en una cola...", mi consejo es que llevéis siempre una libretilla y un bolígrafo.

Os lo digo por experiencia, en cualquier momento del día puede que alguien te diga algo que merece luego la pena ser recordado, rumiado, meditado con tranquilidad; otras veces puede que el Señor te suscite una oración o una jaculatoria espontánea ¡querrás poder recordarla después!, otras veces a lo mejor la frase de una publicidad, un cartel o un tablón de un bar tiene algo que merece la pena ser recordado... ¡Apuntadlo, que lo bueno nunca sobra, y siempre es bonito recordarlo!


Yo llevo siempre conmigo una libretilla, encima, en el trabajo especialmente ¡son tantas horas de pie, enjuto, al lado de una puerta que da tiempo a meditar y pensar mucho! yo la llamo (y mis compañeros lo saben) "la libretilla de los grandes pensamientos", en ella apunto cosas como una frase que me dijo un día un limpiador "cada persona que conocemos se lleva una parte de nosotros y nos deja una parte de sí", muchas hojas en esas horas muertas las emborrono haciendo cuentas... ¡la de cuentas que hacemos los pobres, yo lo llamo "bichear el mes"! si quito de aquí, si pongo de allá, si este mes no pago el agua para pagar la luz y el mes que viene lo hago al contrario... muchas de las veces canturreo canciones, que yo mismo me invento, cambiando la letra a melodías de otras más conocidas, y cuando llevo ya tres horas tatareando y ¡oye, pues me gusta! lo apunto también, o cuando rezo algo, que me ronda la cabeza y voy y lo apunto.

¡Todo eso forma parte del tesoro de la vida, no dejéis que se pierda! Al fin y al cabo la Biblia es el fruto del pueblo de ISRAEL, reflexionando sobre su relación con Dios, poniendo todo ello por escrito, yo no digo que vuestros pensamientos de hoy sean la Palabra de Dios del mañana, pero una cosa es cierta, siempre ayudarán a los que los lean, a las generaciones que vengan detrás vuestra, aunque sean sólo vuestros hijos y nietos...

Si no fuera por esta costumbre de escribir, por ejemplo, no sabríamos -porque en el colegio sólo te enseñan que CRISTOBAL COLÓN descubrió AMÉRICA- que él era un hombre profundamente religioso, si leéis el "Cuaderno de bitácora" de su primer viaje, que podéis encontrar aquí, os daréis cuenta de que una de las frases más repetidas es "Gracias sean dadas a Dios" por todo lo bueno, pese a lo dificultoso que fue aquel viaje, que le pasa, cada dos o tres días el escribano pone: "Y el almirante dice: Gracias sean dadas a Dios".

Mucho del conocimiento que tenemos de lo que fue la persecución de los nazis contra los judíos, en EUROPA, se lo debemos al diario de la adolescente ANA FRANK, escondida en el ático de una vivienda, hasta que fueron descubiertos por la GESTAPO y llevados a un campo de concentración, dejad que os ilumine el día con una cita escogida de su diario, como misionero del aleluya, heraldo de la esperanza, que sabéis que me gusta definirme, este texto me parece de una belleza sublime: "Es difícil en tiempos como estos pensar en ideales, sueños y esperanzas, sólo para ser aplastados por la cruda realidad. Es un milagro que no abandone de todos mis ideales. Sin embargo, me aferro a ellos porque sigo creyendo, a pesar de todo, que la gente es buena de verdad en el fondo de su corazón".

O el impresionante ofrecimiento de vida que hizo en su "Diario espiritual", en la Navidad del año 1989, el sacerdote de TOLEDO, declarado recientemente "Venerable", D. JOSÉ RIVERA, conocido en TOLEDO como el "apóstol de los pobres":

Propiamente el ofrecimiento de mi vida no es nada nuevo, puesto que al celebrar la Eucaristía, la Eucaristía que es en sí misma ofertorio y ofrecimiento, ya me uno a Jesús víctima. La novedad radica ahora en que este ofrecimiento de mi vida aproveche ahora a lo que Dios quiera. Por otra parte, al hacer este ofrecimiento contribuyo, pienso, a incrementar el conocimiento y la esencia  y el valor de hacerse víctima como tal. Por el sacramento del bautismo, esencialmente ya soy víctima de Cristo. Pero es en el ejercicio de esta forma de ser, muy poco hasta ahora, sea dicho de paso, lo que ha de hacerme vivir, con mayor coherencia, con mucha mayor perfección, esta manera de ser víctima. Pensar en morir como consecuencia de este ofrecimiento no me causa efecto alguno. Me apunto ahora mismo ¡total, el daño ya está hecho, por el simple ofrecimiento en sí! Lo que me inquieta es si este hacerme víctima incluye algún tipo de sufrimiento moral o psicológico, los temería más que los padecimientos físicos. Ahora mismo tengo un cantr difuso, como un miedo disperso... 

Y esta otra frase suya, que no es del ofrecimiento, pero la dejó también escrita por ahí, no sé si en el mismo diario o en alguna carta: ¡Qué gozoso es el día con un café, un café y el día por delante, es lo más parecido al gozo pascual! Ahora viene mi broma... "Un café y el día por delante, es lo más parecido al gozo pascual" ¡Claro, la MAGDALENA no iba al huerto a verificar que el Señor había resucitado, iba a llevarle un termo, de café calentito, para empezar bien el primer día de su vida como resucitado! 



Ahora lo entiendo todo mejor... pues a eso me refiero, no dejéis nunca pasar un día sin emborronar, al menos, un par de renglones en vuestras libretillas, que toda esa sabiduría de la vida, de vuestra vida, la que no se aprende en libros, no se pierda... dejad al menos un breve "manual de instrucciones" a los que se han de enfrentar a la vida detrás vuestra, insisto, especialmente vuestros hijos, nietos, familiares...