miércoles, 7 de diciembre de 2016

MI YUGO ES SUAVE Y MI CARGA LLEVADERA


La verdad es que el comentario al Evangelio de hoy (Mateo 11,38-30)  se me escribe solo, a raíz de la imagen que encabeza este artículo:

Tomad mi yugo sobre vosotros (...) Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

Cuando me impusieron la Cruz que llevo al cuello, una TAU, propia de nuestro "sentir franciscano", en la que hay un cáliz con una forma, propio de nuestro "sentir eucarístico", tuvieron a bien poner, si os fijáis en la foto, una bolita de madera en la parte del nudo del cordón, justo donde la nuca, al principio pensé que se trataba de una mera cuestión ornamental, un remate, pero muchas veces, leyendo, recordando o escuchando el evangelio de hoy es que esta bolita de madera, al cuello, en mi nuca, adquiere un sentido mayor "mi yugo es llevadero y mi carga ligera", así que durante el día, especialmente en el trabajo, que al llevar uniforme, la susodicha bolita se me clava en el cuello, bajo el cuello de la camisa y la corbata, me recuerda con más insistencia que todos los esfuerzos, los afanes, los sufrimientos, en suma, las cargas del día, tienen su sentido y su razón de ser, y cuando fallan las fuerzas, como dijo el Señor "Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré".

Al citar antes el Evangelio, me salté con el símbolo ortográfico para ello (...) la parte referente a "Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón", lo hice así antes porque me interesaba resaltar la parte de la cita referente al yugo, que es de madera y se lleva al cuello, como la bolita de mi Cruz, pero es que además, de "ser manso y humilde de corazón" aún me queda mucho que aprender... ¡mucho, mucho, mucho...! Mis niveles de paciencia son nulos, hasta en la cola del supermercado o del banco me pongo a zapatear nervioso si se tarda un poco más de la cuenta, entro como un toro al trapo de cualquier disputa o controversia, y si me enfado, la expresión "¡Santiago y cierra España!" queda al nivel de una nana infantil... que se lo pregunten a @cuartapobreza, al fin y al cabo, al ser la persona que más convive conmigo, es la que mejor crédito puede dar de mi genio y de cuánto he de educarlo, reconducirlo, limarlo... pero eso es ya cosa de otro día.