martes, 22 de noviembre de 2016

PIEDRAS MUERTAS....
PIEDRAS VIVAS...


En el Evangelio de hoy (Lucas 21,5-11) se nos dice que, paseando por el templo, entre los que iban alrededor del Señor "algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos"... y es que resulta imposible evocar la magnificencia del templo, acaso valga la impresionante maqueta de JERUSALÉN en tiempos de JESÚS que se puede ver en JERUSALÉN, arriba la foto del templo, y en este enlace la maqueta completa.

En relación a "lo bellamente adornado y la calidad de los exvotos" podemos hacernos idea de la suntuosidad de la "menorah" (el candelabro de siete brazos), el incensario, el recipiente de las abluciones, el altar, las cortinas, etc, etc... leyendo la descripción de todos estos elementos en la BIBLIA, que aunque se refieran a la construcción del primer templo, el de SALOMÓN, hemos de suponer que HERODES lo superó todo en magnificencia... y no he podido acordarme de un pequeño texto, fragmentario, contenido en el llamado Papiro de Oxirrinco, nº 840, escrito en griego y que se cree pudiera ser un fragmento de algún evangelio apócrifo desconocido, o un fragmento del pretendido Evangelio de MATEO escrito en hebreo, anterior a la versión griega definitiva que conocemos como nuestro evangelio de MATEO canónico, el oficial, y que describe una polémica entre el Señor y un judío ortodoxo de nombre LEVÍ, precisamente, tomando como excusa -como el Evangelio de hoy- los tesoros que se podían contemplar en el templo:

Entonces el Señor tomó consigo a los apóstoles, entró en el lugar de purificación  y vagó por el templo. Luego, un cierto sacerdote de los fariseos, llamado Leví  se acercó a ellos y le dijo al Señor: "¿Cómo es que os permitís pasear por este lugar de purificación y contemplar estos vasos sagrados, a pesar de que no os habéis bañado y ni los pies de tus discípulos, ni los tuyos, os los habéis lavado? Ya que para venir aquí, y caminar por  esta zona del Templo sólo es posible a una persona que se ha bañado y cambiado de ropa, incluso una persona así no se atrevería, con todo, a mirar a estos vasos sagrados. Entonces el Señor airado le dijo: "Puesto que tú estás aquí también en el Templo ¿estás tú limpio?" El fariseo le dijo: "Estoy limpio, pues me he bañado en la piscina de David, bajé a la piscina por las escaleras de un extremo y salí por las del otro. Entonces me puse la ropa blanca y he quedado limpio. Y entonces vengo aquí y puedo contemplar estos vasos sagrados". En respuesta a él, el Señor le dijo: "¡Ay de las personas ciegas que no ven! Te lavaste en las aguas que brotan de la fuente en la que  los perros y los cerdos se echan por la noche a dormir. Y cuando te lavaste, sólo te limpiaste la capa externa de la piel, como la capa de piel que las prostitutas y los flautistas se ungen y se lavan y se frotan cuando se ponen maquillaje para convertirse en el deseo de los hombres. Pero por dentro están llenos de escorpiones y de toda maldad. Pero mis discípulos y yo, a quienes-dices que no nos lavamos, nos hemos lavado en las aguas de la vida eterna que vienen del Dios del cielo.



En el Evangelio de hoy la polémica, al contrario que en este texto, donde se nota la intencionalidad "bautismal" de su enseñanza, por lo de la pureza y el agua limpia, se centra en que la magnificencia del templo no valdrá nada, si es que ha de ser destruido y no quedar piedra sobre piedra, es la evocación de otras palabras del Señor "destruid este templo, y en tres días lo levantaré" (Juan 2,19), pues si el Señor se refería a su propia muerte y resurrección, en el Evangelio de hoy, se nos presenta un horizonte más amplio, más escatológico... Aunando ambos textos, el Evangelio de hoy y el apócrifo, bautismo y resurrección, me vienen a la mente las palabras de San PABLO por las que nos dice que pr el bautismo "somos templos de Dios, y el Espíritu Santo habita en nosotros" (Cfr. 1 Corintios 3, 16) y "bautizados en Cristo, nos sumergimos en su misma muerte, para participar con Cristo de la Gloria de la Resurrección, a una vida nueva" (Cfr. Romanos 6,3).



Y hablando de piedras, quiero, una vez más, hacer presentes a nuestros hermanos perseguidos... desgraciadamente ha habido más llamamientos mundiales y de la ONU por los monumentos, antiguos y modernos, iglesias, monasterios, etc, etc... destruidos por el integrismo islámico que una denuncia seria de la persecución de los cristianos, las cientos de miles de vidas sesgadas por su fe... Recordad, las piedras, por más antiguas y milenarias que sean, de templos o monasterios, no son nada sin los fieles y los creyentes que le dan vida. 



Recemos por ellos, por las personas, por nuestros hermanos perseguidos y alegrémonos por noticias esperanzadoras como las de la primera Eucaristía celebrada en la desolada catedral de MOSUL, arrasada por el integrismo, tras la recuperación de la ciudad.