viernes, 5 de mayo de 2017

ARRAIGADOS EN LA FE...
ARRAIGADOS EN LA TIERRA...

El Señor predicando en la sinagoga (CAFARNAUM)
Este cuadro refleja muy bien, como se verá,
la realidad histórica del edificio.
Continúa el Señor en el Evangelio de hoy (Juan 6,52-59) la enseñanza sobre el pan de vida que lleva desarrollando en las lecturas de los últimos días, y concluye el Evangelio de hoy diciendo que todo lo anterior lo predicó el Señor "en la Sinagoga, cuando predicaba en Cafarnaúm".

Y ayer compartíamos una antigua oración Eucarística del Siglo III y concluíamos nosotros diciendo "cuando participo de la Eucaristía, al margen de la vida venidera, siento vida, la vida de saberme unido a la tradición y la fe ininterrumpida por los siglos de todos aquellos hermanos míos, bautizados, que nos seguimos reuniendo por todo el mundo "para bendecir al Señor y cantarle en medio de nuestras asambleas", participando del mismo pan que se nos distribuye "como miriadas" pues cientos de miles son las Eucaristías que se celebran por todo el mundo "comida repartida, bebida distribuida", hoy por el mismo motivo, para sentirnos arraigados en la fe, vamos a poner los ojos en otro lugar donde no ha discusión arqueológica -como en otros lugares de Tierra Santa- el Evangelio de hoy, históricamente, aconteció: CAFARNAUM.

Vista aérea de CAFARNAUM en la actualidad, se observa el edificio octogonal,
la actual Iglesia que protege los restos de la Casa de Pedro
y las ruinas de la gran Sinagoga del Siglo V.
Del Evangelio se puede deducir que el Señor vivió probablemente, con cierta estabilidad, en la casa de PEDRO, donde sabemos que curó a su suegra y a un paralítico que fue descendido por el techo. CAFARNAUM, en Tierra Santa, la ciudad de Jesús, fue destruida en el siglo VIII por un terremoto, y por razones desconocidas fue abandonado tras la época de los cruzados. En el año 1894 los franciscanos adquieren gran parte del terreno e inician excavaciones arqueológicas que, a lo largo de los siglos XIX y XX, darán muchos indicios sobre la vida cotidiana de la antigua ciudad. 

Ruinas de la Sinagoga del Siglo V,
erigida sobre la que a su vez construyó
el centurión romano (Lucas 7,5)
Además de las numerosas monedas y objetos de diversas épocas, y los restos de mosaicos, se han descubierto muchos edificios. Cabe mencionar en particular la gran sinagoga del siglo V, construida sobre las ruinas de la precedente, que además había sido construida por el centurión romano del acuartelamiento militar, pues está documentado que en CAFARNAUM había un asentamiento militar, una centuria, cuyo centurión, reconocen los propios judios en el Evangelio “ama a nuestra nación y él mismo nos ha construido la sinagoga” (Lucas 7, 5) y al que el Señor sana a su siervo enfermo, poniéndolo como ejemplo de fe ante los propios judíos, pese a ser pagano y miembro de las fuerzas de ocupación. La misma sinagoga en la que el Señor predicó, en el Evangelio de hoy.

Ruinas de la Casa de Pero, cuya veneración está atestiguada desde antiguo
Mucha más emoción despierta en los peregrinos los restos arqueológicos de la casa del apóstol PEDRO, donde el Señor pasó mucho tiempo, como hemos dicho, y donde tal vez vivió con cierta estabilidad. Esta casa era venerada por los primeros cristianos y posteriormente transformada en una iglesia octogonal en la época bizantina. 

Si ayer el arraigo en la fe lo era por sabernos partícipes de la misma fe eucarística, de la misma liturgia, alabanzas, cantos y celebraciones en la Asamblea, hoy la fe se arraiga en la tierra, en la Casa de Pedro, en la Sinagoga de CAFARNAUM.