domingo, 11 de mayo de 2014

PASTORES DABO VOBIS SECUNDUM COR MEUM


Hoy, DOMINGO IV de PASCUA, celebramos el DÍA DEL BUEN PASTOR, y no puedo dejar de sustraerme a esas palabras del profeta JEREMÍAS al afirmar, de boca del Señor "Os daré pastores según mi corazón" (Jeremías 3,15), y nos acordamos de las palabras de Cristo definiéndose a sí mismo como BUEN PASTOR (Juan 10, 10-16):

Yo vine para que tengan vida, y la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. El asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, escapa abandonando las ovejas, y el lobo las arrebata y dispersa. Como es asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor: conozco a las mías y ellas me conocen a mí, como el Padre me conoce y yo conozco al Padre; y doy la vida por las ovejas.

Pero de la misma manera en que es el DÍA DEL BUEN PASTOR, cuyos atributos, aparte de los mencionados por Cristo en el Evangelio, luego ha parafraseado el Papa FRANCISCO con esa gracia argentina que tiene, diciendo que "el buen pastor tiene que estar del lado de las ovejas, tan pegado a ellas, que huela a oveja misma", no menos cierto es que también ha advertido el Papa que "las ovejas no son tontas, tienen un olfato muy fino, y saben darse cuenta de qué pastor está realmente dando la vida por ellas".

Entonces, como el que esto escribe no es pastor, ni en el sentido real, de sacerdote, ni en el figurado, pues no tengo a mi cargo a nadie (¡En todo caso mis perrillos serían mis perros pastores, pero no mis ovejas!), debo de ser contado entre las ovejas, bueno, entre "las cabras locas" más bien, pero esa es otra cuestión, por lo que la celebración de este día, debería ser considerado también, mutatis mutandis, como el DÍA DE LA OVEJA, y dentro de la amplia gama de un rebaño ya cada cual que se etiquete como prefiera: la oveja buena y dócil, la que obedece al pastor, la oveja díscola, que quiere investigar por su cuenta, y se aleja del pastor y su protección, y se pierde, y se quiebra la pata, y el pastor ha de salir a buscarla todo preocupado, o ya directamente, como he adelantado, una cabra loca....

Y es que, sin negar que la Iglesia está "divinamente constituida de forma jerárquica" y que, por tanto, los pastores son los que son, y hemos de pensar que lo son "según el corazón de Dios", mucho me temo que con los pastores, piense cada cual en su párroco y ya, si se quiere poner metafórico en grado sumo, piense en su Obispo, nos pasa lo mismo que con los políticos: Nos encanta quejarnos de que lo que hacen debería ser "así o asá", todo el día poniendo trabas a su actuación pastoral, con esa frase eterna de "yo, en su lugar, haría tal cosa o tal otra", o no nos gusta su forma de enfocar la llevanza de la parroquia, o pensamos que todo podría ir mejor, claro ¡todo siempre es mejorable!, pero luego, a la hora de la verdad, que poco ponemos de nuestra parte. Difícilmente el pastor va a conocer a sus ovejas si sólo las ve de domingo en domingo, si acaso, o de forma esporádica; difícilmente el pastor va a conocer las necesidades de sus ovejas si éstas no se implican en la vida parroquial, no buscan a su pastor, no le comparten la vida; difícilmente el pastor puede llevar a cabo esta tarea, tan solitaria y tan dura, si al menos no cuenta con el cayado cierto y seguro del apoyo de dos o tres ovejas de confianza, sus preferidas, aunque todas seamos igual de importantes... 

Dice el refranero, aunque es una frase tomada del CANTAR DEL MIO CID, refiriéndose a la mala relación entre el CID y el Rey ALFONSO VI "¡Qué buen vasallo si tuviera buen señor!", de la misma manera podemos hacer estas palabras propias parafraseando de este modo "¡Qué buenas ovejas si tuvieran buen pastor!", pero olvidamos con mucha frecuencia que el rebaño es un cuerpo orgánico, vivo, compuesto de la pluralidad de muchos sujetos, muchas ovejas, que puede que la mayoría estén más o menos adocenadas o aborregadas, dejemos las cabras local al margen, pero que hay muchas ovejas que sinceramente entienden que el pastor las ama, y le seguirían confiadas allá donde fuere.... 


Hoy es un día para rezar por nuestros pastores, qué duda cabe, además se celebra el DÍA DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES NATIVAS, es decir, de aquellos pastores que nacen de aquellas iglesias jóvenes, que en los comienzos de su historia fueron ovejas, y que poco a poco, desde que recibieron la fe, han recibido ya la edad adulta, y empiezan a dar un fruto gozoso en sus vocaciones, sacerdotales o religiosas, y que, paradójicamente, son ahora las que exportan misioneros, de sus propias comunidades, a esta vieja Europa que carece de pastores suficientes... pero recordad, es también el DÍA DE LA OVEJA, por lo que no estaría mal hacer un poco de examen de conciencia acerca de cuánto animo, estimulo, favorezco la tarea, acompaño y apoyo a mi pastor.