miércoles, 8 de octubre de 2014

EL LIBRO DE TOBÍAS
"GUÍA DEL VIAJERO PARA LA VIDA"
Capítulo XIII.- Nínive


Espurgando en los versículos de este último capítulo del Libro de Tobías no encuentro más que la confirmación de la promesa hecha por el Señor, esa que –insisto- “va casi para veinte años(Tobías 5,3)- la que parece que se ha convertido en la única esperanza o “leit motiv” de estos pobres en camino, esa que parece haberse convertido, por más que insista en el Señor, en una especie de estribillo o refranillo “si el Señor nos regala una casa….” –que ya casi lo único que consigue es arrancarnos alguna sonrisilla incrédula, más que un asentimiento esperanzado: “La casa de Israel anda diciendo: la visión que éste contempla es para días lejanos, éste profetiza para tiempos remotos, pues bien diles: Así dice el Señor, Yahvéh: Ya no habrá más dilación para ninguna de mis palabras, lo que yo hablo es una palabra que se cumple –oráculo del Señor” (Ezequiel 12,26-28) y quisiera poner estas palabras del Señor en el horizonte de esas otras dichas a JULIANA DE NORWICH de que “al final todo saldrá bien” y aunque la escritura nos aclara que “en la presencia del Señor, mil días son como un ayer que pasó”, insisto que, después de veinte años, estamos ya muy cansados, muy mayores, muy trillados, muy traídos y llevados por la vida, estamos tan heridos por la espera que a veces me pregunto: ¿Nos quedarán fuerzas para empezar de cero el día que se verifique su promesa?

MOISÉS, pese a ser el más grande de entre los profetas y patriarcas, entró en la tierra prometida, como se dice vulgarmente “con los pies por delante”, es decir, que falleció antes de llegar a la tierra prometida… por lo que me resulta más curiosos, más casual, si se prefiere, que precisamente TOBIT muera igualmente aferrándose a la promesa:

“Hijo mío (…)  yo creo en la promesa que prometió Dios (…) Todo vendrá y se realizará. Todo llegará a su tiempo. Todo tendrá su cumplimiento (…) construirán de nuevo la casa, aunque no sea como la primera” (Tobías 14,3-5)


Amén…. porque no nos queda otra.