viernes, 31 de marzo de 2017

EL SEÑOR ES EL MESÍAS

Decían los judíos del Evangelio de hoy (Juan 7,1-2.10.25-30) "¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías? Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene", esto es verdad, pero aprovechando que hoy es Viernes, y al atardecer -cuando a la luz natural no se sepa distinguir si un hilo es blanco o negro, según la norma- miles de judíos celebrarán la llegada del Shabbat os compartiré que aunque no sepan de dónde ha de venir el Mesías, sí saben quién le ha de preceder, lo que hace preciso que os cuente algo del profeta ELÍAS. De una enseñanza sobre el profeta, de una web judía, se nos dice:

Lo último que sabemos sobre ELÍAS según narra la Biblia es que iba caminando con su discípulo cuando “apareció un carro de fuego con caballos de fuego que apartó a los dos y Elías subió al cielo en un torbellino” (2 Reyes 2,11). Esta dramática desaparición dio nacimiento a siglos de leyendas judías acerca de lo que le sucedió a Elías. Lo fascinante es que la Biblia no registra su muerte, e incluso otro profeta llamado MALAQUÍAS concluye en forma críptica su profecía declarando “Yo enviaré al profeta Elías antes que llegue el gran e imponente día del Señor” (Malaquías 3,23). Por lo tanto el hecho que ELÍAS no muriera y que regresará el gran e imponente día propulsó la creencia judía popular de que justamente será él quien nos anuncie la llegada del Mesías. Así nosotros hasta el día de hoy imaginamos que ELÍAS se presenta en todas las mesas en las que se celebra el Seder (la cena pascual judía) en todo el planeta cuando se concluye con el ideal de Salvación Mesiánico en el que volvemos a ser rescatados de la esclavitud.

Por eso, el Señor, no sólo responde a los judíos de la lectura de hoy "a mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado", para confirmar su identidad mesiánica, que ya algunos se empezaban a preguntar, pues también leemos hoy que los presentes se decían "¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías?", dudas que encontramos también cuando el Señor preguntó a los discípulos acerca de quién creía la gente que era él, y ellos respondieron "unos dicen que Juan el Bautista; otros, que Elías" (Mateo 16,14), el carácter mesiánico del Señor se muestra también en la Transfiguración "y vieron a Elías y Moisés, que conversaban con Jesús" (Marcos 9,4), es decir, toda la Escritura (Moisés) y los profetas (Elías) confirmando la identidad del Señor; y hablando de precursores es conocido el diálogo del Señor con los discípulos a este respecto:

Los discípulos preguntaron a Jesús: ¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que venir primero? Jesús contestó: Es cierto que Elías ha de venir y que ha de poner todas las cosas en orden. Sin embargo, yo os digo que Elías ya vino, pero ellos no le reconocieron, sino que hicieron con él cuanto quisieron. De la misma manera va a sufrir a manos de ellos el Hijo del hombre. Entonces comprendieron los discípulos que Jesús les estaba hablando de Juan el Bautista.

(Mateo 17,10-13)

Hoy es un día, pues, que nos invita a que renovemos nuestra confesión de fe, con PEDRO, cuando aquellas dudas sobre la identidad del Señor "Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente" (Mateo 16,16) y digamos nosotros también "JESÚS ES EL SEÑOR", es el Mesías, es el Salvador, es mi Señor "¡Señor mío y Dios mío!" (Juan 20,28) y como hemos leído de los judíos "ELÍAS se presenta en todas las mesas en las que se celebra el Seder (la cena pascual judía)" nosotros también retomemos el gusto por la Eucaristía, como los discípulos de EMAÚS, como dice la canción, "te conocimos Señor, al partir el pan", donde verdadera y realmente se encuentra presente nuestro Señor. 

Sea como fuere, podemos unirnos hoy, aunque sea en el sentimiento, a esta esperanza mesiánica, que en nuestro caso, pues el Señor ya vino, se refiere al Reino de Dios, cantando con nuestros hermanos judíos:


Eliyahu hanavi,
Elías, el profeta,
Eliyahu hatishbi,
Elías, el tisbita, 
Eliyahu hagil'adi,
Elías, el guileadita. 

Bim'hera yavoh eleinu, 
Que él venga pronto a nosotros
im mashiach ben David. 
con el Mesías, hijo de David.