viernes, 17 de enero de 2014

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS.- DÍA 1

La Iglesia nos propone, todos los años, del 18 al 25 de Enero, la SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS, cuya preparación, este año, ha sido encomendada a la Iglesia de CANADÁ, por eso las reflexiones y la celebración ecuménica están plagados de guiños a su historia, como Iglesia Católica y a su patrimonio humano, reflejado en las costumbres y tradiciones de las comunidades indígenas canadienses que comparten con nosotros.

Este año el lema está tomado de la Primera Carta de San PABLO a los Corintios (1 Cor 1, 1-17) y reza así “¿Es que Cristo, está dividido?”. En la página web del VATICANO encontraréis todos los materiales para quien desee profundizar en ellos, sin embargo nosotros vamos a optar, en estos días, en fragmentar la celebración ecuménica que se propone, para que cada día, ayudando a la oración, tengáis un motivo, un gesto sencillo, una intercesión por la unidad de los cristianos, y con ello, lo tengáis presente todo el día.

DÍA PRIMERO.-

 
Esta celebración ha sido preparada en CANADÁ. La palabra “CANADÁ”, en el idioma de uno de los primeros pueblos del país, los iroqueses significa ‘aldea’. Como miembros de la “casa de Dios”, los cristianos alrededor del mundo realmente moran en una ‘aldea’. Cuando los cristianos celebran se unen a esta gran aldea global, llena de belleza, de lucha y de esperanza. Queridos amigos, os damos la bienvenida a que cada día nos unamos en oración, como hijos de esta gran aldea global que es la Iglesia y su unidad de testimonio, acción y evangelización en el mundo.  

 
Los pueblos indígenas de CANADÁ siguen un rito antiguo de orar mirando en distintas direcciones. Con ellos, unámonos en oración, dirigiendo nuestra mirada hacia cada una de las direcciones que se indican.
 
Mirando hacia el este
 
Desde el este, la dirección por donde sale el sol, recibimos paz, luz, sabiduría y conocimiento.
 
Mirando hacia el sur
 
Del sur viene el calor, la enseñanza, y el comienzo y el final de la vida.
 
Mirando hacia el oeste
 
Del oeste viene la lluvia, las aguas purificadoras que dan sustento a los seres vivientes.
 
Mirando hacia el norte
 
Del norte viene el frío y el viento impetuoso y la blanca nieve, dándonos fuerza y resistencia.
 
Volviéndonos hacia delante y mirando hacia arriba
 
De los cielos recibimos la oscuridad y la luz y el aire de tu respiro.

Mirando hacia abajo
 
De la tierra venimos y a la tierra volveremos.
 
Os invitamos a que en el día de hoy, hagamos nuestras las anteriores gracias recibidas, escuchando, aprendiendo y cantando la siguiente canción, que bien resume todo lo anterior:
 

 
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS:
 
Dios de amor que a todos nos llamas:
Desde nuestras casas y oficinas,
desde nuestras minas y fábricas,
desde nuestros campos y negocios,
desde nuestras barcas de pesca y nuestros rebaños,
desde nuestras escuelas y hospitales,
desde nuestras cárceles y centros de internamiento,
para ser uno en comunión con nuestro Señor Jesucristo.

AMÉN