jueves, 1 de mayo de 2014

MES DE MAYO


El calendario litúrgico tiene en la vida de la Iglesia una función pedagógica y catequética que, en determinados casos, no necesita ser explicada, porque se hace evidente en sí misma, de esta manera, comienza el mes de Mayo, conocido en la piedad popular como MES DE MARÍA, así el célebre himno pascual nos recuerda.

Salimos de la noche y estrenamos la aurora,
saludamos el gozo de la luz que nos llega resucitada y resucitadora.
Tu mano acerca el fuego a la tierra sombría,
y el rostro de las cosas se alegra en tu presencia;
silabeas el alba igual que una palabra,
tú pronuncias el mar como sentencia.

De esta forma, en pleno tiempo pascual "saliendo de la noche y estrenando la aurora", saludamos el gozo de este Mes de Mayo, condagrado a MARÍA, la que mantuvo en torno a sí, unida en oración, a la vacilante comunidad de Apóstoles, apesadumbrados, acobardados y afligidos, hasta el día de Pentecostés "el fuego acercándose a la tierra sombría, alegrándose el rostro de las cosas" en presencia del Espíritu Santo, "que sopla donde quiere y como quiere, al que puedes sentir pero no puedes ver", lo mismo que el profeta ELÍAS, que no percibió al Señor en la presencia del fuego, ni del terremoto, ni de la tormenta, sino en un "leve susurro" como "silabeando el alba", como alabanza, canto en lenguas, algarabía, concierto de voces y corazones que laten al unísono, en suma, como Iglesia.

Así, Mayo, en pleno tiempo pascual, consagrado a meditar, honrar, orar, imitar a MARÍA en oración junto con los discípulos en el cenáculo, se nos presenta como toda una etapa de oración, de treinta días, para seguir caminando juntos hacia Pentecostés. Para mí el Mes de Mayo es ese recuerdo infantil, en el patio del colegio, en fila, todas las mañanas, con ese fresco que hace en algunas mañanas de Mayo, con nuestra flor en la mano, para depositarla, cada día, con una oración, un poema, un canto, a los pies de la imagen de la Virgen María en piedra que había en el patio del recreo... Y por eso quizás, me gusta tanto este mes, y la devoción del MES DE MARÍA, porque me ayuda a evocar ese niño, que en todo se refugiaba "en las faldas de su madre", vale tanto por la verdadera, que además se celebra el día de las madres, como de la del cielo, de la que dice San BERNARDO: "Acordáos, oh, piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que a quien vos haya recurrido, jamás a sido defraudado"; y en Mayo además, hice la primera comunión, lo que, desde una perspectiva eucarística, añade más melancolía y sentido a este mes bendito.


Y finalmente, no nos olvidamos de que hoy es, además, SAN JOSÉ OBRERO, festividad que allá por el Siglo XIX era la forma de responder, por parte de la Iglesia, a la necesidad de atención pastoral del mundo obrero, pobre y explotado, tras las revoluciones industriales en Europa, y que motivó una de las reflexiones de la Iglesia más atentas a las necesidades de este colectivo, y que no ha dejado de madurar hasta nuestros días, en los que su lectura, reflexión y meditación, "por todos los hombres y mujeres de buena fe, concernidos por la cuestión obrera y social" se hace del todo necesaria: La Doctrina Social de la Iglesia (cuya difusión y estudio, es además, uno de los fines sociales de la Asociación), y de la que tanto me gusta decir que "la izquierda le tiene miedo, la derecha se la pasa por el forro, y los creyentes la desconocen" ¡Un buen día para empezar a leerla y concerla, que el VATICANO ha publicado todo un compendio al respecto, que podéis consultar aquí: Compendio de Doctrina Social de la Iglesia!