jueves, 20 de julio de 2017

APRENDED DE MÍ...
...CARGANDO MI YUGO


Todos sabemos que los niños pequeños pasan, en un momento dado, por una etapa de imitación, lo hacen porque les parece divertido asumir los papeles de los adultos que ven a su alrededor, disfrazarse con su ropa, repetir sus gestos; otras veces porque de esta manera van aprendiendo, ensayando, cómo ser en el mundo. En la antigüedad, esa sabiduría que no está escrita en los libros, que no se puede adquirir por el conocimiento, pero que es fundamental para poder vivir y que en la antigüedad se llamaría una especie de "el arte de vivir", hoy diríamos "saber vivir" o "calidad de vida", en todos los sentidos, se denominaba "σοφία" en griego "sofía"  y "חוכמה" en hebreo "hochma". Cuando la gente inquieta, interrogada por las cuestiones de la vida, encontraban personas que habían descubierto esta sabiduría, este arte de vivir, en seguida pretendían ir con ella, vivir con ella, acompañarla, compartir la vida para descubrir los entresijos de la vida misma, esto es, y no otra cosa, lo que se entiende por discipulado, la convivencia con un maestro para aprender lo que no está en los libros, sino lo que está en la vida, visto por los ojos de tu maestro. Esta forma de enseñanza discípulo maestro la encontramos en filósofos griegos con sus discípulos y seguidores, los maestros budistas con sus pupilos, y por supuesto, también los rabinos con sus discípulos...  una forma de aprendizaje desconocida en occidente, y de la que sólo podríamos encontrar un eco, por ejemplo, en los monasterios, donde los novicios aprendían en convivencia con su maestro de novicios.

El Señor nos habla de esta búsqueda en la lectura del Evangelio de hoy (Mateo 11,28-30):

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

El Señor se presenta a sus oyentes como ese maestro del que hemos hablado antes, esa personificación de lo que es "el arte de vivir", por eso dice "aprended de mí". La invitación que realiza este maestro a quienes se dirige puede parecer atractiva, es verdad, a todos los que "viven cansados y agobiados", quienes se pierden en el follaje de los afanes de la vida, pero nunca encuentran la raíz de lo que es vivir en plenitud, sin embargo sorprende que, a renglón seguido, el descanso y alivio que ofrece este maestro es algo muy distinto a lo que cabría esperar ¡Cargad un yugo no es la primera opción que nos viene a la cabeza cuando se nos habla de descansar!


Tenemos que pensar que el tipo de yugo que nos ofrece el Señor no es el de un solo cuello, donde un portador lleva una carga sola; el yugo del Señor se asemeja más bien a esos yugos en los que se uncen dos bueyes a la vez, y cuando se hace esto no es sólo para aprovechar la mayor fuerza motriz de dos bueyes juntos, que pueden mover una carga más pesada que uno sólo, sino que cualquier persona de campo te dirá que, al principio, la única forma de domesticar a un buey que nunca haya sido ungido es, justo, uncirlo junto con otro buey mayor y experimentado... En efecto, el Señor nos está diciendo esto mismo -demostrando de paso que el Señor tenia conocimiento de estas cosas sencillas de campesinos y agricultores, "úncete a mí, compartamos este yugo, y aprenderás la mansedumbre y la humildad, encontrarás que la vida puede ser un camino ligero y fácil. Te pido que compartas el yugo y la carga conmigo, y con muchos otros a lo largo del camino. Ser mi discípulo realmente es llevadero, no es algo tan complicado, comparado con ese otro tipo de yugos y cargas, de afanes, que te resultan tan agotadores y estresantes".


En una ocasión, una religiosa, de la congregación de Hermanas del Servicio Social se presentó en una manifestación de jóvenes profesionales liberales de los Estados Unidos, que exigían salarios mayores, en un momento dado de la manifestación, la religiosa sin embargo preguntó a uno de los organizadores "¿Por qué reclamáis salarios tan altos?" uno de los jóvenes convocantes de la manifestación le respondió con franqueza "hermana, no se trata del dinero, se trata de ganar" Éste sería precisamente el mejor ejemplo de este tipo de yugo de un solo cuello, de la atadura a mis propios intereses, no el tipo de yugo del Señor, de dos cuellos, fundado en el discipulado con el Señor, compartido en solidaridad con una comunidad de discípulos. Al final, la sabiduría cristiana no es un estilo de vida. Es una persona, Jesús.

MARGIT SLACHTA
Fundadora de las Hermanas del Servicio Social
Ya que he referido esta anécdota de una religiosa de las Hermanas del Servicio Social, de las que no había oído hablar nunca, no me resisto a compartiros su historia. Fueron fundadas en el año 1923 por MARGIT SLACHTA (húngara, 1884-1974), antes de fundar su congregación religiosa había sido una importantísima activista y sindicalista, defensora de los derechos de los trabajadores y de la igualdad de las mujeres, fue, de hecho, la primera mujer en ser diputada en el parlamento de HUNGRÍA. Quedó fuertemente impresionada por la lectura de la primera encíclica sobre la cuestión social de la Iglesia, la Rerum Novarum del Papa LEÓN XIII, desde entonces consagró su vida a defender los valores de justicia y desarrollo social defendidos por la Iglesia, de ahí el nombre de su congregación: Hermanas del Servicio Social.

Beata SARA SALKAHAZY
asesinada por los nazis
En HUNGRÍA la labor de las hermanas pronto se hizo notar entre los pobres, los trabajadores de las factorías, y los explotados de cualquier naturaleza. Al principio llevaron a cabo una tarea de enseñanza a los pobres, enfermería y asistencia social. Sin embargo, en cuanto estalló la Segunda Guerra Mundial y HUNGRÍA fue invadida por los nazis pronto descubrió que los nuevos necesitados iban a ser los judíos: En una carta circular pidió a todas las hermanas "que defendieran, protegieran y acogieran a los judíos a costa de su vida", enviaban alimentos y medicinas al ghetto en el que se recluyeron los judíos hasta su deportación a los campos de concentración, escondían familias enteras en sus conventos. Ella misma fue detenida y golpeada brutalmente por los nazis, y una religiosa de su congregación, asesinada, la beata SARA SALKAHAZI. En el año 1985 la institución judía del YAD VASHEM la reconoció como "justa entre las naciones" pues está documentado que gracias a ella se salvaron cerca de dos mil judíos húngaros.

Al término de la guerra, regresó al Parlamento, siendo elegida nuevamente diputada del por la lista del Partido Demócrata Cívico en el año 1945. Sin embargo, renunció del partido en enero de 1946 para sentarse como independiente, pues consideraba que el partido no defendía en sede parlamentaria la doctrina social de la Iglesia. Por eso fundó su propio partido, la Liga de Mujeres Cristianas, que consiguió cuatro escaños en las elecciones de 1947. En el año 1949 los partidos progresistas, liberales y de corte social tuvieron que hacer coalición para defender este tipo de ideas, pero el partido aglutinador era el germen de lo que luego sería el Partido Comunista Húngaro, y aunque ella querría haber ido en sus listas, para seguir defendiendo la doctrina social de lglesia, esta vez no le fue permitido por las autoridades eclesiásticas por el corte socialista y comunista de la coalición.