miércoles, 14 de septiembre de 2016

ACOGE MIS LLAGAS, SERÁN BÁLSAMO
DE MISERICORDIA PARA MIS HERMANOS

DÍA 3.- CONSIDERA SUS SANTAS LLAGAS COMO SELLOS

MOTIVACIÓN.- ¡Oh, padre San FRANCISCO, que te gustaba llamarte juglar de Dios, que consideraste que toda tu vida debía ser anuncio de tu Señor, porque quizás en ti, esa fuera la única biblia que leyeran los pobres y los ignorantes, que yo sea capaz de anunciar al Señor, con la misma alegría, que Dios, no es de muertos, si no de vivos!

ORACIÓN.- 

Te damos gracias, Oh Señor Jesucristo, 
que por la herida dolorosa 
de la mano izquierda de San Francisco, 
nos recuerde la alegría de su conversión.
En ella queremos enterrar
todo lo que nos robe esa alegría
y que toda adversidad se convierta,
en fragante aroma ante Dios.
Amén.

Todo aquél que obra "de parte de un tercero" debe llevar el poder que le acredita ante su señor, así las cartas credenciales de los embajadores, las pruebas de abolengo de los caballeros medievales, las letras apostólicas de los obispos, y San FRANCISCO, que hizo de toda su vida un constate anuncio del Señor, una predicación constante del "arrepentíos y volved al Evangelio", y ya que su vida misma era Evangelio, como él solía advertir a sus hermanos "predicad el Evangelio, y si es preciso, con Palabras", consideremos entonces las llagas de San FRANCISCO las credenciales, los sellos del "juglar de Dios", pues quiso y convino al Señor, que fueran tan públicos y notorios, como el mismo testimonio de su vida.

De FRAY LUÍS DE GRANADA (Obras Completas XXXII/227):

Fray LUÍS de GRANADA apunta además que la conservación de las llagas de Cristo en éste después de su resurrección es para que los bienaventurados obtengan motivo de júbilo y alabanza en el día de la resurrección contemplando "el estandarte" de su Señor y sus llagas: Porque al conocer con aquella claridad celeste que por aquellos sagrados estigmas, es decir, por los méritos del Cordero muerto, fueron adoptados como hijos de Dios y les hizo partícipes de todos sus bienes, y de hecho gozan ya de esa alegría que nadie puede soñar.

ACOGER LAS LLAGAS... Es por tanto, anunciar al Señor como dice el salmista "miradlo, los humildes, y alegraos, los que buscáis a Dios, cobrad ánimo" (Salmo 69,33).

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS 
(Se pueden besar las llagas de un crucifijo mientras se recita)


Para alabanza y Gloria de nuestro santo padre San FRANCISCO, te pido Señor que me concedas la llaga de la obediencia para que mis pies vayan donde quiera que tú me envíes; la llaga de la pobreza para que mis manos nada tengan, ni retengan como propio; la llaga de la castidad para que mi corazón pueda amar a todos, sin preferencias; y refugia, Señor, dentro de la llaga de mi corazón, que quiere ser tuyo, a todas las personas que me confías en el día de hoy. 

Amén.