miércoles, 22 de febrero de 2017

¡A SUS PIES SANTO PADRE!
UN TUIT PROFÉTICO


Hoy se celebra la fiesta de la CÁTEDRA DE SAN PEDRO, que instituida en el Sigo IV viene a llamarnos la atención sobre la importancia y el papel en la vida de la Iglesia del Papa. Por lo que hoy se nos pide rezar, básicamente, por el Papa, en este caso FRANCISCO.

Vaya por delante de que la tarea -en términos evangélicos- "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia" como le dijo el Señor a PEDRO en el Evangelio de hoy (Mateo 16,13-19) no debe de ser nada envidiable, ni demasiado grata, os lo intentaré demostrar con dos extremos, el de partida y el del final: 

No parece muy bondadoso que la semi-sacristía en la que los papas, recién elegidos y acabado el cónclave, se revisten antes de su presentación al mundo "¡Habemus Papam...!" en el balcón central de la Basílica de San PEDRO se llame "la sala de las lágrimas" ¡Cómo si ahí el recién elegido tomara conciencia de lo que le acaba de suceder!.

Y por el final, aunque no me acuerdo del nombre, en una "Historia de los Papas" leí que, en una ocasión, un Papa, viendo ya próxima la hora de su muerte, en aquellos tiempos convulsos del barroco italiano, mandó llevar su cama al mismo presbiterio de la basílica,y reuniendo allí a los cardenales, les dirigió las siguientes palabras: "Muchas tempestades han agitado esta sede, pero me queda el consuelo de saber que el Señor, en su infinita misericordia, mira más las nobles intenciones del corazón que la pobreza de los resultados"

¡Ahí es nada...!

Son tiempos convulsos para el pontificado de FRANCISCO, seguramente todo se magnifica y se exagera, especialmente por quienes de forma torticera así lo quieren hacer, seguramente habrá habido las mismas críticas "por los de siempre" hacia cualquier pontífice que hiciera cualquier cosa que no encajara en sus previsiones, la única diferencia es que en la actualidad, cualquier tarado armado de un teclado se puede poner a vomitar sus críticas (cuando no, directamente insultos) desde cualquier blog o medio de comunicación digital, y por eso estos tiempos parecen exagerados, no por las críticas, que siempre las habrá, sino por la "globalización", el efecto sordina de todo a nivel mundial, da igual que sea bueno, malo o peor.

No voy a personalizar en el Papa FRANCISCO, ni por comparación con los anteriores pontífices, ni por lo que yo debería considerar es "un papa ideal", porque eso sería caer en la trampa, advertida ya por PABLO de decir "Me refiero a que cada uno de vosotros dice: «Yo soy de Pablo», «Yo de Apolo», «Yo de Cefas», «Yo de Cristo». ¿Esta dividido Cristo?"" (1 Corintios 1,12-13), y porque no debemos poner el acento en la persona, sino en lo que es, dijo el Señor "Tú eres PEDRO, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia". Y no somos sospechosos de estar ahora "dorando la píldora" por una sencilla razón, que a la par resultó extremadamente profética:

La cuenta de TWITTER del Papa BENEDICTO XVI, el primero en usar este medio, tenia la misma denominación que la actual @pontifex_es, aunque al renunciar éste, durante el tiempo de vacancia la cuenta estuvo suspendida, con la imagen esa tan típica de la sombrilla plegada de la sede vacante, pero en cuanto la fumata fue blanca la cuenta se reactivó, y nuestro primer tuit, nada más anunciarse que "teníamos Papa" aunque aún ni había asomado al balcón, ni sabíamos quién era, fue el siguiente:



¡Habemus Papam! Con Francisco los primeros en ponernos a sus pies... ¡Bienvenido Santo Padre!

Dijimos "con FRANCISCO" por llamarnos franciscanos, y porque San FRANCISCO obedecía y amaba al Papa, e insisto en el detalle, no sabíamos aún quién era, le saludábamos, le felicitábamos y nos poníamos a sus pies, como dóciles hijos de la Iglesia. Después, si queréis podéis añadir el detalle de ese pobre anacoreta, llamado MASSIMO COPPO, lego, aunque de una comunidad religiosa llamada FAMILIA DE BELÉN, que vestido igualmente de sayal, al modo franciscano, se sintió compelido por Dios para salir de su refugio en ASÍS para plantarse en la Plaza de San PEDRO, los días que duró el cónclave "para orar por la Iglesia"; añadamos el abrazo de felicitación, en el mismo cónclave, al terminar el recuento de votos de la última ronda, que designaba Papa a FRANCISCO, de su vecino de sede en la Capilla SIXTINA, el Cardenal HUMMES y que le susurró al oído "acuérdate de los pobres",y que ahí fue cuando vio la necesidad de ponerse el nombre de FRANCISCO...

¡Yo no sé vosotros, pero yo veo muchas casualidades en todo esto...! Pero me dan más pena los que no ven, más allá de estas coincidencias, que el Papa es y será siempre "piedra, sobre la que se asienta la Iglesia", porque me dan la misma pena que aquellos de los que el Señor dijo "¡Sabéis leer el tiempo que va a hacer y no los signos de los tiempos!" (Lucas 12,56).


Y para todo lo demás, nuestro compromiso con PEDRO, hoy FRANCISCO, sigue siendo el mismo.