domingo, 7 de mayo de 2017

LAS OVEJAS ME SIGUEN
PORQUE CONOCEN MI VOZ...


Dice el Señor de sí mismo en el Evangelio de hoy (Juan 10,1-10):

El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. El llama a cada una por su nombre y las hace salir. Cuando las ha sacado a todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz.


No cabe duda alguna de que escuchando el Evangelio de hoy no es difícil evocar al Buen Pastor, lo que me lleva a pensar que qué suerte tengo siendo una oveja "descarriada" ¡por pecadora! ya que al menos ello garantiza darle trabajo al pastor... tantas veces me alejara, con tantas veces que el Señor "dejaría a las otras noventa y nueve" para ir a buscarme, porque en cada movimiento me alejo/sale a buscarme no hace sin confirmar su amor por mí, como añade al episodio del Buen Pastor el Evangelio Apócrifo de Tomás al decir "y al encontrarla, le susurra al oído, a ti te quiero más que a las otras noventa y nueve" (Evangelio de Tomás, nº 7).

Y me ha dado por pensar, no sé muy bien por qué motivo, qué papel habría de tener una oveja a los pies de la Cruz ¿Qué sería de una oveja al pie de su Pastor crucificado? la respuesta la encontramos un poco más adelante de la perícopa del Evangelio de hoy "Yo soy el Buen Pastor, que da la vida por sus ovejas (...) Yo soy el Buen Pastor, que conoce a sus ovejas, y mis ovejas me conocen, como el Padre me conoce y yo conozco al Padre y doy mi vida por las ovejas" (Juan 10,12.14-16) pero esto lo dice el Señor de sí mismo, comparándose con este pastor bueno, yo me preguntaba por cuál deberían ser mis sentimientos y reacciones como oveja, viendo a su Pastor crucificado.

Para poder inspirarme, o hacerme una idea, he acudido a San GOOGLE, Bendito, "que todo lo tiene escrito" y he buscado conceptos tales como "Buen Pastor crucificado", "oveja al pie de la Cruz", etc, etc... y no he encontrado nada, al margen de la alegoría que hay al lado de estas mismas palabras, se ve que a ningún artista le ha dado por tallar o pintar una imagen del Buen Pastor crucificado... Y cuando ya estaba por rendirme me acordé que me parecía haber leído algo al respecto de los corderos que esperaban el sacrificio, en el Templo de JERUSALÉN, y que según las visiones de CATALINA EMMERICK, se conservaban en unos establos en el barrio de OFEL, así que me fui a buscar la fuente, narrando la escena mientras llevaban al Señor con la Cruz camino del Calvario:

De vez en cuando ha de sonar una trompeta para hacer callar al populacho. Entonces se escuchaba nuevamente el ruido de los azotes, las imprecaciones de los verdugos y los balidos de los corderos pascuales. Estos balidos representaban un espectáculo muy tierno: Porque eran las voces de otras víctimas que se unían al sufrimiento de Jesús.

¿Qué es al fin y al cabo este balar como corderos que saber que van a ser sacrificados como Aquél que es la víctima, el Cordero Pascual por excelencia?  ¡Si no sufrir con él! Lo que sucede que esta identificación, este ser víctima ya es algo de lo que a todos nos gustaría escapar, porque no solemos ser y amigos del sufrimiento ¡si ya nos andamos quejando por todo y menos!, y porque nadie acepta este camino, libre y voluntariamente, ¡los corderos van al matadero en absoluto silencio! (Isaías 53,7 - Jeremías 11,18), y evoco las palabras de Mª EMILIA RIQUELME que solía decir "Somos siervas de un Dios crucificado y sabemos que el padecer es nuestra herencia" (Pensamientos, nº 127) 

¡Victimarse, entregar la vida por el Pastor bueno que primero la entrego por mí! Conocer al Señor por medio del sufrimiento, como él conoce a sus ovejas y sus ovejas lo conocen a él, y puede que -pese a que existen imágenes de Cristos crucificados, vestidos de majestad, como el de BATTLÓ; o representados como campesinos salvadoreños explotados, o sonrientes incluso, como el Cristo de JAVIER, en NAVARRA- ningún artista haya tenido aún la ocurrencia de pintar un Buen Pastor crucificado, o un rebaño de ovejas al pie de la Cruz, porque como siempre el Señor me muestra las cosas precisamente cuando las tengo delante de mis ojos y nos la puedo ver... 

¡Y es que precisamente, nuestro NIÑO JESÚS de casa, el titulo, advocación, que le puso @cuartapobreza, su autor, como ya os habréis figurado los lectores más asiduos de este blo, es -no lo pondré en latín- PASTOR DE ÁNGELES, CORDERO HERIDO! Será un buen momento, ahora que esto escribo, para hacer una pausa, ir al oratorio, y darle un beso en las llagas de sus manos y en las llagas de sus pies, en reparación por haber tenido delante de mí al Buen Pastor ¡de ángeles, ni más ni menos!, como a la víctima, Cordero herido y maltratado por mí, y rezarle aquello otro que se me ocurrió cuando supe el nombre que le habíamos puesto:

¿Quién es éste, que viene a la ciudad amurallada,
desde los arrabales de la fortaleza Antonia,
desde el barrio de Ofel, donde habitan los pobres?
Pastor de las ovejas, pastor de Israel,
que conduces a los ángeles como un rebaño, 
y brilla en su trono como los querubines,
Señor de todos los vivientes,
que nos corriges, nos educas y nos conduces,
como el pastor guía a sus ovejas.
¡Pastor llagado en las alturas!
Que nuestros dolores portas
y nuestras heridas llevas,
y nosotros te hemos visto llagado,
herido de Dios, y despreciado.