lunes, 13 de marzo de 2017

SEAMOS BUENOS, PERFECTOS, COMPASIVOS...
¡Y lo que haga falta, no te digo!


Ayer en TWITTER alguien compartió el fallecimiento de un amigo "Hasta siempre amigo. Siempre estarás en nuestros corazones.", al que se definía como "Era un buen amigo y un buen católico. Siempre al lado del que lo necesitara" en el par de tuits que nos cruzamos, le dijimos "El Señor lo ha llamado "Ven, bendito de mi Padre, siervo bueno" Ojalá luego digan lo mismo de nosotros...." lo que me sirve para introducir el Evangelio de hoy:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo" es parte del Evangelio de hoy (Lucas 6,36-38), y me recuerda al Evangelio del otro día en que dice "sed perfectos, como vuestro Padre es perfecto" (Mateo 5,43-48) y es que, este tipo de "comparaciones con Dios" no es que me hagan mucha gracia, me acuerdo de las palabras del Arcángel San MIGUEL luchando contra las huestes infernales exclamando, como grito de guerra "¿Quién como Dios?" porque siempre pienso: "¡Si de perfección andamos escasos, tampoco es que de compasión andemos sobrados precisamente!"

De todas formas, ya sea ser perfectos, buenos, compasivos, etc, etc... "como nuestro Padre en el Cielo" no se nos debería antojar una pretensión sobrehumana, por encima de nuestras posibilidades, esfuerzos, dones y carismas... ¿Acaso no se dice que cuando Dios nos pide una cosa siempre nos da las fuerzas para conseguirlo? ¡Pues que apechugue él con el encargo! ¡Ya te digo! Porque el único referente que tenemos de "nuestro Dios, Padre, bueno del cielo" es el propio Jesucristo "nadie conoce al Padre sino es por mí" (Mateo 11,27) entonces tampoco es algo tan difícil fijarnos en Jesucristo, al fin y al cabo la primera predicación de la Iglesia, como la de Pedro, era "os hablo de Jesucristo, que pasó por la tierra haciendo el bien" (Hechos 10,38) 

Y regresamos al fallecimiento del amigo de nuestro amigo: ¡Fijaros cuánto habremos ganado con que una sola de las personas asistentes a nuestro entierro fuera capaz de decir eso mismo de nosotros! -"Pasó por la tierra haciendo el bien"- ¡Pues lo dicho, no debe de ser tan difícil, lo manda Dios Padre, el ejemplo lo tenemos en Jesucristo, y el Espíritu Santo nos concede el don de fortaleza para ello....! 

¡Esto está chupao....!