jueves, 17 de julio de 2014

LA CARTA DEL DOMINGO: TEXTO COMPLETO

Y como lo prometido es deuda, os dejamos, después de la INTRODUCCIÓN (véase el enlace) y del comentario previo sobre la polémica de la "JUDAIZACIÓN DEL DOMINGO" (véase el enlace), a continuación con el texto de la "CARTA DEL DOMINGO", que, recuérdese, tiene la curiosidad de ser el único texto apócrifo de origen español (los títulos de las perícopas, cada una de las secciones, son nuestros), el comentario, capítulo por capítulo, lo dejamos para mañana, para no interrumpir la exposición del texto completo:

LA CARTA DEL DOMINGO




1
Invocación inicial 1En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Así sea.

Título de la Carta 2Discurso acerca del domingo, día santo del Señor entre todos los demás, 3en que Jesucristo, Dios y Señor nuestro, resucitó de entre los muertos.

Respuesta a la invocación inicial 4Bendito seas, Señor.

2
Origen de la Carta 1Carta de Jesucristo, Señor Dios y Salvador nuestro, 2que fue enviada a la antigua ciudad de Roma, al templo del santo apóstol y príncipe de los apóstoles, 3Pedro, a quien dijo Cristo: «4Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, 5y las puertas del infierno no la abatirán, 6y te daré a ti las llaves del reino de los cielos; 6y cuanto atares sobre la tierra, estará atado en el cielo; 7y cuanto desatares sobre la tierra, estará desatado en el cielo».

8Esta carta quedó suspendida en medio del templo, en el santuario. 9Pero Pedro, el gran apóstol del Señor, se apareció al obispo de Roma en sueños y le dijo: «10Levántate, obispo, y mira la carta inmaculada de Nuestro Señor Jesucristo».

11El pontífice se levantó temblando y penetró en el santuario. 12Y, al ver la carta inmaculada en medio del templo, suspendida en el aire, exclamó entre lágrimas: «13Grande eres, Señor, y admirables son tus obras, 14pues nos has dado a conocer a nosotros esta carta (que diriges) a todo el mundo».

15Y después de convocar a todos los clérigos de la gran iglesia, a los sacerdotes, monjes, jefes, hombres, mujeres y niños, 16y de recitar entre lágrimas durante tres días y tres noches esta plegaria: «17Muéstranos, Señor, la riqueza de tus misericordias (al pueblo) humilde e indigno que ruega», 18sobre la hora de tercia, descendió la carta inmaculada a las manos del pontífice.

Apertura y contenido de la Carta 19Éste, lleno de temor y de temblor, 20la veneró y la besó, 21después la abrió 22y encontró escrito lo que sigue:

3
«1Ved y considerad, hijos de los hombres, 2que os entregué el día santo del domingo; 4mas vosotros no lo habéis apreciado ni guardado.


Castigos e incentivos en vano 5Entonces envié naciones bárbaras, las cuales derramaron vuestra sangre, 6y obré cosas terribles en gran cantidad 7pero ni aun así os arrepentisteis. 8¿No escuchasteis aquello del evangelio que dice: 9El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán eternamente”?

10Os envié tempestades, heladas, pestes, terremotos, granizadas, plagas de langostas, orugas y saltamontes 11y muchas otras calamidades a causa del día santo del domingo; 12y no os arrepentisteis lo más mínimo.

13Luego os di trigo, vino, aceite 14y toda clase de bienes pero, 15en cuanto os saciasteis, volvisteis a portaros peor.

4
Intercesión o “deesis 1Y tomé la determinación de aniquilar a todo hombre a causa del día santo del domingo, 2pero me moví de nuevo a misericordia por la súplica de mi Madre Inmaculada 3y de los santos ángeles, apóstoles y mártires 4y también del Precursor y Bautista. 5Ellos apartaron mi cólera de vosotros.

6Viudas, huérfanos y pobres claman ante mí, 7y vosotros no les compadecéis. 8Los gentiles se mueven a compasión; 9mas vosotros, cristianos como sois, no tenéis piedad.

5
Importancia histórica del domingo 1Di a los judíos una ley por medio de Moisés, y no la quebrantan, 2a vosotros os di el santo evangelio, mi ley y mi bautismo, y no lo habéis observado.

Creación y domingo 3¿No sabéis, hijos de los hombres, que en el primer día hice el cielo y la tierra 4y el principio de los días y de los tiempos 5y que le di el nombre de domingo radiante, gran pascua y resurrección? 6Por eso todo bautizado debe venerarlo y honrarlo, 7frecuentando la iglesia santa de Dios.

Caída y salvación en domingo 8¿No sabéis asimismo que la formación de Adán (el primero que fue creado) y de Eva tuvo lugar en viernes 9y que en este mismo día fui yo crucificado y recibí sepultura 10y que al domingo siguiente resucité por la salvación del mundo? 11Por eso os mandé que todo cristiano se abstuviera de carne, queso y aceite los miércoles y viernes.

Teofanía trinitaria y domingo 12¿No sabéis que fue en el día santo del domingo cuando la hospitalidad de Abrahán me retuvo en su casa 13y cuando éste sacrificó un novillo para obsequiar a la Santa Trinidad?

Teofanía mosaica y domingo 14En domingo me aparecí también a Moisés en el monte Sinaí, 15y, después de que hubo ayunado durante cuarenta días, 16le entregué las tablas escritas con mano divina [o sea, la ley].

Anunciación y domingo 17Y el día santo del domingo mi arcángel Gabriel vino a traer el mensaje del "Dios te salve" [o sea, la Anunciación].

Bautismo y domingo 18Y en domingo recibí el bautismo de manos del Precursor, 19para daros ejemplo y para que no os ensoberbezcáis al ser bautizados por sacerdotes pobres; 20[no seáis altaneros; no despreciéis ni a un pobre siquiera], 21pues Juan, el que me bautizó a mí, no vestía sino pelos de camello y no comía pan ni bebía vino.

22¡Ay del que no respeta a su padrino y a sus propios hijos!

23¡Ay de los que conculcan la cruz!

Juicio universal y domingo 24¿No sabéis que en el día santo del domingo he de juzgar a toda la tierra 25y que han de ser emplazados ante mi presencia reyes y jefes, ricos y pobres, desnudos y desvergonzados?

6
Amenazas varias 1Juro por mi excelso trono que, si no guardáis el día santo del domingo, los miércoles y viernes y las santas fiestas solemnes, 2he de enviar bestias venenosas para que devoren los pechos de las mujeres que no amamantan a los niños (desprovistos de la leche de sus madres), 3y lobos salvajes arrebatarán a vuestros hijos.

4Maldito el hombre que no respeta el día santo del domingo 5desde la hora nona del sábado anterior hasta la alborada del lunes 6[y que no observa] la prescripción del ayuno y de la abstinencia los miércoles y viernes.

7Glorificad mi excelso nombre.

8Y si no hacéis esto, no creáis que os voy a enviar otra carta, 9sino que abriré los cielos y haré llover fuego, granizo, agua hirviendo 10(porque el hombre continúa en su inconsciencia); 11provocaré espantosos terremotos; haré llover sangre y estacte en abril; 12haré desaparecer toda semilla, viña y plantas; 13finalmente, acabaré con vuestras ovejas y animales. 14Y todo esto, a causa del día santo del domingo.

15He de enviar, además, bestias aladas para que devoren vuestras carvnes y digáis: 16Abrid los sepulcros, los que reposáis desde la eternidad, 17y ponednos a cubierto de la ira del Señor Dios todopoderoso”.

18Oscureceré la luz del sol y haré sobrevenir las tinieblas, 19como hice una vez con los egipcios valiéndome de mi siervo Moisés. 20He de enviar al pueblo de los ismaelitas para que los esclavice, 21y acabarán con ellos a espada, dándoles una muerte cruel. 22Entonces lloraréis y os arrepentiréis. 23Pero  yo volveré mi rostro para no oíros, 24a causa del día santo del domingo.

25Hombres malhechores, mentirosos, adúlteros, rebeldes, impíos, injustos, odiosos, traidores, insidiosos, blasfemos, hipócritas, abominables, falsos profetas, ateos, [...], esquivos, [...], enemigos de vuestros propios hijos, conculcadores de la cruz, codiciosos del mal, desobedientes, charlatanes, enemigos de la luz y amantes de las tinieblas; 26vosotros que decís: 27Amamos a Cristo, pero deshonramos al prójimo y [...] devorando a los pobres”. 28¡De cuántas cosas se arrepentirán en el día del juicio los que obran tales maldades! 29¿Cómo no se va a abrir la tierra y os va a devorar vivos? 30Porque ejecutan las obras del diablo y heredarán la condenación juntamente con Satanás. 31Y sus hijos desaparecerán de la faz de la tierra como el polvo.

7
Autoría y veracidad de la Carta 1Por mi Madre Inmaculada 2y por los querubines de muchos ojos 3y por Juan, el que me bautizó, 4sabed que no ha sido mano de hombre la que ha escrito esta carta, 5sino que salió enteramente de las manos de mi Padre invisible. 6Si hay algún malévolo o malpensado que niegue el origen divino de esta carta, 7tendrá por herencia, lo mismo él que su casa, la condenación, igual que Sodoma y Gomorra; 9y su alma irá al fuego eterno por no haber dado crédito. 10Lo que es imposible a los hombres, es posible ante Dios.

8
Ayes y lamentos de diversa naturaleza
Ayes y lamentos eclesiales 1¡Ay del sacerdote aquel que no dé acogida a esta carta [y que no la quiera] leer ante el pueblo!

2¡Ay, además, de aquella ciudad y de aquel pueblo que no la escuchen de todo corazón!

3¡Ay del hombre que se burla y desprecia al sacerdote!, 4pues no se mofa del sacerdote, sino de la Iglesia de Dios, 5así como también de su fe y de su bautismo. 6El sacerdote, en efecto, ruega por todo el pueblo: 7por los que le odian y por los que le aman.

8¡Ay de los que charlan entre sí durante la santa misa 9y escandalizan al sacerdote que está orando por sus pecados, 10pues el sacerdote y el diácono ruegan por el pontífice y por el pueblo cristiano!

11¡Ay de los que no honran a su padrino!, 12(pues él) llevó la cruz a tu casa 13y fue para ti un segundo padre por el bautismo.

14¡Ay de los que no dan crédito a las santas escrituras!

Ayes y lamentos de contenido social 15¡Ay de los que juntan casa con casa y finca con finca 16para no dejar extenderse a su prójimo!

17¡Ay de los que privan a los obreros de su salario!

18¡Ay de los que prestan su dinero con usura!, 19pues serán juzgados juntamente con Judas.

Ayes y lamentos de la vida religiosa 20¡Ay del monje que no permanece en su monasterio y en la iglesia santa de Dios!

21¡Ay del monje que se da a la fornicación!

22¡Ay de aquel que deja a su mujer y se adhiere a otra!

Maldición y bendición por esta Carta 23Maldito el sacerdote que no lea esta (carta) en público, 24pues cierra a los hombres el reino de Dios 25y ni entra él ni deja entrar a los que quieren. 26Dichoso el sacerdote que posea y lea esta (carta) ante el pueblo 27y la copie para (que llegue a) otras ciudades y países; 28en verdad os digo que encontrará su recompensa en el día del juicio y la remisión de sus pecados.

Ayes y lamentos varios 29¡Ay del amo de casa que no hace producir su hacienda!, 30pues será quemado en el fuego como madero estéril.

31¡Ay del que ofrece dones en el templo y está en guerra con sus prójimos!

32¡Ay del sacerdote que celebra la misa estando enemistado 33 y levanta el santo pan diciendo: Las cosas santas para los santos”! 34pues no está sólo celebrando y elevando los santos dones, 34sino que los ángeles concelebran con él.

9
Dios lo conoce todo 1Yo, Dios, soy el primero; 2yo estoy también después de todas estas cosas, 3y fuera de mí no hay otro. 4¿Adonde huiréis de mi faz? 5¿Dónde os ocultaréis? 6Yo escudriño los corazones y los ríñones 7y conozco bien las cavilaciones de los hombres 8y descubriré lo que está oculto.

Importancia de la penitencia 9Yo mando que todo hombre confiese fielmente a su padre espiritual cuanto hizo desde su juventud, 10pues éste ha sido dado por mí y por mi santa Iglesia 11para desatar y retener los pecados de los hombres.

Bienaventuranza final 12Bienaventurado aquel que ha observado el día santo del domingo; 13yo, Cristo, soy el que le ha bendecido, 14y será bendito».

10


Reacciones ante la Carta 1Entonces el arzobispo, papa de Roma, dijo a todos: 2«Hermanos e hijos de nuestra humildad. 3Oíd, reyes y jefes. 4Sed cuerdos y aprended a hacer bien. 5Juzgad y oíd cosas justas, patriarcas, metropolitas, obispos, priores, confesores, sacerdotes, monjes, diáconos y todo el pueblo cristiano del Señor: 6observad cuanto ha determinado Cristo, Señor (nuestro), 7acerca del día santo del domingo para que tengáis paz en este mundo. 8Sin la caridad pura, el hombre no posee bien alguno. 9Lo mismo que los manjares sin sal son inservibles e insípidos, así también los hombres sin amor son inútiles. 10Por eso (os) hago esta recomendación: 11guardad y respetad el día santo del domingo y de la resurrección (que así ha venido a llamarse) 12y las fiestas solemnes, 13para que encontréis misericordia el día del juicio en Cristo Jesús, Señor nuestro, 14al cual sea dada gloria y poderío por (todos) los siglos. 15Así sea».