martes, 5 de noviembre de 2013

INSTRUMENTUM LABORIS: III SINODO EXTRAORDINARIO DE LA FAMILIA (PARTE I)


Hoy se ha hecho público, desde la página web del VATICANO, el llamado "Instrumentum Laboris" ("Documento Preparatorio") del III SÍNODO EXTRAORDINARIO de los obispos, que se celebrará para reflexionar acerca de "Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la Nueva Evangelización". Este documento se remite a todas las Conferencias Episcopales del mundo, para que elaboren la respuesta a las preguntas preparatorias y, posteriormente, sean remitidas al VATICANO, donde se elabora el documento de trabajo ("Lineamenta") sobre el que se hace una nueva reflexión, durante la celebración del Sínodo propiamente dicho.
 
Es lógico pensar que, para responder a las siguientes preguntas, cada uno de los Obispos requerirán la ayuda de aquellos organismos, instituciones, personas y entidades, relacionadas con el tema del Sínodo en cuestión, en este caso, como se sabe, la familia y sus desafíos pastorales en el contexto de la sociedad actual y la nueva evangelización impulsada por los últimos pontífices. En el caso de la CONFERENCIA EPISCOPAL BRITÁNICA se ha habilitado un correo para que la totalidad de los fieles puedan aportar sus respuestas y reflexiones a las preguntas planteadas, de la que luego, los propios obispos británicos harán un documento, o memorando final, que remitirán al VATICANO junto con la propia reflexión episcopal.  De esta forma queremos compartir con vosotros la pobre reflexión de esta comunidad de vida, a cada una de las preguntas planteadas por el Sínodo en esta fase preparatoria que, en tanto en cuanto se concrete la forma en la que la Iglesia española va a recabar los datos y respuestas a las mismas, estamos dispuestos a remitir, en todo caso a la CONFERENCIA EPISCOPAL BRITÁNICA (en inglés, claro está) ya que han ofrecido esta posibilidad. Es un gesto pobre, pero que nos hace sentirnos y ser Iglesia.
 
 
Solamente responderemos aquellas cuestiones que, por su generalidad, afectan a la totalidad de los creyentes y en la que todos tenemos algo que aportar, y dejaremos sin responder, claro está, aquellas que se refieren a cuestiones más pastorales que, por razones evidentes, se nos escapan, al no trabajar con matrimonios, ni familias, pues no es nuestro carisma, sino con los más necesitados; y para no hacerlo excesivamente largo lo haremos por partes:
 
1 - Sobre la difusión de la Sagrada Escritura y del Magisterio de la Iglesia en relación a la familia.
 
a) ¿Cuál es el real conocimiento de las enseñanzas de la Biblia, de la “Gaudium et Spes”, de la “Familiaris Consortio” y de otros documentos del Magisterio post-conciliar sobre el valor de la familia según la Iglesia Católica? ¿Cómo nuestros fieles son formados en la vida familiar según las enseñanzas de la Iglesia?
 
Aunque nuestra actividad no se ha desarrollado específicamente con matrimonios, ni familias, lo cierto es que hemos tenido alguna actividad en parroquias, en la Renovación Carismática Católica y en la Asociación Caritativa que ahora dirigimos, lo cierto es que hemos notado que, en general, los documentos y el Magisterio de la Iglesia, ya sean en materia familiar, en este caso, como de cualquier otra clase, en general, son sólo leídos y estudiados por pequeños grupos de cristianos comprometidos (dependiendo del tema específico referido en cada documento, por ejemplo, en este caso, los matrimonios cristianos), pero no son normalmente accesibles al resto de la gran mayoría de los fieles que ignoran el contenido, profundidad, belleza y densidad de los documentos del Magisterio eclesial.
 
Normalmente, para la mayoría de los fieles, la catequesis y la formación en temas familiares (aparte, como hemos dicho antes, de los pequeños grupos de matrimonios cristianos comprometidos) les es ofrecida sólo por medio de la homilía dominical o en jornadas especiales (como el Domingo de la Sagrada Familia), pero normalmente estas homilías se exponen sólo recalcando los aspectos negativos del tema que nos ocupa (los párrocos y sacerdotes parecen más interesados en focalizar la predicación en los aspectos negativos, como el aborto, la eutanasia, las rupturas matrimoniales, los homosexuales, etc, etc…) en vez de los aspectos positivos de la pastoral familiar de la Iglesia o el testimonio, abundante, de tantos matrimonios y familias cristianas.
 
b) Allí donde se conocen las enseñanzas de la Iglesia ¿son éstas integralmente aceptadas? ¿se verifican dificultades para ponerlas en práctica? ¿Cuáles?
 
En este punto encontramos una dualidad paradójica:
 
Por un lado, aquellos grupos de cristianos comprometidos con la enseñanza y el Magisterio de la Iglesia, no importa que verse sobre la familia, o sobre cualquier otro tema, tan influenciables y comprometidos que, raramente, mantienen una opinión crítica, es el caso de los miembros de grupos como Comunión y Liberación, el Camino Neocatecumenal, Legionarios de Cristo, Opus Dei, etc, etc… quienes mantienen una relación con el Magisterio de la Iglesia de aceptación, obediencia y sumisión tan firme que, carentes de todo sentido crítico, rayan en una ortodoxia extrema (casi talibana).
 
Por otro lado, en el otro extremo de este binomio, el gran cuerpo de los fieles normales, que se mantienen extremadamente beligerantes y críticos acerca de cualquier cosa que huela a Magisterio Eclesial, sea sobre la familia o sobre cualquier otro tema, y que, al contrario del grupo anterior, se debe a su desconocimiento e ignorancia, y a la sobreexposición negativa que han tenido por parte de sus párrocos y sacerdotes, en este tipo de temas, como hemos dicho en la respuesta anterior, de ahí que mantengan la actitud crítica antes señalada.
 
Es muy raro encontrar cristianos que tengan una visión lo suficientemente equilibrada, balanceada, asumida y sopesada sobre el Magisterio eclesial, se insiste, ya sea en la familia, o sobre cualquier otro tema.
 
(…)
 
d) ¿En qué medida – y en particular en relación a qué aspectos – dichas enseñanzas son realmente conocidas, aceptadas, rechazadas y/o criticadas en ambientes extra eclesiales? ¿Cuáles son los factores culturales que obstaculizan la plena recepción de las enseñanzas de la Iglesia sobre la familia?
 
Estamos plenamente convencidos de que la beligerancia de la sociedad actual (políticas nacionales, medios de comunicación social, movimientos laicistas…) sobre la enseñanza y el Magisterio de la Iglesia sobre la familia se debe a la constante exposición que hace la Iglesia de estos temas siempre en su vertiente negativa, cuando no directamente condenatoria moral, resultando por eso escandalosa a una sociedad que presume de integradora y democrática (en temas como homosexualidad, aborto, castidad, celibato, contracepción, eutanasia), en vez de que la Iglesia exponga e incida, en positivo, acerca de todos los aspectos positivos del matrimonio y de la familia, y no sólo desde un punto de vista cristiano, sino también antropológico, sobre la razón y ser de la familia en la sociedad. Como recientemente ha dicho el propio Papa FRANCISCO “Tenemos que exponer más los aspectos positivos del Magisterio de la Iglesia, el rostro misericordioso de la Iglesia, en vez de poner siempre el acento en lo negativo o en cuestiones morales”.