miércoles, 27 de febrero de 2013

MIÉRCOLES II DE CUARESMA: SANTA CECILIA EN EL TRASTÉVERE

 
En el humilde y antiguo barrio romano del TRASTÉVERE se alza la magnífica vista de la basílica de Santa CECILIA. Se trata de un título bastante antiguo, incluso antes de la celebración de los primeros concilios de la Iglesia romana, e incluso es anterior a la extraordinaria difusión que tuvo con posterioridad la devoción a esta mártir, siendo, junto con la basílica de SANTA MARÍA, no sólo una de las más antiguas, sino uno de los mayores tesoros de la ROMA cristiana y del barrio del TRASTÉVERE. Una portada barroca nos introduce en el patio, animándonos a "cantar al Señor", como la joven que siempre tuvo en su boca un himno al Señor, cómo fue Santa CECILIA.
 
Todo ello se acentúa en el interior de la iglesia: los mosaicos que la representan a los pies del Redentor, junto con los santos, y junto con VALERIANO, su esposo, ya que ambos se convirtieron juntos. Hermosas las pinturas de PINTURICCHIO y RENI, los altos relieves de MINO DA FIESOLE, y BENEDETTO DA MAJANO, representando a la mártir ofreciendo su cuello a la espada del verdugo. Santa CECILIA ahora descansa en su tumba junto a su esposo VALERIANO, su cuñado TIBURCIO, y el amigo de éste MASSIMO, al lado de los papas URBANO y LUCIO, desde que PASCUAL I reordenase el cementerio de CALIXTO y llevara piadosamente el cuerpo de la santa a la cripta de esta basílica.
 
La iglesia también fue adornada en el año 1293 con pinturas de PIETRO CAVALLINI, el gran maestro de la "escuela romana", precursor del GIOTTO, aunque desgraciadamente queda muy poco de su trabajo.
 
 
Y finalmente, STEFANO MADERNO, el autor de una reproducción en mármol del cuerpo de la mártir tendido en el sarcófago del altar, mientras que la estatua de la cripta es de CÉSAR AURELI, que nos llevan a perseverar triunfantes en la oración y en el canto como un incentivo para continuar con entusiasmo el camino de la Cuaresma que nos acercan a la verdadera Pascua.