lunes, 1 de mayo de 2017

SAN JOSÉ OBRERO


El 1 de Mayo del año 1955 miles de trabajadores católicos, de todas las disciplinas y ramas profesionales, se reunieron en la Plaza de San PEDRO del VATICANO para ser recibidos en audiencia por el Papa PÍO XII, en aquel momento histórico les dirigió las siguientes palabras:

Queridos trabajadores, el Papa y la Iglesia no se pueden sustraer a la divina misión de guiar, proteger, amar a todos los que sufren, los más queridos, así como los que se encuentran en mayor necesidad, ya sean trabajadores, u otros hijos necesitados del resto del pueblo de Dios. En este deber y este empeño, de Nos, Vicario de Cristo, deseamos ardientemente reafirmarnos, precisamente, en esta jornada del 1 de Mayo, que el mundo del trabajo se ha dado a sí mismo como festividad, para que sirva para que se reconozca la dignidad del trabajo, y que ello inspire la vida y las relaciones sociales, laborales y las leyes, que se funden sobre la justa distribución de los derechos y los deberes de los trabajadores.

Y a continuación les anunciaba:

Para que no perdáis nunca el significado de este día, y casi como regalo de mi parte, que tantos otros me habéis traído de casi todas las regiones de Italia, me complazco en anunciaros que voy a instituir, como de hecho instituyo en este preciso momento, primero de Mayo, la fiesta litúrgica de San José Obrero. ¡Agradeced, trabajadores, este regalo que os hace la Iglesia! Porque no nos equivocamos al afirmar que el humilde artesano de Nazaret no sólo personifica ante Dios y ante la Iglesia la dignidad de los trabajadores manuales, sino que además vela y cuida por vuestras familias.

Desde entonces muchos han sido los documentos, mensajes y pronunciamientos de la Iglesia en lo referente a la llamada cuestión social, de la que hace ya tiempo el VATICANO hizo un compendio, de Doctrina Social de la Iglesia, que se puede consultar en el siguiente enlace, lo mismo que, en el ámbito civil, muchas serán las reivindicaciones que harán los partidos políticos, manifestaciones y sindicatos en el día de hoy. Dejaré toda esa reflexión para los que están llamados a hacerlas, bastante tenemos con ser un trabajador más, que ello no sea garantía de nada, sino casi de andar en el límite de la pobreza, y mantener a flote la dignidad, y encima, cada vez que alguien se entera que tienes trabajo, en la actual situación de crisis, te digan "al menos tienes trabajo, no te quejes" como si eso fuera garantía de algo, al contrario, puede que, agradecido en efecto, pero para nada orgulloso, para nada digno.

Sea como fuere, y ya que en este año 2017 se celebra también el Centenario del Nacimiento de la poetisa y escritora GLORIA FUERTES, os traigo uno de sus poemas, en el que describe las condiciones de vida de los trabajadores, en este caso un albañil, vecino suyo, que después de llegar de trabajar de una jornada agotadora, compra un poco de comida, con su exiguo jornal, para poder comer, con un desenlace que no se espera, que este poema, cuyas circunstancias, me temo, mucho no han variado desde que ella escribiera dicho poema nos ayuden a tomar conciencia de la situación, en efecto, de muchos trabajadores.

El albañil llegó de su jornada
con su jornal enclenque y con sus puntos.
Bajaron a la tienda a por harina,
hicieron unas gachas con tocino,
pusiéronlo a enfriar en la ventana,
la cazuela se cayó al patio.
El obrero tosió:
¡Como Gloria se entere,
esta noche cenamos Poesía!