domingo, 11 de septiembre de 2016

ACOGE MIS LLAGAS, FRANCISCO, SERÁN BÁLSAMO
DE MISERICORDIA PARA MIS HERMANOS


DÍA 1.- CONSIDERA CÓMO SUS SANTAS LLAGAS  SON SIGNO DE LA PASIÓN

MOTIVACIÓN.- ¡Oh, padre San FRANCISCO, al que el corazón derretido de amor se le salía por los ojos hecho lágrimas, que cegaron tus ojos por el continuo llanto, si yo llegara a la santidad de tu ceguera, por haber visto al Señor, cara a cara, por haber llorado los méritos de su Pasión, entonces podría yo acoger en mí el don de la vida por quien por mí entregó la suya primero!

ORACIÓN.- 

Te damos gracias, Oh Señor Jesucristo, 
que por la herida dolorosa 
del pie izquierdo de San Francisco, 
nos recuerdas como fluía la Sangre Preciosa 
de tu cuerpo para lavar nuestros pecados. 
En ella queremos enterrar
todos los pecados 
que hemos cometido hasta ahora.
Amén.

Antes de iniciar este QUINARIO EN HONOR DE LAS LLAGAS DE SAN FRANCISCO hemos de pararnos a considerar, en primer lugar, que son las auténticas llagas del Señor, nada agradable para el que las porta, San FRANCISCO en vida sufrió mucho a causa de ellas, por los dolores reales que se sienten, y por mantenerlas ocultas... al "poverello" debía de parecerle excesivo, en su humildad, poder ser -como más tarde se le ha llamado- un "alter Christus", un auténtico "otro Cristo" en la tierra, ¡en efecto, desnudad a Cristo y a FRANCISCO y no hallaréis la diferencia!, un cuerpo delgado, fibrado por las caminatas y el esfuerzo, con las mismas heridas... Habremos de fijarnos, para enteder esto, en otro santo estigmatizado mas cercano, por lo tanto, más documentado a nuestra época, el PADRE PÍO DE PIETRELCINA, para entender este don de las llagas, quien solía decir "sufro mucho y cada día quiero sufrir más por Jesucristo y por los hombres", y en una ocasión que alguien le llamó bendito por sus llagas, le espetó "¡No son un premio, son un castigo, debo ser muy pecador para sufrir tanto!".

De FRAY LUIS DE GRANADA (Obras Completas XXXII/165-225):

La santa humanidad de Cristo, con las cicatrices recibidas por obediencia y Gloria del Padre, aboga por nosotos sin duda alguna y defiende nuestra causa (...) Conserva sus heridas para animarnos a tener paciencia, ta necesaria en esta vida, y tan útil para caminar, un pie tras otro, al cielo. Para que nos sirvan de ejemplo de paciencia y de eterna alabanza y memoria de lo que por nosotros padeció y para que entendamos cuán glorioso y útil es padecer injurias y baldones en esta vida en nombre de Dios.

ACOGER LAS LLAGAS... Es por tanto, "mirar al amor de quien tanto nos amó", no apartar nuestros ojos, del Señor, "y éste crucificado" (1 Corintios 2,2). 

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS 
(Se pueden besar las llagas de un crucifijo mientras se recita)


Para alabanza y Gloria de nuestro santo padre San FRANCISCO, te pido Señor que me concedas la llaga de la obediencia para que mis pies vayan donde quiera que tú me envíes; la llaga de la pobreza para que mis manos nada tengan, ni retengan como propio; la llaga de la castidad para que mi corazón pueda amar a todos, sin preferencias; y refugia, Señor, dentro de la llaga de mi corazón, que quiere ser tuyo, a todas las personas que me confías en el día de hoy. 

Amén.