sábado, 22 de diciembre de 2012

BENEDICTO XVI PARA "FINANCIAL TIMES"

 
Reproducimos a continuación parte del artículo que ha sido publicado por su Santidad Benedicto XVI en el prestigioso periódico financiero "Financial Times" en el que reflexional sobre la pobreza y su significado cristiano:

"La lucha contra la pobreza de los cristianos se debe a un reconocimiento de la suprema dignidad de cada ser humano, creado a imagen de Dios, y destinado a vivir eternamente. Los cristianos trabajan por una distribución más equitativa de los recursos de la tierra en la creencia de que, como administradores de la creación de Dios, tenemos el deber de cuidar a los más débiles y vulnerables. Los cristianos se oponen a la codicia y a la explotación en la convicción de que la generosidad y el amor desinteresado, como fue enseñado y hecho vida por Jesús de Nazaret, es el camino que conduce a la plenitud de la vida. La creencia cristiana en el destino trascendente de cada ser humano urge a la tarea de promover la paz y la justicia para todos.

 

Debido a que estos objetivos son compartidos por muchas personas, mucho más fructífera es por tanto la cooperación entre los cristianos y otros creyentes. Sin embargo, los cristianos consideran que "hay que dar al César lo que le pertenece sólo al César, pero no lo que es de Dios." Los cristianos, no obstante, a lo largo de la historia, so siempre han podido cumplir con las exigencias del "césar". Desde el culto oficial al emperador de la antigua Roma hasta los regímenes totalitarios del siglo pasado, el "césar" ha tratado siempre de ocupar el lugar que le corresponde a Dios. Cuando los cristianos se niegan a inclinarse ante los dioses fy los valores falsos que se proponen desde la sociedad actual, no se debe a una anticuada visión del mundo. Más bien, es porque están libres de las limitaciones de cualquier ideología y son insporados por una visión noble del destino humano que no pueden casarse con cualquier cosa que la socave".

 
Interesantes palabras, que nos animan a seguir trabajando por los más pobres de los pobres, sin descuidar nuestra formación, para mejor servir a los fines sociales de la Asociación, que no son otros, sino aprender a vivir con mayor coherencia cristiana, radical si se quiere, al ejemplo de Francisco de Asís, a la luz de la presencia amorosa de Cristo en la Eucaristía, bajo la mirada amorosa de María, en su labor callada en su casita de Nazaret.