domingo, 27 de julio de 2014

EN AUXILIO DE MIS HERMANOS HOMOSEXUALES...
¡Y AÚN ME ESTOY MEANDO DE LA RISA!

Si fuéramos capaces, tan sólo, de hacer como el pobre publicano de la parábola y el fariseo de decir “¡Oh, Señor, ten compasión de mí, que soy un pecador!” toda la moral católica se convertiría en inservible, porque de lo único de lo que nos tendríamos que preocupar es de reconocer, personal e intransferiblemente nuestro ser pecador ante la misericordia de Dios Padre, bueno, del Cielo… lo que sucede es que no nos solemos contentar con ello, y nos gusta mucho meternos en la moral de los demás, por eso, adoptamos casi siempre la actitud del fariseo y nos decimos satisfechos, apuntando con el dedo acusador: “¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano!” (Lucas 18.9-14) y entonces es cuando la moral alcanza todo su carácter represor, porque intenta imponer lo que debe ser bueno para todos, a ojos de todos, por los criterios de unos pocos.

Y dentro de esto es curiosa la estigmatización de los homosexuales, que la Iglesia se cree que con aquello de repetir, como una jaculatoria eso de que “el homosexual es persona, digna, merece respeto y comprensión, pero no su conducta, indefectiblemente orientada al mal” pues que ya está todo resuelto, porque eso es algo tan absurdo como decir “los rubios son personas, dignos, merecen respeto y comprensión, pero les sigue creciendo el cabello rubio lo que es una maldad en sí misma”, no me negaréis que la argumentación filosófica de un argumento “ad absurdum” no resulta magistral para hacer ver lo irracional de una tesis llevada hasta su extremo.

Porque la Iglesia nos diga que “los homosexuales son personas dignas” es algo que, de no decirse así, clamaría al cielo, que esto es algo que la Iglesia ya no se atreve a hacer de ningún colectivo humano (bueno, en su tiempo lo hizo, con los amerindios, poniendo entela de juicio si tenían o no tenían alma, hasta que el Fray BARTOLOMÉ DE LAS CASAS se encargó de argumentar que eran hijos de Dios, dotados de razón y alma… que esto ya nadie lo duda, menos los de INFOCATÓLICA, que ahora andan con una serie de artículos denostando al gran dominico)… pero ¿qué significa que “sus actos tienden indefectiblemente al mal”? la interpretación de esta expresión se debe a que la Iglesia ha caído en el tópico del homosexual promiscuo, falto de valores, sexualmente hiperactivo, que por narices tiene que ser un hijo maltratado, de padres ausentes, padre ausente y madre alcohólica, incapaz de un proyecto de vida común o de pareja, y en esa vida plena de la que es incapaz entra también, por supuesto, la fe… vamos que para la Iglesia “un gay sólo piensa en follar, cuanto más mejor” dicho en plata, que es una burrería, pero desgraciadamente es así.

Porque se multiplican los artículos, las declaraciones episcopales (con algún que otro exabrupto cíclico), los supuestos estudios sobre la homosexualidad demostrando que el anterior presupuesto es real, o diciendo que la homosexualidad “es una opción, no algo natural” (defender la tesis del origen natural, biológico o genético de la homosexualidad, la verdad es que deja a Dios en muy mal lugar, porque en su infinita sabiduría y misericordia “te hace gay”, como te puede hacer negro, discapacitado o con Síndrome de Dawn, y luego te abandona, te condena y te manda al infierno por boca de sus representantes en la tierra –cosa que, por cierto, no hacen de los otros colectivos genética o biológicamente predeterminados)… o peor aún, diciendo que “la homosexualidad tiene cura” –consecuencia lógica de considerarla una opción personal…

Pero detrás de semejantes postulados hay muchos hermanos y hermanas nuestras, homosexuales, que viven y sienten que lo suyo no es una opción personal, que es su naturaleza, y no pueden luchar contra ella (¡habría que ser gilipollas, además de masoquista, para elegir una opción que te discrimina ante la sociedad, te hace débil y rechazable ante la familia, escarnio de tus amigos y condenado por tu Iglesia!), pero que lejos de estereotipos, viven una vida de comunión, compromiso y entrega mutua con sus respectivas parejas sin que, por cierto, podamos decir nada más al respecto, porque a lo mejor, en el ejercicio de su sexualidad, viven más castamente que muchos de nosotros ¿acaso tenemos que creernos que San JOSÉ respetó a MARÍA SANTÍSIMA todo su matrimonio? ¡Claro, es dogma de fe! pero ¿quién estuvo en medio de ellos, en el tálamo conyugal, para certificarlo!; de la misma manera ¿quién osaría decir que la vida sexual de nuestros padres es sana conforme a la Iglesia? ¿alguien sabe lo que sucede en cada alcoba de cada matrimonio cristiano cuando se cierra la puerta del dormitorio? entonces… ¿por qué nos atrevemos a condenar a los homosexuales por el ejercicio de una sexualidad de la que nada sabemos, salvo los allí involucrados?

Y a estos hermanos nuestros hay que ampararlos y protegerlos, sobre todo de la Iglesia, no sólo de los exabruptos de nuestros pastores (como Monseñor REIG-PLA que un Viernes Santo, día en que CRISTO murió por TODOS, tuvo la osadía en su homilía de mandarlos al infierno, cuando ese es un juicio que la Iglesia no se atreve a hacer ni de JUDAS, por decir el ejemplo más claro), sino también de los pretendidos testimonios de “homosexuales reciclados, reformados o reconvertidos” porque este tema de los testimonios es otra cosa que merece revisión:

Todos sabemos que el peor crítico de fumar es un exfumador, que si ahora le molesta el tabaco, le espanta la vista del cenicero, le ofenden los que fuman a su lado, que se termina convirtiendo en un inquisidor de todo lo que, previamente criticaba de aquellos que, en su época de fumador, le decían lo mismo; todos sabemos que el peor profesor es el joven opositor que acaba de ganar su plaza de docente, es como si queriendo vengarse de su etapa de estudiante, dedicara los primeros años de su magisterio a hacerle sufrir a los niños los mismos castigos, los mismos deberes inútiles, los mismos exámenes sorpresas, que el tuvo que sufrir en su época de estudiante…

Hace poco leía en LA RAZÓN, y lo cacareaban como un pretendido “testimonio pro-vida” algo así como “que la madre de RONALDO intentó abortarle en su día, pero que el médico se lo impidió” con fotito de la madre besando a su hijo, y yo, por más vueltas que le daba, debo de ser gilipuertas, o como dice MARHUENDA, que por algo es su periódico “no me entero de nada, porque no soy abogado del Estado” que no veía el testimonio pro-vida por ningún lado, no lo podía ver en RONALDO, al fin y al cabo la víctima, y tampoco en su madre ¡qué quería abortar, no lo olvidemos! y entonces me dije “¡Qué le den por saco a la madre de RONALDO, qué coño, el que merece el homenaje es el médico que le impidó abortar, he ahí el testimonio, el del médico!” pero, por más que busqué, en el artículo no se homenajeaba, ni se alababa el compromiso de ese médico con la vida, sólo el testimonio mediático de que la madre de RONALDO no abortó, pero ¡no por ella! insisto.

Y es que me he topado con un testimonio de un tal JAMES PARKER, homosexual reciclado, que se pretende vender como esa basura de que “la homosexualidad tiene cura”, además, "para más inri" (“inritación” la mía, quiero decir) gracias a Dios… y es de esto de lo que quiero proteger a mis hermanos y hermanas, homosexuales, cristianos de buena fe, para que no se dejen engañar por argumentos del peso intelectual, moral y eclesial sólo comparables a los de una ameba discapacitada psíquica en el fondo de una pila de agua bendita. Como el testimonio no tiene desperdicio lo transcribo en lo que me sorprende, siendo así que la cursiva será mi comentario:

Supe que era gay a los 10 u 11 años. Mi primo había salido del armario y yo tenía las mismas atracciones que él. A esa edad los niños les empieza a gustar las niñas, pero yo estaba interesado solamente en los niños.

Para mí la adolescencia fue un infierno. A menudo pensé en suicidarme, en ocasiones me autolesioné, tenía un problema cada vez mayor con el alcohol y la pornografía gay. Se lo dije a mis padres a los 17 años, hecho un mar de lágrimas. Mis padres reaccionaron de manera increíble; me dijeron que ya sabían que era gay y que contase con su amor de manera incondicional. Mis compañeros del colegio también me dijeron que lo sabían desde hacía un tiempo y que me apoyaban. El proceso de "salir del armario" no fue doloroso ni traumático.

El testimonio es muy bonito, en sus comienzos “lo sabía desde su más tierna infancia” o sea que, debemos presumir, que no es una opción, ni una elección, puesto que un niño de diez años no es capaz de elegir ni la ropa que se va a poner por la mañana, tampoco se dice que sus padres le maltrataran, que se vistiera de niña a escondidas, le gustara el rosa, o jugara con muñecas ¡menos mal, tantos tópicos dejados de lado!... Tampoco fue objeto de abusos sexuales en su infancia, ni su madre era alcohólica, ni su padre una figura ausente… visto lo visto el testimonio me resulta desgarrador, porque de un plumazo, se ha cargado las tesis defendidas por AQUILINO POLAINO en el CONGRESO DE LOS DIPUTADOS cuando fue invitado por el PP para hablar de homosexualidad… ¡Gracias, JAMES por poner los tópicos carentes de ciencia de AQUILINO en entredicho!

Sin embargo “su adolescencia fue un infierno” ¡A ver, alma de cántaro, pero no sería por ser gay, con lo bonito que lo has pintado antes! y lo que no tiene desperdicio “que pensó varias veces en suicidarse” ¡hombre, de esta manera justificamos que ser gay lleva implícita cierta tendencia al suicidio, conclusión lógica que no lleva a ninguna parte, a no ser que creamos que Dios, en su infinita sabiduría piense “Como lo he creado maricón, le añado además, cierta propensión al suicidio, y ellos mismos borran mi error” ¡Manda huevos! Decir que tuvo problemas con el alcohol y la pornografía, pues hijo, JAMES, que quieres que te diga, si tenemos en cuenta que en GRANADA se juntan, en la FIESTA DEL BOTELLÓN DE PRIMAVERA, unas 50.000 almas menores de edad con la sola intención de beber hasta que el cuerpo aguante ¡me río yo del ORGULLO GAY DE MADRID cuando en GRANADA acabas de declarar a 50.000 borrachuzos maricones perdidos, si se llega a enterar el Alcalde de GRANADA, que fomenta el botellón, pero no la mariconería, porque es del PP él si que te convierte y te recicla, pero a guantazo limpio! O sea que no entiendo el axioma ser gay con ser alcohólico, JAMES, mírate la causa de tu alcoholismo porque no cuadra…  

Nunca sentí la necesidad de cambiar. Yo había nacido gay, era todo lo que sabía. Crecí en la fe cristiana, en Londres asistí al Movimiento Cristiano LGBT. Me deleité en el mundo gay de Londres, esto me llevó a una vida muy promiscua. De hecho, llegué a tener 200 parejas sexuales. Finalmente me asenté y mantuve una relación más duradera con un novio, un ex-soldado, veterano de las Malvinas. Consideré la idea de salir al extranjero para casarme con él, al menos formalizarlo por lo civil. Pero en ese tiempo, tomé la decisión de iniciar una relación con Cristo, esto me llevó a examinar mi vida con mayor profundidad.

Perdonad si este párrafo del comentario me sale más largo… es que he perdido algo de tiempo yendo a por el INDASEC, como CONCHA VELASCO, no lo digo por “las leves pérdidas de orina, por la edad” es que ¡Aún me estoy meando de la risa, porque esto parece un chiste! Porque vamos, asociar el MOVIMIENTO GAY CRISTIANO con lo promiscuo que te volviste es otro axioma lógico -¡se me olvidaba, que eres una ameba en el fondo de una pila de agua bendita!- que no tiene ni pies, ni cabeza, a no ser, que como buen británico te hayas pegado tus buenas vacaciones de SEMANA SANTA en ANDALUCÍA y hayas sacado la errónea conclusión de que todos los capillitas cofrades son homosexuales, mira, puede ser, te doy la razón, porque si la Iglesia fuera de tajante con los homosexuales en la realidad, como lo es de boquilla en sus homilías y documentos, me temo que a las Vírgenes las iban a vestir, sacar, procesionar, arreglar y poner flores los propios obispos… ¡porque anda qué…. si hay un mundillo con fama….!

Pero vamos, que me desvío del tema… Eso sí, donde he tenido que ir a por el INDASEC, meándome de la risa, es cuando has dicho que tu vida de pareja empezó a tambalearse al establecer una relación con CRISTO… Mira JAMES, te lo explico, salvo que hayas querido decir que le ponías los cuernos a tu novio con Cristo (al menos de pensamiento) tu argumento falla porque no eres un buen católico, que nadie te ha explicado la forma en la que, dentro de la Iglesia, cada cual se relaciona con cada cual, o como dice el refrán, “cada oveja escoge a su pareja”, te explico: En la iglesia “las monjitas y las religiosas se casan con Cristo, por eso son sus esposas” porque queda bonito, y porque es lo que “naturalmente” se lleva, el matrimonio entre hombre y mujer, por más místico que sea… en el caso de los Obispos, sacerdotes y religiosos “se casan y se comprometen con la Iglesia” porque claro “hacerlo con Cristo” que es un hombre, quedaría muy “raro, raro, raro…” o sea, que no oses decir jamás que como hombre hecho y derecho te relacionas con Cristo, eso dejáselo a las monjitas ¿vale?

Descubrí que tenía un miedo profundamente arraigado a ser rechazado, vivía con demasiada ansiedad, y usaba a las personas. Tenía un miedo innato a los hombres - no de su homofobia, si no miedo a ellos mismos.

Querido JAMES, de verdad te lo digo, porque te aprecio, y creo que eres un buen muchacho: Dile a tu psicólogo que coja el título y se lo coma (se me ocurren más cosas que puede hacer con el título, pero ya he dicho bastantes palabrotas por hoy) ¿No habíamos quedado en que tus padres, tus amigos, tu entorno, te acogió de brazos abierto? ¿A qué ese miedo a ser rechazado? Desde luego al ser gay no, o nos has mentido al principio, o nos estás mintiendo ahora… ¿Miedo a los hombres? ¿Pues no te habías acostado con cerca de doscientos? Vamos, que la película DURMIENDO CON SU ENEMIGO de JULIA ROBERTS debería ser catalogada como película infantil viendo tu testimonio… ¡Anda qué…! O eres la persona más mentirosa que conozco, o este es el testimonio más sesgado, manipulador e insidioso que he conocido nunca.

Mi terapeuta nunca se centró exclusivamente en mi atracción sexual hacia los hombres, pero mi "ser gay" tenía que ser parte del diálogo, de no ser así hubiera dejando una parte de mi vida fuera. Gran parte de mi recorrido se centraba en perdonar a quienes tenía que perdonar, y reconocer que yo había construido muros ante personas significativas en mi vida, en especial ante mis padres y hermanos.

Lo dicho, JAMES, ve y te confiesas… pero no por ser gay, sino por ser simple y llanamente un mentiroso, insisto, tus padres, tus hermanos, tus amigos, tu entorno te acogió con cariño, son palabras tuyas, si fuiste incapaz de reconocer esa apertura y ese amor, el problema es tuyo, no por gay, sino por ser un hijo mal nacido, un mal hermano y un peor amigo, pero esa es tu condición, que en nada tiene que ver el ser gay, pues por eso mismo, aquellos te acogieron con mayor normalidad, empatía y cariño.

Muchos de mis comportamientos básicos se vieron desafiados - mi aspecto, mi cuerpo, mi manera de andar - mi terapeuta me desafió para que viese en qué era como los demás hombres y en qué no. Comenzó a trabajar en cosas como mi voz y mi manera de andar - me estaba dando permiso para pensar y hacer cosas de manera diferente.

“Comencé a trabajar mi voz y mi forma de hablar” ¡He tenido que ir a cambiarme el INDASEC, porque ya me he meado de la risa lo suficiente! ¿Qué coño, la palabrota pretende enfatizar mi indignación, como se dice en ANDALUCÍA, tiene que ver “la velocidad con el tocino”? A ver, JAMES, criaturita, te lo voy a explicar: Ni la voz, ni los andares tienen nada que ver con la pretendida homosexualidad, me explico: Hay personas como todo un ROCK HUDSON, del que por sus andares, físico y voz nadie osaría decir que era gay, y que luego resultó ser “más maricón que un palomo cojo” ¡ese sí que te ganaba en amantes!; hay pueblos que por su forma de ser, como los italianos o los gaditanos, cuyos hombres son muy expresivos al hablar, al gesticular con las manos, al hacer aspavientos, y nada que ver con ser gay, a no ser que ITALIA o CÁDIZ vengan a ser una especie de “maricolandia”; y hay personas “amaneradas” en las formas, porque las hay, que serían capaces de tumbarte al primer puñetazo, lideran equipos de Rugby o tienen más chiquillos, con su feliz esposa, que un matrimonio carismático… ¡O sea, JAMES, déjate de tópicos, que los tenemos todos superados!

Llevo casado con mi mujer ocho años, tenemos una hija de cinco años. Me encanta el arte y el teatro, pero me gustan los deportes de equipo, esos que temía tanto cuando era niño. Una de mis películas favoritas es "Salvar al soldado Ryan" porque trata la amistad profunda entre hombres, algo que nunca antes había disfrutado. ¿Soy ahora exclusivamente heterosexual? algunos me preguntan. La mayoría del tiempo, sí. Para casi todo el mundo la sexualidad surge de manera natural, en mi caso suele ser así, casi siempre. No echo de menos el estilo de vida gay que dejé atrás - cuando visité a mi ex novio, cinco años después de la terapia, pude ver los inconvenientes de esa vida, había contraído el SIDA.

Colegir que el marica éste, reciclado, tuvo un final felíz de cuento, propio de “comieron perdices y fueron felices”, mientras que su gay ex-novio, sufrió su destino inexorable de morir de SIDA (¿castigo de Dios?) ya no es para que vaya a por el INDASEC, meándome de la risa, que ando buscando una bolsa para vomitar de lo asquerosa que me parece semejante conclusión… Me alegra que digas esa otra chorrada de que crees que “la mayoría del tiempo eres heterosexual” porque eso significa que tu testimonio tiene la misma valía que la casa construida sobre arena de la que nos habla el Evangelio, que te has hecho un ídolo gigante cuyos talones penden de un hilo, ese otro porcentaje de duda que te queda… ¡Qué admiro la fe y la confianza de tu esposa, que dice el refranero, sabiduría de nuestros mayores “Que el que ha ido a PARÍS, no regresa a la granja”! pero si tú lo dices, ya que estás “tan convencido, la mayoría del tiempo” pues que así sea, JAMES.