domingo, 19 de marzo de 2017

EL POZO DE SICAR
LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS

El Apostolado de la Oración, lo que tradicionalmente venimos en llamar "las intenciones del Papa" nos pide, por mediación del propio Papa FRANCISCO, que ha querido convertir esta iniciativa en algo más cercano, para que nos comprometamos más con dichas intenciones de oración, mediante un vídeo que se nos presenta cada mes, que en el mes de Marzo oremos por nuestros hermanos perseguidos, y como el propio Papa FRANCISCO nos recuerda en el vídeo, nuestros hermanos perseguidos son todos los cristianos pues sus asesinos no se paran a preguntar "si eres católico, protestante u ortodoxo":


Hoy no puedo evitar unir esta petición del Papa FRANCISCO con el Evangelio de este Tercer Domingo de Cuaresma (Juan 4,5-42) porque ya que es otra triste realidad que los cristianos no somos un sólo cuerpo, como el Señor y el Padre son uno, y por eso el mundo a veces no nos cree (a la inversa Cfr. Juan 17,21), no debemos olvidar que la misma ruptura existía en tiempos del Señor en el judaísmo, dividido entre los ortodoxos y los cismáticos samaritanos. Porque al menos, el Señor tiene esperanza, y es que confía en el diálogo, no en vano es él mismo el que inicia la conversación con la mujer samaritana "mujer, dame de beber", y lo hace en un lugar concreto ¡el pozo de SICAR!, nos dice el Evangelio que este pozo era "de la heredad que JACOB dio a su hijo JOSÉ", de esta forma el pozo enlaza con JACOB y JOSÉ, dos de los patriarcas más venerados por los judíos, pero situado en los alrededores de SICAR (que hoy se corresponde con la ciudad palestina de NABLUS), a los pies del Monte GUERIZIM, lugar del templo de los samaritanos... De esta forma el Señor, al contrario que en nuestras guerras y conflictos, cuando se discuten tratados de paz solemos hacerlo en lugares neutrales, para ser asépticos y no ofender a las partes, "en tierra de nadie", al contrario se encarga de propiciar el diálogo precisamente en un "lugar común", el pozo de SICAR.

Este "lugar común" del diálogo entre los cristianos, desgraciadamente, en la actualidad, como el Papa FRANCISCO se encarga de recordarnos siempre que se habla de ecumenismo "es la sangre de los mártires", por eso, para mejor orar esta intención del Papa FRANCISCO para este mes de MARZO, aparte de su vídeo, mejor poner rostro a esta realidad, con el testimonio que os quiero compartir, una vez más:

Su nombre era FILÓMENO HASAPIS, natural del pueblo de OROUNDA, en la provincia de MORPHOU, en CHIPRE. Nació en el año 1913, sus padres eran JORGE y MAGDALENA HASAPAPIS, era gemelo, siendo su hermano llamado ELPIDIOS. A pesar de que sus padres llegaron desde el pueblo de OROUNDA, pasaron su infancia en NICOSIA, ya que sus padres regentaban una pequeña posada y una panadería en dicha localidad. Ambos hermanos, desde muy jóvenes, mostraron un celo especial por las sagradas Escrituras, siendo educados en la fe ¡cómo no puede ser de otra forma! por su abuela LOXANTRA, que además de su madre, influyó en la formación religiosa de sus nietos. En particular, ambos hermanos quedaron impresionados al leer la vida de San JUAN KALYTVITIS, un santo monje ortodoxo del Siglo V, hasta el punto de querer seguir la vida de los monjes . A la edad de 14 años, los dos hermanos se fueron al antiguo Monasterio de STAVROVOINI, y permanecieron allí durante cinco años. Después, ambos fueron enviados a JERUSALÉN, donde cursaron su educacion secundaria. Una vez ordenados sacerdotes, se separa la vida de los dos hermanos: Así el Padre ELPIDIO sirvió en numerosos destinos pastorales, hasta que finalmente se retiró para siempre a la soledad del Monaterio del MONTE ATHOS.

Por su parte el Padre FILOMENOS fue enviado a servir como sacerdote y abad del Monsterio de EL POZO DE SICAR. Hemos de tener en cuenta que eran años difíciles para los cristianos de Oriente Medio, de cuyas dificultades no escapaban tampoco los ortodoxos, además los fieles estaban cansados y escandalizados de que sus pastores, normalmente, permanecían poco tiempo en sus destinos, pues en cuanto se enriquecían con el dinero de los peregrinos y los turistas, solían abandonar la Iglesia local para emigrar a los ESTADOS UNIDOS, donde ejercer su labor entre los ortodoxos de la diáspora, pero sin las penurias y los peligros de TIERRA SANTA. Por eso para atajar esta situación es que el Patriarcado de Jerusalén no pudo encontrar mejor persona que el Padre FILOMENOS, pues según el testimonio de otro de los monjes: Era un verdadero defensor de la Fe, un hombre de vida intachable, un hombre del que nadie podía siquiera imaginar cualquier palabra impúdica o inapropiada, un hombre cuya fe e integridad eran un modelo para todos.

Una semana antes de su martirio, a finales de Noviembre del año 1979, un grupo de sionistas fanáticos había llegado al Monasterio del POZO DE SICAR (o de JACOB, para los judíos), alegando que como también era un lugar sagrado para los judíos las cruces y los iconos deberían ser eliminados del sitio del pozo. Por supuesto, el Padre FILOMENOS les recordó que el suelo sobre el que estaban había sido construido por el emperador CONSTANTINO en torno al año 331 y que había sido un Monasterio Ortodoxo durante dieciséis siglos antes de la creación del Estado de ISRAEL, y que antes, incluso, había estado en manos de los samaritanos, no del judaísmo oficial. En esa ocasión tuvo que aguantar los insultos, vejaciones y amenazas de los radicales sionistas, algo que es común a los cristianos de TIERRA SANTA. El grupo de izquierda con amenazas, insultos y obscenidades del tipo que sufren los cristianos locales con regularidad. Al cabo de unos días, el 29 de Noviembre de 1979, durante un aguacero torrencial, el mismo grupo entró en el Monasterio otra vez. El Padre FILOMENOS ya se había puesto la estola para el rezo de Vísperas, aunque no le dio tiempo a mucho más pues fue asesinado a hachazos, no contentos con ellos, sus asesinos le cortaron los dedos de la mano derecha, los que se usan para bendecir y trazarla señal de la Cruz, en un claro alegato anticristiano, además de profanar y causar severos daños en el Monasterio y en la Capilla del Pozo.

En la actualidad se celebra su fiesta en el día de su martirio, declarado oficialmente santo por la Iglesia Ortodoxa Griega y Rusa, no así "oficialmente" por el Patriarcado de JERUSALÉN,en aras sólo a evitar nuevos enfrentamientos con el sionismo por el reconocimiento de un mártir asesinado por judíos, aunque no es preciso pues de sobra e sabido que los mártires pueden recibir culto "per se" por el derramamiento de sangre confesando al Señor. Sus restos mortales se encuentran en la actualidad expuestos en una pequeña capilla del Seminario del Patriarcado de JERUSALÉN, en las faldas del Monte SIÓN. 

Las oraciones de su memoria para la Iglesia Ortodoxa son:

Troparion (Tono 3)

Vencedor de los demonios,
disipador de los poderes de la oscuridad,
con tu mansedumbre has heredado la tierra
y reinas en los cielos;
intercede, por tanto, ante nuestro misericordioso Dios,
para que nuestras almas puedan ser salvadas. 

Troparion (Tono 4)

En el pozo de Jacob 
quiso ser probada tu fe:
amante de Cristo, confesándole, 
derramaste tu sagrada sangre .
Fuiste un siervo fiel en las cosas pequeñas 
a pesar de estar al mando de tareas más grandes,
adoraste en espíritu y en verdad,

y ahora eres Guardián de los Santos Lugares 
por siempre.