domingo, 28 de septiembre de 2014

EL LIBRO DE TOBÍAS
"GUÍA DEL VIAJERO PARA LA VIDA"
Capítulo VII.- Ragüel


Lo mismo que le dice RAGÜEL a TOBÍAS “voy a hablarte con franqueza ya la he dado a siete maridos y todos murieron(Tobías 7,10) es lo que muchas veces intento decirme a mí mismo en cada nuevo intento, en cada nueva bifurcación del camino de mi vida, en cada nuevo brote que surge de este tronco viejo y desgastado del discernimiento de mi vida “¿para qué?”, y la respuesta, al menos en lo que se refiere a otras ocasiones, ya me la sé, decepción tras decepción, fracaso tras fracaso, frustración tras frustración, infidelidad tras infidelidad…

Pese a todo, me puede la cabezonería, si es que se puede decir de este modo, de ser como un burro, que cuando se cree que está haciendo lo correcto, se pone las anteojeras y sólo camina hacia adelante, adelante, adelante… a veces contra toda razón “no comeré, ni beberé, hasta obtener una respuesta” (Tobías 7,11)

“Al final todo saldrá bien” dicen que son las palabras que le dijo el Señor a la beata JULIANA DE NORWICH ("Revelaciones del Divino Amor"), cuando ésta le asediaba con todo tipo de preguntas sobre el sentido de la vida (especialmente del pecado y el sufrimiento en el mundo)… en mi impaciencia, del todo desacompasada con la Providencia, me gustaría saber ya el resultado feliz, ese “todo saldrá bien”, de esta historia de mi vida… le dice RAGÜEL a TOBÍAS “Que el Señor del cielo te guíe a buen fin y te conceda su presencia y su paz” (Tobías 7,11). En el caso de la historia de El Libro de Tobías esta nueva bendición se cumplirá (como dicen los modernos, esto es un spoiler, reviento el final sabiendo que –como ya me lo he leído- en efecto, al final todo sale bien para Tobías y su aventura), pero aunque parezca desconsiderado por mi parte, ya no quiero más bendiciones, quiero realidades.

Muchos se ríen de mí cuando me paso días y días poniendo por escrito mis reflexiones, mis pensamientos, mis planes de vida, mis proyectos… bueno, es que escribir es mi espita de escape para todo lo que “me consume, como un fuego interno(Jeremías 20,9), tanto escribir es mi forma de manifestar mi esperanza o la perdería irremisiblemente “ten confianza, hijo, ten confianza(Tobías 7,16)… también TOBÍAS, al fin y al cabo, le exige a su futuro suegro que ponga todo por escrito para dejarse de palabras y adquirir certezas “mandó traer una hoja de papiro y redactar el contrato” (Tobías 7,13).