jueves, 2 de febrero de 2017

JORNADA DE LA VIDA CONSAGRADA


Hoy, día 2 de Febrero, es la Presentación del Señor en el Templo (Lucas 2,22-40), fiesta que además se une con la Jornada de Oración por la Vida Consagrada, y dado que el Papa FRANCISCO no ha sacado ningún mensaje especial para este día, o yo no he sabido encontrarlo, tentado he estado, y digo tentado, de echar mano del documento oficial de la CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA para este día, pero digo tentado porque no me da la gana de hacerle el juego a ese corral de pastores acobardados, incoherentes y políticamente correctos en que se ha convertido aquello... Y no digo mal, porque debe de ser muy duro de tragar y digerir que los señores obispos, copete en lo alto, hace unos años se dignaran censurar y amonestar al teólogo y sacerdote español JOSÉ ANTONIO PAGOLA por su libro "Jesús, una aproximación historica" porque "llenaba de dudas y errores la persona de Jesucristo", o si no, maldita hemeroteca, como decía en su día Monseñor DEMETRIO FERNÁNDEZ GONZALEZ, obispo de TARAZONA, actualmente Obispo de CÓRDOBA:

"Me produce profunda preocupación que este libro se difunda tanto. El Jesús de Pagola no es el Jesús de la fe de la Iglesia. Se lee con gusto por el buen estilo literario de su autor, pero sembrará confusión, también en mi diócesis, pequeña y humilde, que vive influenciada por los fenómenos de masas, tantas veces provocados con gran aparato mediático"

¡Pobrecito, el Señor Obispo, y todos los que le secundaron al condenar el libro de PAGOLA! ¡Qué los fieles somos muy sensibles a los grandes medios de comunicación de masas! ¡Atajo de mentirosos que convertís en persecuciones doctrinales vuestras propias luchas intestinas internas! ¡Qué sois capaces de filtrar el mosquito y tragaros el camello, como bien dijo el Señor (Mateo 23,23-26), fariseos hipócritas!

Porque si hay que defender la verdad de la fe, especialmente a los fieles, que debemos ser tontos y nos tragamos cualquier cosa que vemos en la tele o leemos en prensa, a tenor del paternalismo ñoño con que el entonces Obispo de TARAZONA pintaba su diócesis, no me explico que no hayan puesto ya, señores obispos, el grito en el cielo, y toda la maquinaria canónica de sancionar herejes ante las afirmaciones, públicas, heréticas y en un medio de comunicación de masas, como es la televisión, de Sor LUCÍA CARAM, dudando de la virginidad de MARÍA. Yo no sé ustedes sus madres, pero todo lo que se me ocurre decirles es poco si dejan pasar sin consecuencias que se metan con la MADRE DE DIOS. Lo dicho, todos ustedes unos hipócritas, y unos fariseos... 



...de verdad, la próxima vez que osen condenar a un teólogo "por sembrar dudas de fe" no duden que yo seré el primero en comprarme ese libro, y si algún día un mususlmán extremista amenaza con degollarme por mi fe, antes le preguntaré (para saber por qué me matan) ¿Pero estamos hablando de mi fe, la mía, o la que dicen mis Obispos que debo temer, porque por ellos no me dejo matar? Porque si es verdad, como dice la leyenda, que la casulla de San ILDEFONSO, regalo de la Virgen, se estrechó hasta ahogar a un sacerdote indigno que quiso ponérsela, entonces esta religiosa debería quitarse del cinto el rosario dominico, porque ofende a la Virgen, a la gran propagadora del Rosario que es la ORDEN DOMINICA, y por ella misma ¡no amaneciera estrangulado con él! (por cierto, los ultracatólicos quisieron vetar la reciente pelicula de TARZÁN porque el malo de la peli estrangulaba a la gente con un rosario... ¡A ver qué tienen que decir ahora!).

Así que como ya me estoy encendiendo, os comparto, mucho más bonito, esperanzador y comprometido, el mensaje para la JORNADA DE LA VIDA CONSAGRADA del órgano coordinador de los religiosos de ESPAÑA, la CONFER, presidida por vez primera por una mujer, la religiosa Mª DEL ROSARIO RÍOS, de las Religiosas de la Orden de la Compañía de María:

TESTIGOS DE LA ESPERANZA Y LA ALEGRÍA


“Donde hay religiosos hay alegría”
“Abrazar el futuro con esperanza, fruto de la fe en el Señor de la historia”
(Papa FRANCISCO, Testigos de la Alegría)

Queridas hermanas, queridos hermanos:

El lema escogido este año para la JORNADA DE LA VIDA CONSAGRADA sin duda nos evoca las invitaciones del Papa FRANCISCO a toda la Iglesia y en concreto a la Vida Consagrada, que conectan hondamente con nuestra experiencia y vocación. Dos claves de nuestra vida que hemos renovado y profundizado con ocasión del Año de la Vida Consagrada y el Año de la Misericordia. Ser testigos es inseparable de la llamada del Señor a seguirle y a anunciar, con Él y como Él, la Buena Noticia del Evangelio. Somos testigos de lo que hemos recibido, de lo que hemos experimentado como don en nuestra propia vida. Algo que no nos podemos guardar porque nos desborda; porque la experiencia de gracia, la gratuidad de Dios para con nosotros, nos empuja al agradecimiento, a la comunicación, a “dar gratis lo que gratis hemos recibido”; nos hace vivir la existencia como don y entregarla así a los demás.

Al contemplar las situaciones que vivimos, podemos sentir que no invitan a un testimonio de alegría y esperanza. Nos afecta el dolor de nuestro mundo, hecho triste realidad en tantas hermanas y hermanos nuestros que deambulan de un lugar a otro buscando una tierra que les acoja, la cercanía de personas con las que compartir su sufrimiento, un espacio donde rehacer sus maltrechas vidas, cercenadas por la guerra, el dolor o la exclusión.

Pero también es verdad que ahí, en medio del dolor y el sufrimiento, podemos reconocer a Dios que acompaña, que no es ajeno a nuestro mundo, que se hace próximo en los pobres y sencillos; a Dios que nos llama a seguir testimoniando ¡claro que sí! la alegría del Evangelio y la esperanza, que nos invita a ser bálsamo de misericordia y de acogida, de caricia y de humanidad.

En MARÍA Nuestra Señora, reconocemos de modo pleno a la Mujer testigo de  la alegría y esperanza. En el Magníficat proclama su alegría por la acción de Dios en ella, aparentemente una mujer pequeña e insignificante a los ojos del mundo y sin embargo cauce de la misericordia de Dios para con la humanidad. En su canto nos hace mirar la realidad como Dios la mira, y descubrir que allí donde se expresa lo más oscuro de la historia, fruto de la actuación de los poderosos, los ricos y soberbios, se hace presente la acción misericordiosa y fiel del Señor con los humildes, los hambrientos… los pequeños. Por eso, María expresa la confianza en Dios hacia el futuro, su auxilio por siempre. 

Que celebrar la JORNADA DE LA VIDA CONSAGRADA sea para todos nosotros experiencia de agradecimiento por el don del Señor a nuestra propia vida, a la Iglesia y a la humanidad; impulso para ser testigos de esta vocación, y ocasión de renovar nuestra entrega al Señor con todo lo que somos en el servicio a los demás.

Que, con MARÍA, seamos testigos de la alegría y esperanza que nacen en Dios, hagamos de nuestra existencia de cada día donación, y caminemos confiadamente hacia el futuro. 
Que, como MARÍA, hagamos de nuestra vida un Magníficat