jueves, 8 de septiembre de 2016

NATIVIDAD DE MARÍA
¡BENDITA SEAS ENTRE TODAS LAS MUJERES!

Durante estos días de la novena hemos recorrido, TRAS LAS HUELLAS DE MARÍA, y ns hemos asomado a su vida, con la ayuda de algunos misterios del Rosario. ¿Qué podremos hacer hoy, el día de su nacimiento? Una anécdota, de un anciano jesuita, nos cuenta que acostumbraba a hacer, todos los días, el VÍA CRUCIS. Llegado el DOMINGO DE RESURRECCIÓN, por la tarde, dispuesto a cumplir con su piadosa costumbre y de repente cayó en la cuenta "¿Hacer hoy, día de la resurrección del Señor, el VIA CRUCIS?", y entonces se dijo "No pasa nada, iré recorriendo todas las estaciones, y al detenerme en cada una de ellas, sólo diré "¡Bien hecho, Señor, gracias por ello, me alegro, OK!" Esta es la actitud que debemos tener hoy, después de este recorrido que heos hecho TRAS LAS HUELLAS DE MARÍA, sólo nos queda decir "¡BIEN HECHO MARÍA, NOS ALEGRAMOS POR ELLO!"

Gran parte de la violencia que se ejerce contra las mujeres se debe a la poca consideración que éstas tienen en algunos sectores de la sociedad. Mucho más era así hace dos mil años, ni los derechos, ni la sociedad habían avanzado tanto. Pero hace ya más de dos mil años Dios puso los ojos en una mujer, apenas una muchacha, de lo que hoy consideraríamos un simple villorrío, de NAZARET, y la hizo protagonista, como dice el título de aquella famosa película sobre Jesús, de la "HISTORIA MÁS GRANDE JAMÁS CONTADA", la de nuestra salvación, la redención de la humanidad... curiosamente, cuando el pueblo de ISRAEL se encontraba en apuros, una simple viuda retirada a la oración, JUDIT se enfrentó  y mata al gigante HOLOFERNES, general del enemigo; la reina ESTHER, judía, atrapada en una corte pagana, desbarata las conspiraciones palaciegas para aplastar a su pueblo; DÉBORA era "juez de Israel", impartía justicia y consejos sabios bajo una palmera; JOCABED, la madre de MOISÉS no temió tanto las leyes de los egipcios como para salvar la vida de su hijo; VERÓNICA rompe el cordón de seguridad romano para lavar el rostro del Señor; MARÍA misma estuvo al pie de la Cruz cuando los "hombretones" ¿recios pescadores? de los apóstoles habían huido en desbandada; ya antes pudo haber sido repudiada por JOSÉ al hacerse evidente su embarazo, peor aún, con la ley judía en la mano podía ser lapidada hasta morir, por haberse quedado embarazada sin convivir aún con su esposo, y eso según las leyes (pero esa consideración no le impidió decir "SÍ" al Señor)... Siempre, una mujer... ¿El sexo débil? ¡No para Dios, desde luego! Pero MARÍA nunca será ejemplo para las mujeres de las generaciones venideras, si nosotros, sus hijos, no la ponemos en valor, si en vez de dejarnos llevar por el feminismo ideológica y políticamente manipulado de la sociedad actual, tuviéramos el valor de decir ¿Feminismos a mí? ¡Claro que sí, porque yo soy hijo de la MUJER POR EXCELENCIA!

Nuestra sociedad necesita volver su mirada a MARÍA para recuperar el "status", el valor y la dignidad de las mujeres. MARÍA fue una mujer de coraje, digna de imitar. Decir que "Sí" al ángel del Señor fue un acto de valentía que no somos capaces de calibrar como hemos adelantado antes: 

El posible desprecio de su esposo, la ruptura con su familia ¡que además era sacerdotal, cómo para dar ejemplo!, ser lapidada conforme a las leyes... MARÍA fue líder, pues condujo a la Iglesia, ciertamente, en los tenebrosos días desde la Resurrección hasta Pentecostés, arropando junto a sí, en oración, a los temerosos apóstoles. LA CORONACIÓN DE MARÍA es la justa consecuencia de su vida, como cuando nosotros premiamos a la mujeres que se han caracterizado por luchar por la dignidad del resto de las mujeres: "Me llamarán bienaventurada, generación tras generación". 

Dicen que cuando nació Mª EMILIA RIQUELME y ZAYAS, su padre, a la sazón general, estamos en el Siglo XIX, al enterarse de la noticia exclamó con cierto desdén "¡Bah, es una niña!", una niña que luego fue fundadora de la primera congregación religiosa del mundo, femenina, en establecer la adoración perpetua, día y noche, del Santísimo Sacramento; que poco a poco fue formando su ejército de hijas para enviarlas a misiones; que fue ciertamente, abanderada del Rey que no defrauda, el Señor Eucaristía. Y que en sus cartas, muchos de sus consejos, escritos, poemas, a veces se le escapaban genuinas expresiones de su "educación" a la sombra de su padre, el militar... 

Hoy es el día de asomarnos a la cuna de todas las niñas que nazcan hoy, sea en el hospital más moderno del mundo, o en la última choza de ÁFRICA, y ponerla bajo el amparo de MARÍA, también niña, que nace hoy, y pedir que esa niña recién nacida sea capaz, el día de mañana, de ser valiente, decir "SÍ" al plan de Dios en su vida, y luchar por él, por encima de condicionantes sociales, culturales, ideológicos, para que sea capaz de llevarlo a término, sin desfallecer, como MARÍA, y que todas ellas encuentren, en lo que se refiere a nosotros, sus valedores, como tanto le gusta decir al Papa FRANCISCO de San JOSÉ respecto de MARÍA: "sus custodios", porque en ello nos van las futuras científicas, religiosas, políticas, pensadoras, ingenieras, policías, militares, voluntarias, misioneras, pedagogas del mañana.... y todo cuanto una mujer -no diremos, sea capaz de hacer- sino más bien, quiera hacer.

Padre, en María encontraste un vaso vacío,
humilde, sin valor, al que llenar con tu gracia,
para llevar adelante tu plan de salvación,
abre nuestras mentes y  nuestros corazones,
que respetemos y honremos a la mujer,
desde a niña que nace, a la anciana que culmina sus vida.

Amén

Hoy podemos coronar a MARÍA, de alguna manera, la que esté en nuestra casa, y en nuestro domicilio, si eres más valiente y osado, puedes hacerle una banda, y escribir en ella "¡BIEN HECHO MARÍA!".