jueves, 16 de febrero de 2017

¿QUIEN DECÍS QUE SOY YO?

"¿Quién dice la gente que soy yo?" pregunta a los discípulos el Señor en el Evangelio de hoy (Marcos 8,27-33) y éstos aventuran algunas respuestas, todas ellas dispares "unos, Juan el Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas", lo cierto es que la historia no ha cambiado mucho, pues aún hoy, si preguntamos "¿quién dice la gente que es el Señor?" encontraremos tantas respuestas como dice el refrán "para gustos, colores", haciendo el experimento de buscar JESÚS en la sección de libros de AMAZON encuentro, por ejemplo, los siguientes títulos:

"50 preguntas sobre JESÚS", "JESÚS... ¿Existió realmente?", "JESÚS, el Hijo de Dios", "¿Quién es JESÚS? Preguntas cruciales?", "JESÚS de NAZARET, El hombre de las cien caras", "JESÚS, el profeta apocalíptico"... y puedo seguir porque salían ¡75 páginas de resultados!, o sea, que básicamente hay tantas respuestas sobre lo que dice la gente quien es JESÚS como la misma gente que se haya atrevido a escribir un libro sobre el tema.

Entonces el Señor ahonda un poco más en el tema, se dirige directamente a sus discípulos "Y vosotros... ¿Quién decís que soy yo?", y entonces PEDRO responde "Tú eres el Mesías", aunque el Señor les guarda mantener el silencio al respecto.

Estas preguntas del Señor bien podrían estar motivadas por la muerte de San JUAN BAUTISTA, que ya ha sido narrada con anterioridad por el evangelista, pues muchos estudiosos y teólogos explican que fue tras la muerte de JUAN BAUTISTA que el Señor poco a poco tuvo conciencia de sí mismo y su misión, por eso, en este proceso, no deben de extrañarnos estas preguntas a los apóstoles, sobre la gente y sobre él mismo. Por eso, en este ir madurando y tomando conciencia, aún dice algo más a los discípulos:

El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser reprobado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días.

Por tanto, por muchas imágenes difusas del Señor que vendan las editoriales, los titulares sensacionalistas del los periódicos, los documentales manipulados que solo buscan audiencia, o cuando a nosotros mismos nos asalten las dudas, no dejemos de aferrarnos a la imagen del Señor, la única imagen, "Cristo, y este crucificado" (1 Corintios 2,2) como en el Evangelio de hoy "eres el Mesías (...) tiene que padecer mucho, ser reprobado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar".

En el año 1856, CHARLES SPURGEON (autor que he citado alguna vez en este blog), un gran predicador bautista, londinense, fundó el germen de una escuela bíblica. En el año 1923, siendo ya una institución reconocida pasó a ser la UNIVERSIDAD DE SPURGEON. Dicha universidad contiene en su escudo una mano que sostiene con fuerza una cruz y las palabras latinas "Et Teneo, Et Teneor", que significan "sostengo y soy sostenido". En su autobiografía, SPURGEON escribió: «Este es el lema de nuestra escuela. Sostenemos la cruz de Cristo con una mano enérgicamente porque esa cruz es la que, de la misma manera, nos sostiene. Nuestro deseo es que todo ser humano se aferre a la verdad y sea asido por ella, en especial, la verdad de Cristo crucificado», y se nota que SPURGEON amaba y conocía bien la Palabra de Dios, pues con esta afirmación estaba casi remedando las mismas palabras de San PABLO -aunque uso la traducción del EVANGELIO TRILINGÜE de la BAC porque su traducción se aproxima más al contexto anterior "no es que yo lo haya obtenido o sea perfecto, pero sigo adelante por el logro de apresarlo, ya que yo a mi vez fui apresado por Cristo, Jesús" (Filipenses 3,12).

Por tanto, ante las dudas sobre Jesús, aferrémonos a la Cruz, pues como dice el refranero andaluz "no hay cruz sin Cristo, ni Cristo sin Cruz" así no nos equivocaremos.