domingo, 5 de octubre de 2014

EL LIBRO DE TOBÍAS
"GUÍA DEL VIAJERO PARA LA VIDA"
Capítulo XII.- Sión


A continuación, en esta sección narrativa del Libro de Tobías sigue todo un himno, recitado por TOBIT, ensalzando la ciudad de JERUSALÉN, que según la propia Biblia de Jerusalén, se articula de la siguiente manera:

- Una exaltación del reino (versículos 1-8)
- Una visión de Jerusalén de estilo profético (versículos 9-17)

Sin embargo, al hilo de mi lectura personal y orada, me quedo con dos párrafos del himno que sintetizan perfectamente, y de forma casi milimétrica, lo que empieza a ser mi discernimiento para el fin de todos mis males, para seguir caminando por la vida, de los que ya he dado alguna pista en los comentarios previos:

Retornar a Dios, por un lado:


Si os convertís a él
de todo corazón
y con toda el alma,
siendo sinceros con él,
entonces él se convertirá a vosotros
y no volverá a ocultaros su rostro.


(Tobías 13,6)
Si un día os empeñasteis
en alejaros de Dios,
volveos a buscarlo
con redoblado empeño.
El que os mandó las desgracias
os mandará el gozo eterno
de vuestra salvación.

(Baruc 4,28-29)

y alabar más al Señor, por otro:

Brillará luz de lámparas por todos los confines de la tierra.





Vendrán a ti
de lejos muchos pueblos por el Nombre del Señor tu Dios
trayendo en sus manos dones,
dones al Rey del cielo. Generaciones sin fin
te cantarán vítores.

(Tobías 13,11)
¡Levántate, brilla,
que llega tu luz;
la gloria del Señor amanece sobre ti!
Mira:
las tinieblas cubren la tierra,
la oscuridad los pueblos; pero sobre ti amanecerá el Señor,
su gloria aparecerá sobre ti;
y acudirán los pueblos
a tu luz,
los reyes
al resplandor de tu aurora.

(Isaías 60,1-4)
Ponte ya de pie,
que ha llegado tu luz,
sobre ti
la Gloria del Señor.
Levanta los ojos
y mira a lo lejos,
que tu corazón
salte de alegría,

mira allá a tus hijos
que vienen a ti
y a sus hijas
llevadas en brazos.





(Canto de la RCC)