miércoles, 9 de noviembre de 2016

EL CELO POR TU CASA ME DEVORA
¡PERO ALGUNOS ME DAN ARCADAS!


Puede que si alguien espera hoy el Evangelio del día haya cierta confusión en los textos, ya que el que he escogido yo, me he dado cuenta después, es el que se corresponde con la festividad de la DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE SAN JUAN DE LETRÁN (Juan 2,13-22), y de él me quiero quedar sólo con una sentencia del Señor, que desgraciadamente, olvidamos mucho, y no tanto el común de los fieles, sino sus pastores, los ministros de la Palabra, los sacerdotes del altar: "Ésta es la casa de mi Padre".

Porque muchas veces he denunciado, y no me cansaré de hacerlo, que los espacios sagrados han de respetarse ¿Acaso no nos escandalizábamos de las FEMEN semidesnudas encima del altar? ¿O del ultraje de la capilla de la Universidad? ¡Pareciera que estas atrocidades sólo nos impactan cuando las cometen los otros, no los nuestros! Porque nosotros tampoco respetamos los espacios sagrados, menos los que se dicen sus ministros...


No es respetar el espacio sagrado, ni la Palabra de Dios, desperdiciar la homilía dominical soltando a los fieles una soflama política, ni usar el Evangelio del día como excusa para luchar contra la ideología de género, el matrimonio gay, la eutanasia, o lo que se tercie... ¡no, no, y no! Yo espero, toda la semana, se supone, para ser alimentado con el pan de la "mesa de la Palabra y de la mesa del Altar" que me ayuden en mi caminar cristiano, que me estimulen, me fortalezcan, me reconforten... Para esos temas, de los que no niego la Iglesia tenga la legitimidad de hablar y orientar a los fieles, que se busque espacios adecuados para ello, nunca la homilía, que lo haga en seminarios, grupos de estudio, reuniones de formación, como quiera... ¡nunca desde el púlpito!


Y es que he leído que un sacerdote católico norteamericano, un tal FRANK PAVONE, ha tenido la peregrina ocurrencia de depositar un feto en el altar, encima de para denunciar las políticas abortistas, pedir el voto para DONALD TRUMP y ahí ya es que se me han revuelto las tripas "¡el celo por tu casa me devora!"... No voy a entrar, por lo pronto, en la connotación ideológica "de lo acontecido" pero me voy a remitir al CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO puro y duro, así no parece que lo digo sólo yo:

1239
§ 1. El altar tanto fijo como móvil, se ha de reservar solamente al culto divino, excluido absolutamente cualquier uso profano.
§ 2. Ningún cadáver puede estar enterrado bajo el altar; en caso contrario, no es lícito celebrar en él la Misa.

A mis cortas luces, teniendo en cuenta que "el altar, en el que se hace presente el Sacrificio de la cruz bajo los signos sacramentales, es también la mesa del Señor, para participar en la cual, el Pueblo de Dios se congrega en su nombre. Puesto que la Eucaristía es el centro de la vida de la Iglesia y de su culto, el altar es un signo de la Iglesia y cumple su doble función de culto a Dios y santificación de la humanidad. El altar es el lugar sagrado de encuentro en la relación entre Dios y el pueblo redimido por la Sangre de Cristo" no entiendo qué se consigue poniendo un feto abortado sobre el altar (qué por gestos mucho más inocentes, hemos querido ver satanismos ocultos en otras cosas), por mucho que quiera establecer una tenue comparación entre el inocente abortado y el inocente Cristo, pero el que redime es Cristo, no el feto abortado, no confundamos a la gente, y si no está permitido, hasta el punto de desacralizar un altar, que haya un muerto debajo ¡no te digo ya que lo pongan encima!

Y lo que me parece más vergonzoso ¿no respetamos tanto la vida y la dignidad del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios? es que el pobre cadáver de un feto (descuartizado o no, no sé en qué condiciones) obtenido fraudulentamente por el mencionado sacerdote de una clínica abortista "es para darle cristiana sepultura" -según dijo- haya terminado siendo manipulado e instrumentalizado con un fin político, que al fin y al cabo eso es lo que hacen los poderosos de la tierra, deshumanizarnos, robarnos nuestra dignidad y usarnos a sus fines políticos... No sé lo que ha pretendido el mencionado sacerdote, pero con los inocentes muertos no se juega, al final ha caído en la trampa más vieja del mundo, el utilitarismo... "el fin -estimado padre- no justifica jamás los medios"

Si esta es la burda manipulación de los que se llaman PRO-VIDA, siempre escorándose a la derecha, hasta el punto de instrumentalizar un feto, habéis perdido muchos puntos en mi haber, no me extraña que ciertas tendencias, de entre vosotros, incluso se encuentren vetadas en ciertas diócesis, porque en este caso, como se dice en ANDALUCÍA ¡Os habéis pasado ocho pueblos, y de largo,,,!

Yo sí, ahora, que son las dos de la madrugada que esto escribo, con una profunda sensación de repugnancia, "el celo por tu casa me devora", me iré a la cama, a abrazarme al crucifijo que tengo bajo la almohada, perdiendo seguramente el sueño orando todo lo que se me ocurra para desagraviar la vida y la inocencia de ese pobre niño abortado... ¡Los demás si queréis, podéis seguir poniendo demandas y juicios por las pintadas de la capilla de la Universidad, ya os vale....!