martes, 9 de agosto de 2016

¿UNA CRUZ DE QUÉ.....?


¿Qué no haríamos las Misioneras sin cruz? No miremos la madera de que se compone, esto es igual; miremos que son las joyas con que Nuestro Señor quiere adornarnos, para estar bien hermosas en el incomparable momento de entrar en el reino celestial.

(Mª EMILIA RIQUELME y ZAYAS, Fundadora y religiosa granadina)


Desde el asesinato martirial de los trabajadores cristianos coptos egipcios secuestrados por el ISIS, en cuyo vídeo escalofriante de su ejecución, a orillas del mar, se lanzaba un mensaje explícito "contra el pueblo de la Cruz" (es decir, los cristianos) yo lancé en internet y en las redes sociales el hashtag #YoSoyPuebloDeLaCruz en homenaje de nuestros hermanos perseguidos, como signo de pertenencia a la misma fe, hermanos todos por el bautismo, y como gesto de valentía, consistente en que lleváramos nuestras cruces al cuello, pero por fuera, bien visibles.

Mi Cruz, evidentemente, la mía, no es una Cruz al uso, como participamos de una espiritualidad y un sentir "franciscano" se trata de una TAU, el signo tan querido por San FRANCISCO DE ASÍS, mientras que por nuestro ser "eucarísticos" dicha TAU lleva una medalla al centro donde se ve una Custodia con el Santísimo Sacramento.  La de madera es la mía, la original, la que siempre llevo al cuello, salvo cuando me ducho, para no estropearla, la de plata me la regaló @cuartapobreza por mi santo, es una réplica de la anterior, como ya me han atracado varias veces no me la suelo poner mucho, sino en ocasiones especiales, una cosa sí, siendo fiel a mi propia campaña siempre por fuera.

Y sin embargo nunca he tenido a nadie que me pregunte por qué me pongo la letra "T" en el cuello y así tener la oportunidad de aprovechar esa pregunta para evangelizar, para explicar que en realidad es una Cruz, aunque "franciscana", nunca por tanto nadie me ha podido preguntar "¿Una Cruz de qué....?" Todos tenemos la experiencia de que nunca, aunque llevemos nuestras cruces por fuera, bien visibles, somos mal entendidos o alguien nos pregunte por la razón de ello. Todo el mundo sabe que la Cruz es el signo que identifica a los cristianos. Que nadie diga lo contrario... porque esto no es así, es imposible creer que haya alguien por más ateo, increyente, o venido de un planeta extraterrestre que no sepa qué es una Cruz, al contrario, ¡lo saben muy bien, vaya que si lo saben! porque si te identifican como cristiano enseguida y con toda rapidez surgen los comentarios, pero no de ignorancia, precisamente...

A veces la gente dice: "¡Ah. eres cristiano! ¡Cómo esos que se manifiestan contra los gays y que están dando todo el día la tabarra con el tema del aborto! ¿Tú eres uno de esos?" Otros, más científicos, a lo mejor te dicen "¿Y eres de los que se creen, por ser cristiano, que los huesos de dinosaurios son un invento del demonio para negar la Biblia frente a la evolución?"... Otros buscan hacer más daño y atacan a la raíz "¡Conozco muchos cristianos de misa diaria, y luego resulta que maltrataban a su mujer y sus hijos!" y finalmente los que que tiran a matar "¿Por qué tendría que escuchar tu Evangelio, si sois todos unos pederastas?" (escuchado a la mujer del Hermano Mayor de una Cofradía de Semana Santa, aquí en GRANADA, sin ir más lejos)... y es que, para qué negarlo, toda esta gente ha escuchado mucho sobre los cristianos, saben de todo, lo malo es que, quizás, nunca oyeron hablar de Cristo.

Dicen que San FRANCISCO dijo una vez "puede que vosotros seáis la única Biblia que mucha gente lea", lo que más o menos quiere decir "por vuestro comportamiento la gente sabrá la verdad de vuestro anuncio" Sin embargo, ciertamente, lo uno no excluye lo otro, porque cuando me pongo a leer la Biblia descubro cientos de pecadores, hay borrachos, adúlteros, prostitutas, ladrones, asesinos, mentirosos, falsos profetas, recaudadores de impuestos aprovechados, pobres e ignorantes... en suma, veo muchos pecadores... por eso no puedo dejar de mirar la Cruz, donde Cristo los amó tanto para morir por todos y cada uno de ellos... A las anteriores críticas me gustaría responder, como accionado por un resorte, de inmediato, diciendo "Todos esos pecadores, esos ejemplos de los que me hablas, no pueden ser cristianos. Me avergüenza ser agrupado con ellos. Los verdaderos cristianos no harían cosas malas. Aquí tienes un buen ejemplo, mírame a mí. Porque soy la mejor prueba de lo que es un buen cristiano", pero lo cierto es que hay que morderse la lengua, porque mis interlocutores no tardarían mucho en encontrar, averiguar o investigar cuáles son mis hipocresías, mis incoherencias y mis pecados. Por eso es que llevo una Cruz, porque como pecador, la necesito.

Tal vez deberíamos incluso llevar una Cruz a cuestas, más que una Cruz al cuello, para que a todos les quedara más claro: "No uso la Cruz como un signo de mi moralidad. Es una marca de mi pecado. Porque mi Dios murió por mí. Mi Dios ama incluso a un pecador como yo. Él no quiere lo que yo hago bien, porque ni siquiera nada bien hago... Él sólo murió por mí, y además, perdonando. Me identifico como alguien por quien el Señor murió. ¡Hola, mi nombre es bautizado! Me pongo esta Cruz porque el amor que Dios tiene por mí es más que un sentimiento, es tan grande que, en un momento dado, tuvo a bien sacrificar su vida por alguien tan indigno como yo. Y como este amor tan grande no puede existir en el vacío, ni puede expresarse con palabras, ni hay concepto que lo describa, este tipo de amor se parece más a esta Cruz que llevo".

Si yo mismo soy la única Biblia que mucho lean, espero en Dios que encuentren más costumbres y ejemplos que leyes y normas. No sé cómo definirme mejor a mí mismo que no sea diciendo "¡Señor, tened piedad de mí, que soy un pobre pecador!" y pidiendo la absolución cada vez que puedo. Voy a la iglesia porque necesito lo que ella encuentro. Debido a que voy a la Iglesia puedo encarar la ira y la amargura, y la lujuria y el mal, y el pecado, de forma bien distinta. Voy a la Iglesia porque necesito del Señor, de Cristo, Jesús. Puede que a ti también te guste, quiero decir, que tu también puedas disfrutar los regalos y los dones con los que yo me consuelo. Por supuesto que vas a encontrar pecadores en la Iglesia, necesitados del mismo perdón que yo.  Esa es la clave del asunto. Es por eso que tengo una Cruz, porque hay esperanza para nosotros los pecadores. Hay esperanza también para ti. Hay perdón, y consuelo, y misericordia, para todos los que se acerquen a nosotros, más allá de los tópicos, la moral y los ideales, no puede haber nada ideal, ni utópico, en una comunidad de pecadores...