sábado, 26 de enero de 2013

CONCLUSIÓN DE LA SEMANA ORACIÓN UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

 
BENEDICTO XVI participó ayer por la tarde, 25 de Enero -fecha de la conversión de SAN PABLO- en la oración de vísperas, como conclusión de la SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS. La ceremonia fue en la BASÍLICA DE SAN PABLO EXTRAMUROS, dónde está la sepultura del "apóstol de las gentes y de los pueblos". En las vísperas cantadas por el coro de la CAPILLA SIXTINA, participaron los representantes del patriarcado ecuménico de la Iglesia anglicana, de las ortodoxas, de las ortodoxas orientales, y de diversas comunidades eclesiales.
 
La unidad, es un don de Dios, indicó el pontífice que recordó cómo sean necesarios gestos concretos para curar heridas y mejorar relaciones. Y cómo la unidad es un presupuesto para poder anunciar de manera creíble la fe a quien no conoce a CRISTO, y a quien habiendo recibido el precioso don del Evangelio lo ha olvidado. Vivimos en una sociedad que muchas veces se olvida del Evangelio y tiene necesidad de un ejemplo, una comunión entre los cristianos que supere las divisiones, dijo. Precisó que “la unidad entre los cristianos más que un fruto del esfuerzo humano es obra y don del Espíritu Santo”, que nos guía hacia la plena comunión, “y nos permite recoger la riqueza espiritual presente en las diversas Iglesias y comunidades eclesiásticas”. Y que “un ecumenismo sin fe se reduciría a una forma de contrato al cual adherir debido a un interés común”.
 
El santo padre añadió que entretanto “las cuestiones doctrinarias que aún nos dividen no deben ser descuidadas o minimizadas: van enfrentadas con coraje, espíritu de fraternidad y respeto recíproco. "El ecumenismo --indicó- no dará frutos duraderos si no es acompañado por gestos concretos de conversión que favorezcan la curación de los recuerdos y de las relaciones”.
 
 
Un caminar más allá de la fe, recordó Benedicto XVI, lo que significa también superar “la barreras, el odio, el racismo y la discriminación social y religiosa que divide y daña a toda la sociedad”. El Papa se acordó también a los cristianos en India “que muchas veces deben dar testimonio de su fe en condiciones difíciles”.