domingo, 1 de junio de 2014

OCTAVARIO AL ESPÍRITU SANTO:
"VEN, ESPÍRITU SANTO, VEN"


Celebramos desde el 1 al 8 de Junio el SOLEMNE OCTAVARIO DEL ESPÍRITU SANTO, que los distintos pontífices, desde LEÓN XIII, en el año 1.901, han querido sea un tiempo de oración, intercesión e imprecación del Espíritu Santo por "una nueva efusión del Espíritu Santo sobre todos los pueblos y naciones", especialmente para conseguir la unidad de los cristianos, y petición que han reiterado, tanto JUAN PABLO II, como BENEDICTO XVI, quienes han sido los primeros en pedir, oficialmente, que esta novena se realice bajo los auspicios de la Renovación Carismática Católica, y el propio Papa FRANCISCO que participará oficialmente en el gran encuentro de la Renovación Carismática Católica en ROMA confirmando así su especial intimidad con el Espíritu Santo, con la intercesión y con la vivencia real y presente de los dones y carismas del Espíritu Santo.

No nos cansaremos de repetir, durante estos ocho días, como lo hemos venido haciendo en las redes sociales:  ¡Ven, Espíritu Santo, y repuebla la faz de la tierra!, no nos cansaremos de alabar y de orar en lenguas, para que el Espíritu Santo, viento que va y viene por donde quiere, se derrame sobre el mundo, sobre los pueblos y sobre las naciones, sobre los hermanos que reciban la efusión durante estos días, para encender las mentes, abrir los labios, levantar las manos, encender los corazones, y toda lengua proclame, en el cielo y en la tierra, en el abismo si hace falta que Jesucristo es Señor, para Gloria de Dios Padre. 


Este Octavario nació como intercesión, desde que el Papa LEÓN XIII, a instancias de la Beata ELENA GUERRA, por vez primera recitó en la BASÍLICA DE SAN PEDRO el himno “Veni Creator Spiritus” el día 31 de Diciembre, encomendando el nuevo año y el nuevo siglo a la unidad de todos los cristianos, con posterioridad JUAN XXIII en la ceremonia de beatificación de ELENA GUERRA la definió como "auténtica apóstol del Espíritu Santo".

DÍA PRIMERO


1.- INVOCACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


Envía, Señor tu Espíritu, y renueva la faz de la tierra

2.- ORACIÓN INICIAL

SIN EL ESPÍRITU SANTO...

 Dios es una idea - ¡qué frío! 
 Cristo es un superhéroe - ¡qué pequeño! 
 la Iglesia, una gran estructura - ¡qué miedo! 
 el Evangelio, un relato primitivo - ¡qué pena! 
 la liturgia se convierte en rúbrica - ¡qué rutina! 
 la oración en petición interesada - ¡qué vacío! 
 los sacramentos en fiesta de sociedad - ¡qué profanación! 
 la predicación en lección aprendida - ¡qué aburrimiento! 
 la catequesis en catecismo - ¡qué cansancio! 
 la caridad en paternalismo - ¡qué caricatura! 

 PERO CON EL ESPÍRITU SANTO...

 Dios se hace soplo vivificante - hasta los muertos resucitan,
 Cristo es presencia permanente - nos contagia la alegría de la Pascua,
 la Iglesia se hace comunión y profecía - sacramentos de Cristo,
 el Evangelio es buena noticia - ¡las Bienaventuranzas!
 la liturgia es celebración y fiesta - ¡vida nueva y celebrada!
 la oración es expresión de amor - ¡hablando con Dios! ,
 los sacramentos son ríos de gracia - latidos del corazón de Cristo,
 la predicación se hace palabra liberadora - consuelo y esperanza para la semana,
 la catequesis se convierte en palabra entrañada - encarnación progresiva,
 la caridad es un toque del amor de Dios en nuestros corazones.

3.- UN DON DEL ESPÍRITU SANTO PARA CADA DÍA: SABIDURÍA


¡Nadie se engañe! Si alguno entre vosotros se cree sabio según este mundo, vuélvase loco, para llegar a ser sabio, pues la sabiduría de este mundo es locura a los ojos de Dios. 

En efecto, dice la sagrada Escritura: El que enreda a los sabios en su propia astucia. Y también: El Señor conoce cuán vanos son nuestros pensamientos de los sabios.

Así, que no se vanagloríe nadie en los hombres, pues todo es vuestro, ya sea Pablo, Apolo o Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente, el futuro, todo es vuestro, y vosotros sóis de Cristo, y Cristo es de Dios.

(1 Corintios 3, 18-23)

El don de Sabiduría nos capacita para entender las cosas del Señor, que normalmente no entiende el mundo, que se mueve por otro tipo de valores y de motivaciones. Verdaderamente nuestra mayor locura es ésta, creer en el Señor, muerto en cruz, y éste, vivo y resucitado.

4.- ORACIÓN PERSONAL


Lo ideal sería realizar esta solemne novena en una capilla, iglesia u oratorio, en el que se halle el Señor, expuesto real y verdaderamente en la custodia, en silencio y adoración. De esta manera podemos imprecar al Señor, realmente presente, diciéndole: ¡Envía, Señor tu Espíritu y renueva la faz de la tierra! Con todo, si esto no fuera posible, puedes orar, en lo secreto de tu habitación, en lo secreto de tu corazón.

No dejes de pedir al Señor, que venga el Espíritu Santo sobre tí, que te bendiga con la sobreabundancia de sus dones y carismas, que se derrame sobre tus familiares y amigos, y sobre cada una de las necesidades que sienta tu corazón que ha de compartir con el Señor. No olvides que esta novena se enfoca desde la intercesión, en primer lugar por ti, para que el Espíritu Santo se derrame sobre ti, te encienda con su fuego, te sostenga con su ardor, y después, así inflamado, podrás orar por el resto.


No olvides, durante este tiempo de oración personal, abandonarte por completo en el Señor, deja, mansa y humildemente, que el Espíritu santo te guíe en la oración. Si has sido bendecido con el don de lenguas, no dejes de orar en lenguas durante todo este tiempo, así tu oración será aún más libre, eficaz e intercesora, pues el Señor ya conoce, y el Espíritu Santo constantemente le traduce y le presenta, los gemidos inefables de nuestro corazón.

5.- ORACIÓN FINAL

Espíritu Santo, Amor eterno,
que la luz, de la que eres origen y fuente,
abra los ojos de mi mente
y me permita conocer mejor los efectos
del amor infinito que me tienes,
para mover mi corazón
a una respuesta sincera y fiel.

AMÉN.