domingo, 24 de febrero de 2013

DOMINGO II DE CUARESMA: SANTA MARÍA, LA NAVICELLA

 
Esta estación cuaresmal fue fundada en los siglos IX-X, en obediencia a una práctica piadosa que es de las más antiguas y quiere que, este domingo, no hubiera función penitencial en esta estación ya que los fieles estaban cansados ​​de las largas vigilias, de los ayunos, y de las ceremonias solemnes celebradas en San PEDRO DEL VATICANO, como el sábado precendente durante la ordenación de sacerdotes y diáconos, que además terminaban bien entrada la noche.
 
Santa MARÍA fue elegida en torno a los siglos VI y VII para esta estación cuaresmal, tal vez, porque el arcediano de esta sede aprovechaba el paréntesis penitencial para atender con más desvelo a los peregrinos pobres de ROMA, de hecho, la labor caritativa de la Iglesia romana se llevaba a cabo aquí antes que en San LORENZO.
 
El Papa LÉON X fue quien restauró esta iglesia, dejando intacto las obras recientes llevadas a cabo en el siglo anterior. En su interior destaca el mosaico del ábside y el arco triunfal de estilo carolingio, que se remonta al siglo IX, y la magnífica figura del Señor rodeado de ángeles y los apóstoles, mientras que en el nivel más bajo, la virgen MARÍA y el Papa le besan los pies. En el patrimonio litúrgico de la Iglesia, se canta un himno a la virgen que dice "Floribus eius nec nec rosae lilia desunt" (Nunca le faltarán ls lirios ni las rosas) palabras que hará realidad,  el autor PERIN DEL VAGA que pintó flores y frutas en los frisos que rodean la nave y ayuda así a los peregrinos a tener un espíritu de meditación mucho más sereno.