jueves, 15 de septiembre de 2016

ACOGE MIS LLAGAS, SERÁN BÁLSAMO
DE MISERICORDIA PARA MIS HERMANOS

DÍA 4.- CONSIDERA CÓMO SUS SANTAS LLAGAS SON FUENTES DE MISERICORDIA


MOTIVACIÓN.- ¡Oh, padre San FRANCISCO, que yo espere también, ser aliviado, de mis dolencias físicas y espirituales, si es que servirme devotamente de la fuente de misericordia de tus llagas!

ORACIÓN:

Te damos gracias, Oh Señor Jesucristo, 
que por la herida dolorosa 
de la mano derecha de San Francisco, 
nos recuerde que él se comportó siempre
como médico del cuerpo y alma.
En ella queremos enterrar
todo aquello que nos paraliza,
nuestra poco servicio a los demás,
nuestra desidia para orar.
Amén.

Considera las llagas de San FRANCISCO como "fuentes de misericordia" pues a este fin es que el "Padre de la Misericordia" se las imprimió, y San FRANCISCO, que en todo respiraba caridad y servicio no sabría, ni podría, detener el caudal de esas fuentes... Que vengan los "Naamanes" leprosos, que vengan los hombres de DAVID sedientos, que vengan los paralíticos del mundo a los pies de FRANCISCO, que hallarán en el un consuelo que no les será equiparable, para nada, a las aguas del JORDÁN, a las cisternas de BELÉN o a las probáticas piscinas.

PAPA FRANCISCO 
(Homilía en la canonización de JUAN PABLO II y JUAN XXIII, 27 de Abril de 2014):

Las llagas de Jesús son un escándalo para la fe, pero son también la comprobación de la fe. Por eso, en el cuerpo de Cristo resucitado las llagas no desaparecen, permanecen, porque aquellas llagas son el signo permanente del amor de Dios por nosotros, y son indispensables para creer en Dios. No para creer que Dios existe, sino para creer que Dios es amor, misericordia, fidelidad. San Pedro, citando a Isaías, escribe a los cristianos: "Sus heridas nos han curado" (1 Pedro 2,24; Isaías, 53,5).

ACOGER LAS LLAGAS... Es por tanto, acudir al Señor con la confianza de que nos habla el profeta "¡Atención, sedientos!, acudid por agua, también los que no tenéis dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar, vino y leche de balde" (Isaías 55,1), porque "la misericordia del Señor es eterna" (Salmo 135).

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS 
(Se pueden besar las llagas de un crucifijo mientras se recita):


Para alabanza y Gloria de nuestro santo padre San FRANCISCO, te pido Señor que me concedas la llaga de la obediencia para que mis pies vayan donde quiera que tú me envíes; la llaga de la pobreza para que mis manos nada tengan, ni retengan como propio; la llaga de la castidad para que mi corazón pueda amar a todos, sin preferencias; y refugia, Señor, dentro de la llaga de mi corazn, que quiere ser tuyo, a todas las personas que me confías en el día de hoy.