sábado, 10 de septiembre de 2016

LA CASA SOBRE ROCA
SEAMOS CIMIENTO PARA LOS DEMÁS


"El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó desplomándose".

(Lucas 6,43-49)


Como sabéis, ahora hay muchos canales de televisión, y entre ellos, DISCOVERY CHANNEL, que casi siempre son documentales curiosos e históricos, pero de todos ellos, los que más nos gustan en casa son los bíblicos, pero no os equivoquéis, es que en casa los vemos casi como una especie de "comedia" ¡es nuestro rato de echarnos unas risas!, enseguida me entenderéis... 

¿Os habéis dado cuenta de la insistencia de estos pretendidos documentales sobre la Biblia, en demostrarnos una y otra vez que si conspiraciones vaticanas por aquí, que si Cristo no estaba muerto, que estaba de parranda, o que la MAGDALENA tuvo una hija cuya estirpe se puede rastrear en un pueblo perdido de FRANCIA? ¡Ah, cuánto daño hizo el CÓDIGO DA VINCI de los cojones! Porque me maravilla la tergiversación, manipulación, enredos y mescolanzas que hacen este tipo de documentales sensacionalistas sólo para demostrarnos siempre la misma conclusión: Todo lo que sabemos del cristianismo es mentira, todo es una gran falacia.... Hemos llegado a tal punto de sorna en casa con este tema, que cuando empieza uno de ellos y el narrador dice, por ejemplo, con esas voces graves y solemnes que ponen a los narradores de documentales: "Hoy desentrañaremos los misterios hasta ahora no revelados del Arca de NOÉ", en seguida saltamos a coro los presentes y le decimos a la tele "¡Y la MAGDALENA tenía billete de primera clase a bordo!"...

Bromas aparte, en lo que a mi respecta, pueden inventar lo que quieran, porque yo he fundado mi casa, si hemos de entender la fe, sobre piedra, a mí no se me tambalea la fe por cuatro sensacionalistas documentales, simplemente porque todos estos documentales olvidan una cosa muy sencilla, que ya dijo BENEDICTO XVI en su día "no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva" (Encíclica, Deus Caritas Est), porque la fe no es sólo intelectual (asumir unos dogmas y contenidos) es ante todo una relación personal con el Señor, y en ese sentido "yo sé de quién me he fiado" (2 Timoteo 1,12), porque sé que está vivo, que me llama y me ama, y aunque me pusieran delante un sepulcro, con restos humanos en su interior, y una inscripción latina que dijera "HIC CORPUS CHRISTI", aquí está el cuerpo de Cristo, mi fe no se tambalearía, porque aunque permaneciera de rodillas lo que me restara de vida delante de ese pretendido sepulcro no experimentaría, ni de lejos, lo que diez minutos ante el Sagrario, donde sí que el corazón me dice "Aqui está el Cuerpo de Cristo", y porque el Señor es persona, no el catecismo; el Señor es Dios, no un documental; el Señor es amor, no mi pecado...

Por eso me da pena la gente cuya fe puede tambalear por cualquier chorrada... los que tienen su fe fundada sobre la arena, que a la primera de cambio se les derrumba... es muy fácil echarles la culpa a ellos... ¿cómo es eso que se suele decir en estos casos de este tipo de personas? ¡Ah, ya me acuerdo, solemos decir, pobrecitos, no han madurado su fe, no se han formado, es como si se hubieran quedado atrapados en el traje de su primera -y quizás, más tristemente, única- Primera Comunión? Y puede que esto sea cierto, que hay mucha gente que no volvió a pisar la Iglesia desde los sacramentos básicos, y que quizás no se ha formado,ni se ha preocupado por ello, pero ello no nos exime a los demás para no sentirnos involucrados en la suerte de todos nuestros hermanos, que puedan perder la fe, porque andan por arenas movedizas... Porque cuando ANDRÉS y otro discípulo de JUAN Bautista iban siguiendo al Señor y le preguntaron "Maestro... ¿Dónde moras?" (Juan 1,38) la respuesta que recibieron no fue "lo que me ata ha sido matado y lo que me atenaza ha sido aniquilado, y mi concupiscencia se ha disipado y mi ignorancia ha perecido. A un mundo he sido precipitado desde un mundo, y a una imagen desde una imagen celestial" permitidme la broma, esta respuesta es un fragmento del evangelio apócrifo de MARÍA MAGDALENA ¡otro que tanto gusta a los documentales!, quiero decir con esto que la respuesta no fue nada teórica, doctrinal, teológica... sino un sencillo "¡Venid y lo veréis!" (Juan 1,39) Estos discípulos de JUAN Bautista conocieron al Señor no por el intelecto, sino por la humanidad, la cercanía, la cena, el sueño, la conversación de aquella bendita noche ¡y cómo sería que a la mañana siguiente ANDRÉS iba gritando a PEDRO: ¡Hemos descubierto al Señor!"

Pues que nosotros ayudemos a nuestros hermanos a fortalecer su fe, no por los catecismos, sino por el testimonio de nuestra vida, dicen que es un dicho de San FRANCISCO aquél que dice: "Comportáos en vuestra vida creyendo que es la única Biblia que quizás otros hermanos lean"... Dice "dad razón de vuestra fe" (1 Pedro 3,15), pero cuando queramos hacerlo, no agobiemos a nuestros hermanos con palabrería, simplemente digámosle "¡Ven y verás!", que a nuestro lado pongan el primer cimiento de su casa, de su fe.