lunes, 22 de mayo de 2017

NUNCA SE PUEDE MATAR EN NOMBRE DE DIOS....


El Evangelio de hoy (Juan 15,26-27.16,1-4) pone en la boca del Señor, de nuevo, una advertencia de cara a la persecución que pueden sufrir los apóstoles por ser coherentes y "dar testimonio" del Señor, asistidos por el Espíritu Santo, al que en el contexto llama "nuestro Defensor", no en vano uno de los dones del Espíritu Santo (¡cómo se nota que se acerca Pentecostés....!) es el don de Fortaleza cuya definición breve bien podría ser la siguiente: "Es el don que nos alienta continuamente y nos ayuda a superar las dificultades que sin duda encontramos en nuestro caminar hacia Dios", y que también el Papa FRANCISCO, en sus catequesis sobre los dones del Espíritu Santo, ha asociado a la persecución de nuestros hermanos en otros países, y pese a ello, fieles, constantes, firmes en la fe:


Como hemos venido diciendo estos días atrás, es imposible leer estas advertencias del Señor sobre la persecución de los discípulos y no acordarse de nuestros hermanas y hermanos perseguidos en Oriente Medio y en otros países... Hemos sido educados tan malamente como cristianos que pareciera que somos incapaces de valorar, en su justa medida, lo que significa ser cristianos y el don del bautismo recibido, pues en efecto, ¡todas esas personas asesinadas, perseguidas, encarceladas, torturadas son hermanos y hermanas nuestros, por el bautismo, pronunciamos la misma fe en el Señor, y sin embargo cuán poco parece que nos duele!, pero no insistiré en lo que significa el martirio o la confesión en el nombre del Señor porque de ello hemos venido hablando días atrás, lo verdaderamente importante del Evangelio de hoy es la sentencia con la que concluye el Señor:

"Llegará la hora en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios"

Porque si os dais cuenta... ¡No hay mejor alegato contra los integrismos religiosos!, puede que no basten las condenas internacionales, los llamamientos de los grandes líderes, los mensajes de solidaridad y repulsa que se lanzan desde las más diversas instituciones y organismos humanitarios o de derechos humanos, porque en el fondo, en el fondo del problema está esta forma distorsionada de ver y entender la religión, que jamás puede justificar la muerte de un ser humano, lo dice el propio Señor, como hemos visto, y la Palabra de Dios nunca se contradice, como bien puede entonces decir Dios, por boca del Salmo: "Mucho le duele al Señor la muerte de sus hijos" (Salmo 116,15).

El misionero español, y Obispo de BANGASSOU, Monseñor AGUIRRE
Y lo anterior vale para todos, recientemente hemos tenido conocimiento de las noticias que nos han llegado de Centroáfrica, donde se encuentra el misionero español, y Obispo de BANGASSOU, Monseñor AGUIRRE, por las que una pretendida milicia cristiana paramilitar, autodenominada "antibalakas", se hizo presente en la zona masacrando a todos los musulmanes "los cazan como conejos" -por un testigo de la zona-.

El cardenal de BANGUI, Monseñor DIEUDONNÉ NZPALAINGA
En cuanto Monseñor AGUIRRE tuvo noticia de que las milicias habían acorralada a unas quinientas personas aterrorizadas, especialmente, mujeres y niños, en la mezquita, con intención de arrasarla con todos dentro, aún a riesgo de su vida y acompañado por el cardenal de BANGUI, Monseñor DIEUDONNÉ NZPALAINGA, se personaron en el lugar para evitar la masacre y hacer de escudos humanos para esas personas. No obstante, en plena negociación, y ante el nerviosismo de los "antibalakas" a las puertas mismas de la mezquita un francotirador mató al imán del lugar -evidentemente amigo de Monseñor AGUIRRE, pues ambos llevan años apaciguando los ánimos y protegiendo a sus respectivas comunidades de los ataques de los paramilitares, incluso al propio Monseñor AGUIRRE (que recientemente tuvo un infarto, pero en cuanto se recuperó del mismo, tratado en ESPAÑA, regresó "con los suyos") recibió una bala que le pasó rozando. Aunque la zona se supone está protegida por los Cascos Azules de la ONU, ya hace tiempo que el propio Monseñor AGUIRRE denunció que están tan sobrepasados y tienen tanto miedo, que rara vez salen de su privilegiado cuartel, menos aún cuando la situación se pone dura, incluso denunció que "si los CASCOS AZULES matan el tiempo abusando de las jóvenes y las niñas, si las prostituyen por una lata de lentejas ¿para qué los queremos aquí entonces?". Al final tras arduas negociaciones el Cardenal y el Obispo español consiguieron la promesa de los "antibalakas" de respetar la vida, al menos, de las mujeres y niños refugiados en la Mezquita, para cuya seguridad han sido trasladados al Seminario Menor de la diócesis. Finalmente un escueto mensaje de wassap tranquilizaba a sus familiares en ESPAÑA:

El cardenal de BANGUI en una foto de archivo
junto con el Imán prácticamente asesinado
delante de él en la mezquita
Estoy muy bien, aunque haciendo de escudo en la mezquita para que no maten a más de 500 mujeres y niños dentro. Acaban de llegar los soldados portugueses. El cardenal está negociando con los 'antibalakas'. Nosotros, dos o tres, protegiendo la mezquita desde hace tres días, recogiendo heridos y cadáveres. Hemos contado 40 muertos y cien heridos. Duermo bien.

He aquí el testimonio, hecho un monumento de vida, Monseñor AGUIRRE, ante las palabras del Señor en el Evangelio de hoy: "Llegará la hora en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios".