viernes, 11 de julio de 2014

CUANDO CRISTO REGRESE... ¿HALLARÁ ALGUIEN TRABAJANDO?

Hay una frase en el Evangelio que es demoledora, a no ser que muchos me digáis, como solemos hacer con el Papa FRANCISCO que es “revolucionaria”, que mira que me “joroba” que los medios de comunicación anden tachando de “revolucionarios” todos los discursos del Papa, que no son, que yo sepa, nada más que “Evangelio, puro y duro”, lo que me lleva a preguntarme “si no será por nuestra incoherencia que el Evangelio, al que tan habituado deberíamos estar, al menos lo oímos dominicalmente, nos siga pareciendo revolucionario, cuando debería ser de lo más normal, e integrado, en nuestras vidas” y que es la siguiente:

“Cuando el Hijo del Hombre regrese ¿Hallará fe sobre la tierra?”
(Lucas 18,8)

Digo que es una frase demoledora si le añadimos el comentario que hacía mi párroco a la misma, más que un comentario, una acotación, pues él solía decir “Cuando Cristo regrese, no sé si encontrará fe, una cosa es cierta ¡nos va a encontrar a todos reunidos!”

En efecto, en esta lucha, dice la Palabra “Busca primero el Reino de Dios y su justicia, que todo lo demás se te dará por añadidura” (Mateo 6,33), por el Reino de Dios en la tierra no me neguéis que hay algo que nos gusta y es, precisamente, estar reunidos, me explico:

Se multiplican las reuniones, foros, congresos, encuentros…. sobre los más diversos temas, se multiplican las campañas, los folletos, los logotipos, los himnos

¿Y en qué queda todo eso? ¡Mucha agenda, mucho encuentro, muchos papeles, muchos documentos….! ¿Y al final? ¡Nada, mucho me temo! 

Y además, me temo que voy a ser muy políticamente incorrecto, al menos en el lenguaje, pero cuando algo me indigna mucho es cuando se me escapan –aviso- las palabrotas:

Pensemos cuánto dinero se gastan en campañas de PROTECCIÓN DEL MALTRATO DE LA MUJER, cuántos observadores de género, con sus sedes, sus funcionarios, su personal, sus reuniones de trabajo, cuántos folletos nos han dado, cuántos anuncios se han hecho y al final, cuando matan a otra pobre mujer, tenemos que asistir en el TELEDIARIO, al espectáculo indignante de la típica vecina, bienintencionada, que dice a la prensa compungida “¡Un drama, pero esto se veía venir, escuchábamos los insultos y las palizas todos los días!” y yo, lo siento mucho, que siempre termino gritándole a la susodicha “¡Pero cotilla de mierda, si eso es verdad, haber llamado tú a la policía, si la otra no estaba en paraje de hacerlo, en vez de salir ahora con el llanto de falsete!”

Aquellos que sean socialistas "de carnet y militantes" andan ahora de primarias a la Secretaría General, de cara a un Congreso Extraordinario, con vistas a otras primarias para la elección del candidato… ¿De verdad más mítines? ¿Más repartir folletos? ¿Más debates dentro de lo mismo, para los mismos, convencidos de lo mismo?... el que a la parte operativa de un partido se le llame “aparato” ya es de por sí manifiesto de su incompetencia, como decía NAPOLEÓN “Si quieres que hago se haga eficazmente, encomiéndaselo a un hombre, si quieres que no funcione jamás, encárgaselo a un comité” Decidme, y esto vale para todos los políticos, aunque haya citado al PSOE por lo inmediato de su agenda: ¿Vistéis alguna vez a un político en un mercado pidiendo alimentos para el BANCO DE ALIMENTOS entre los puestos en vez de repartir folletos?, ¿vistéis alguna vez un político acompañar a un niño al colegio, que no sea suyo, claro, preguntándole “cosas de su cole” en vez de irlos besuqueando por ahí de cara a las fotos?, ¿habéis visto alguna vez a un político dando ejemplo de algo, antes de darnos las premisas o el programa de ello?

Se va a celebrar un SÍNODO DE LA FAMILIA a instancias del Papa FRANCISCO, hondamente preocupado por el tema, y se generan documentos, titulares, comentarios, opiniones de todo tipo… ya hemos tenido los LINEAMENTA y el INSTUMENTUM LABORIS, pronto los debates y la EXHORTACIÓN APOSTÓLICA final ¿De verdad os creéis que estos documentos sirven para algo cuando las propuestas del VATICANO II apenas han logrado transcender en la Iglesia más allá de cuatro o cinco expertos? ¿Dónde se encuentra el “aggiornamento” de la Iglesia, cincuenta años después, querido por el bendito JUAN XXIII si los obispos sigue pareciendo más distantes, condenatorios, amargados y estreñidos que antes?

Se ha despegado y se ha caído un azulejo del portal ¡menudo drama!, ahora toca que el Presidente de la Comunidad convoque a los vecinos, escuchar su parecer (lo peor es que alguno piense, que “ya puestos, alicatemos el portal entero con otro modelo más moderno”), aprobemos la derrama, notifiquémosla al Administrador, por si da el visto bueno, levantemos acta, mandemos una circular a lo vecinos y pidamos ¡Dios nos libre! “licencia de obras” al Ayuntamiento…. ¿De verdad que no hay un vecino, uno solo, que con un poco de sentido común, y tres euros (lo que vale un NO MÁ CLAVOS en los chinos) que se le ocurra decir: dejáos de gilipolleces, yo mismo lo pego?

Me acuerdo de la parábola del paralítico de la piscina de BETESDA:

Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. Jesús lo vio acostado y, sabiendo que llevaba así mucho tiempo, le dice: ¿Quieres sanarte? Le contestó el enfermo: Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando yo voy, otro se ha metido antes. Le dice Jesús: Levántate, toma tu camilla y camina. Al punto se sanó aquel hombre, tomó su camilla y echó a andar.

Y es que esto es lo que, mucho me temo, y me incluyo yo también entre los responsables, con absolutamente todos los problemas y las necesidades que nos rodean… Que podemos estar haciendo planes, proyectos, programas, campañas, folletos y reuniones “hasta el infinito y más allá”, pero que una vez más, hace falta que venga Cristo a ayudar a una persona que llevaba la friolera de treinta y ocho años esperando en la solidaridad de sus hermanos… ¿Vamos a ser, y no se me ocurre otra palabra, lo siento, tan cabrones, para que cualquier necesidad de nuestro entorno tenga que esperar treinta y ocho años de reuniones, planes y proyecto? El Señor nunca va a hacer la parte que a nosotros nos toca porque, ciertamente, aquel hombre habría andado mucho antes, si tan sólo alguien le hubiese ayudado a bajar a la piscina ¡Terrible lección! ¿Verdad?