lunes, 30 de diciembre de 2013

CERTIFICADO DE DEFUNCIÓN DE UN MODELO DE IGLESIA ESPAÑOLA

 
Como suele decir el refranero, que tanto me gusta, porque lo mismo que el libro de los Proverbios de la Biblia, atesora el saber oral de nuestros mayores, "me pondré el barro antes de que me pique la avispa", quiero decir con esto que antes de que me caiga un chapuzón de críticas, me adelantaré a las mismas justificándome un poco, cosa, por lo demás, rara en mí.
 
Ante todo vaya por delante que soy un profundo amante de la Iglesia, es verdad que la critico mucho, pero es una crítica que nace del amor, la Iglesia es ante todo, mi "madre y maestra" (en esa acertada expresión de JUAN XXIII), por eso me duelen las cosas que hace mal y que hacen que terceros se rían y se burlen de ella, porque es mi madre y me duele, pero no la defiendo a tontas y locas, sino con argumentos, tanto para los que se ríen de ella, como para decirle a ella lo que hace mal. Y hay un versículo que, en mi adolescencia, en mi época más rebelde y crítica -quizás- con la Iglesia, me reconcilió con ella, y es de Apocalipsis (19,7-8): "Han llegado las bodas del Cordero, su esposa se ha embellecido, y se le ha concedido vestirse de lino de una blancura resplandeciente -el lino son las buenas acciones de los santos-", es decir, la belleza de la Iglesia son las buenas obras de sus hijos, entre los que me hallo, y entre los que os encontráis, los que ahora me leen, y entre los que se encuentran, por supuesto, los Obispos. Por eso, para mí, el mayor escándalo es precisamente el eclesial, el nuestro, cada hermano nuestro que se pierde, abandona la fe o se deja en la cuneta de la periferia eclesial, precisamente por nuestro antitestimonio, convirtiendo a la que debía ser "madre y maestra" en "madrastra o antitestimonial".
 
Y en segundo lugar, soy un gran enamorado, estudioso, devoto, fidelísimo a la Palabra de Dios, por ello es por lo que he denunciado hasta la saciedad, allá donde se me ha escuchado, que la homilía del domingo debe servir "sólo y exclusivamente para con-partir, lo mismo que haremos luego con el pan, la Palabra de Dios, desmenuzándola, ayudando a asimilarla, compartiéndola.... pero en modo alguno la homilía ha de ser la sede para tratar de cualquier otro tema". Me explico, no niego que la Iglesia deba de hablar de lo que le parece una decisión política o legislativa, de la moral de determinadas cuestiones candentes, del aborto, la homosexualidad o "si del chocolate rompe el ayuno", me da igual, pero nunca en la homilía, porque yo voy a misa a escuchar la Palabra de Dios que me ayude a caminar el resto de la semana, o del día, pero para escuchar políticas o ideologías, ya me pongo el TELEDIARIO yo solito, sin ayuda de nadie...
 
Una vez me salí de misa, delante de todo el mundo, cosa que he hecho en otras ocasiones, cuando el cura se dedicó en la homilía a despotricar contra el consumismo (que aparte de no tener nada que ver, ni de refilón, con las lecturas recién proclamadas, manifestaba una gran desconsideración hacia los oyentes, porque, por ejemplo, por circunstancias de la vida, yo llevaba varios días sin comer, pasando necesidad) y en mi viaje a TIERRA SANTA, por más que me duela decirlo, por fidelidad a la Palabra, me salí de todas las celebraciones eucarísticas -y así se lo hice saber al franciscano que guiaba el viaje, que no era sin embargo, el mismo que celebraba las eucaristías- porque me negaba a asumir que se desperdiciara la Palabra de Dios, en marcos de esa naturaleza (como por ejemplo la grieta misma del GÓLGOTA) dedicando las homilías a contarnos historietas y cuentecillos del Padre ANTHONY DE MELLO, que yo ya superé en mi adolescencia, y que para colmo, están, creo, desautorizadas por el VATICANO por su eclecticismo y panteísmo religioso.
 
Y ahora viene la justificación del título:
 
Podemos decir que, definitivamente, se ha certificado la defunción de un modelo de iglesia española:
 
 
Y es que, como dije en TWITTER, y me ratifico en ello, un acontecimiento eclesial universal no puede ser monopolizado por un movimiento eclesial, que sí, que es un don para la vida de la iglesia, que es un carisma, pero insisto, no es la iglesia universal y no me trago un "maratón KIKO" porque no me da la gana, porque de lo contrario yo mismo sería KIKO, por mí como si se reúnen tres días seguidos con sus cosas, lo mismo que le echaba en cara a la RENOVACIÓN CARISMÁTICA, por mí como si se tiran tres días cantando en lenguas, pero pretender uniformar toda una comunidad parroquial (con sus abuelitas de toda la vida, sus niños de catequesis, sus familias cristianas sociológicas de Domingo y poco más, o sus laicos comprometidos y sus cuatro jóvenes del coro y las guitarras) haciéndolos pasar "por cojones" por el aro del movimiento eclesial de turno que ha tenido a bien nombrar el obispo como párroco, por ahí no paso, que a mi cuando me bautizaron me dieron "el carnet de HIJO DE DIOS, salvado por JESUCRISTO, muerto y resucitado" no me dieron "el carnet de la Renovación, de los KIKOS o de los FOCOLARES, ni SALVATORE MARTINEZ, ni KIKO ARGÜELLO, ni CHIARA LUBICH son mis salvadores"... Y la culpa de esta disolución del concepto de Iglesia Universal, del deterioro de la parroquia como "casa común de todos ante Dios" que se torna en casa extraña para los que no son del movimiento (¡cada vez más es la gente, en muchas parroquias, que prefieren ver la misa de toda la vida en la tele, que ir a la de su barrio porque no comulgan con el movimiento de turno que gestiona sus parroquias!) es de los propios Obispos, porque como ellos también tienen sus "querencias movimientales" organizan las diócesis y las parroquias al socaire de dichas querencias...
 
Tanta insistencia con los "movimientos de las narices" (insisto, yo he sido de la Renovación Carismática, y la abandoné precisamente, cuando descubrí que su afán por convertirse en movimiento, no obedecía a un don del Espíritu Santo, sino a su intención de "medrar ante los obispos"), tanto machacar al personal en las homilías con "Zapatero, los socialistas, la persecución religiosa en España, el aborto, la eutanasia, los homosexuales" mientras el pueblo sólo "tenía hambre y sed de tu Palabra, Señor" (y no exagero ¿Alguien sabe decirme de una denuncia o documento episcopal español contra los recortes en sanidad, educación, dependencia, etc, etc... cuando el mismo Papa FRANCISCO en LAMPEDUSA dijo que "recortes en ancianos, niños y enfermos son una eutanasia silenciosa"?) han terminado por desgastar tanto a la Iglesia española que me atrevo a decir que la auténtica polarización ya no es la clásica entre "carcas y progres", sino entre "la Iglesia (los pastores) y los fieles", lo que es mucho peor...
 
Y había, empero, otra celebración de la SAGRADA FAMILIA en ESPAÑA, la llevada a cabo en BARCELONA, en la SAGRADA FAMILIA -valga la redundancia de GAUDÍ- por el Cardenal SISTACH, de cuya celebración nos hemos enterado casi de casualidad, dado el silencio de los grandes medios de comunicación de la "caverna mediática" como se suele decir, que sin embargo, sí que se han pasado la semana "cacareando" que la jornada de MADRID de la SAGRADA FAMILIA sería una fiesta sin precedentes, en defensa de la familia ante los ataques (herencia de ZAPATERO hemos de suponer) y el aborto (que tampoco es que el PP les haga mucha gracia, por lo que se ve), y a la que el Papa mismo dedicaría unas palabras "en exclusiva" al término del Ángelus...
 
Pues las palabras del Papa  FRANCISCO han sido claras:
 
"Dedico un saludo especial a los fieles que se han conectado con nosotros desde NAZARET, Basílica de la Anunciación, donde se encuentra enviado el Secretario General del Sínodo de los Obispos, desde BARCELONA, Basílica de la Sagrada Familia, donde he enviado al Presidente del Pontificio Consejo de las Familias, desde LORETO, Basílica Santuario de la Santa Casa, y lo extiendo a todos los que se hayan reunidos en diversas partes de mundo para otras celebraciones que tienen como protagonistas a las familias, como aquélla de MADRID"
 
¡Cómo aquella de MADRID...! ¿Ese era el famoso mensaje de apoyo papal a la fiesta de la familia madrileña? ¿Una simple mención, al final de todo, y casi de forma forzada, porque los eventos queridos y potenciados por el VATICANO, eran, precisamente, LORETO, NAZARET y BARCELONA? Y a este absoluto desprecio papal, que incluso se le nota -al vídeo me remito- el gesto torcido y forzado del Papa al decir MADRID, por el evento de ROUCO, hay que añadir el análisis, que no mío, que hace la página web de RELIGIÓN DIGITAL, donde se afirma además que fue una celebración descafeínada, por la poca presencia episcopal (ya que "los obispos españoles, muchos de ellos, han optado por potenciar esta celebración en sus propias diócesis, desligándose del circo catecumenal").
 
Yo no sé si aquellos, como dijo Jesucristo, que dicen "hace nublado, va a llover, pero los signos de los tiempos no los saben ver" (cfr. Lucas 12,54-59) se han percatado del detalle, pero en lo que a mí respecta, este "feo" por ser eufemísticos, que el Papa le ha hecho a la mega-fiesta de la familia de ROUCO VARELA y adláteres (entre ellos nuestro querido Monseñor MARTÍNEZ, el de "cásate y sé sumisa", y lo malo no es que lo piense de las esposas cristianas, es que igual de sumisos quiere a su clero, a los fieles, a los religiosos, a las cofradías, a los catequistas, a los movimientos, a los laicos... que aquí no conocemos el cayado del pastor, sino la vara del ceporro), es todo un certificado de defunción de un modelo de iglesia, la española que hemos venido padeciendo en los últimos años... y yo no sé si Monseñor ROUCO VARELA ha hecho méritos como para figurar en el museo de cera madrileño, pero si así fuera, no hace falta que le hagan efigie en cera, sino que lo coloquen tal cual, porque mucho me temo que, desde ayer, aún no ha cambiado ni un milímetro, la cara de pasmado que se le ha quedado.