martes, 20 de diciembre de 2016

ADVIENTO y NAVIDAD
con Mª EMILIA RIQUELME


San FRANCISCO de ASÍS compuso, de forma piadosa, un OFICIO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR, una serie de salmos, compuestos por él, picoteando del texto de los Salmos, ensalzando sobretodo, por su devoción particular, algunos aspectos de la Pasión del Señor, y lo mismo que sucede con el rezo de las horas litúrgico de la Iglesia, lo ordenó por tiempos, del día y litúrgicos, pues se me ha ocurrido proponeros hoy, para orar, hacer yo la misma experiencia, así que he picoteado entre los pensamientos de Mª EMILIA RIQUELME Y ZAYAS, es religiosa granadina y fundadora de la que tanto os hablo a veces, y combinándolos con citas de los Salmos, he compuesto el siguiente SALMO DE ADVIENTO y NAVIDAD al modo de Mª EMILIA RIQUELME:

ADVIENTO

Antífona.- Jesús Eucaristía llama hoy a la puerta de nuestros corazones ¡Ay, si se cansara de esperar!

De día el Señor nos enseña su amor,
y de noche no cesamos en el llanto,
ni en nuestras oraciones al Dios de la vida
¡Ven, Señor, salva nuestras vidas!
¡Sálvanos por tu amor!
Esperamos en el Señor,
porque en Él hay amor,
y lealtad, y libertad completa,
guardamos silencio ante el Señor,
esperamos con paciencia 
que Él nos ayude.
No nos irritamos 
por quienes triunfan,
ni por los que hacen 
planes malvados,
cuando algunas veces dijimos:
“¡Nuestros pies resbalan!”
tu amor, Señor, 
vino en nuestra ayuda.
Con la mirada y el corazón
fijos siempre en Jesús Sacramentado,
Él nos enseñará el recto camino.
Por causa de nuestros enemigos,
guíanos en tu justicia,
envíanos tu luz y tu verdad,
para que ellas nos enseñen el camino,
que conduce a tu monte santo
¡Esperamos en el Señor, ahora y siempre!
Jesús Eucaristía llama hoy
a la puerta de nuestros corazones
¡Ay, si se cansara de esperar!
No vacilamos, abrimos pronto,
hoy, no mañana, mañana no.
¡Levántate, Señor,
ven a salvarnos, por tu gran amor!

Antífona.- Jesús Eucaristía llama hoy a la puerta de nuestros corazones ¡Ay, si se cansara de esperar! 

NAVIDAD

Antífona.- Crecerá nuestra familia como un rebaño, consolando a Jesús Eucaristía, como si fuera un niño en brazos de su madre.

Danos una clara muestra 
de tu amor,
tú, que salvas 
de nuestros enemigos,
a los que buscamos 
tu protección.
¡El Señor es rey!
¡Cómo están los ángeles
en la presencia del Señor!
Imitemos 
a estos seres angelicales
que fue por nosotros, 
no por ellos,
que el Señor 
se quedó en la Eucaristía.
No hizo lo mismo 
con otras naciones,
cuyos pueblos desconocen
sus decretos ¡Aleluya!
En cambio, por tu gran amor,
podemos entrar 
en tu Santo Templo
¡Podemos adorarte con toda reverencia,
contemplando tu santo rostro!
¡Has puesto más alegría entre nosotros,
que en quienes tienen abundacia
de hijos e hijas!
¡Bendito sea el pueblo que sabe alabarte,
con alegría has sacado a los pobres
de la tristeza, y ahora caminan
alumbrados por tu luz!
Pues tú eres la fuente de toda vida,
y en tu luz podemos ver la luz,
viviremos como los ángeles,
crecerá nuestra familia como un rebaño,
consolando a Jesús Eucaristía,
como si fuera un niño en brazos de su madre.

Antífona.- Crecerá nuestra familia como un rebaño, consolando a Jesús Eucaristía, como si fuera un niño en brazos de su madre.

NOTA BENE.- Mª EMILIA RIQUELME tenía mucho cariño al Niño Jesús que aparece con ella en estas fotos, lo llevaba siempre consigo, por eso lo llamaba "El Niño Viajero", por eso las religiosas, en la actualidad, lo muestran en el museo de la Casa Madre en la misma maleta donde tanto viajó.